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Cavallo: excesivo precio combustibles – Lebacs instrumento monetario equivocado

1 mayo, 2016

Domingo Cavallo
Para grafpi1@yahoo.com.ar Hoy a las 10:04
Domingo Cavallo
El gobierno debería frenar el aumento del precio de los combustibles
Posted: 30 Apr 2016 12:00 PM PDT
Hoy se anuncia que a partir de mañana la nafta y los demás combustibles líquidos aumentarán un 10 %. Esto es un despropósito. Los combustibles tienen precios en Argentina mucho más altos que los que se pagan, por ejemplo, en los Estados Unidos. Yo estoy en Washington y acabo de cargar nafta súper a menos de 3 dólares el galón, lo que significa menos de 80 centavos de dólar por litro. A 17 pesos por litro en Argentina el precio es de 1,2 dólares, es decir, un 50 % más caro.
Mientras la electricidad, el gas natural y el transporte urbano siguen estando a precios muy por debajo de los internacionales, es un contrasentido que el gobierno, por su intervención en el mercado del crudo, permita que los precios de los combustibles sean un 50% más caro que en el exterior. Esto, para una economía con geografía extendida como la nuestra, es mortal.
Una buena política de intervención en el mercado de combustibles, mientras no lo dejen operar como un mercado libre sin restricciones para el comercio exterior como el que existía en los 90s, sería obligar a las empresas a mantener congelados los precios hasta que el precio del petróleo crudo en Argentina quede al mismo nivel que en el mercado internacional. Hoy está a 70 dólares el barril en nuestro país y a levemente por arriba de 40 en el exterior.
La incidencia en el costo de la vida de los combustibles es equivalente a las del gas, la electricidad y el transporte urbano. De manera que un congelamiento de los precios de los combustibles podría permitir que terminen de ajustarse gradualmente los precios de la electricidad, el gas y el transporte hasta terminar de eliminar los subsidios a las empresas prestadoras sin que el impacto sobre el índice de inflación sea mayor al que hoy producen los aumentos en los combustibles.

La tasa de LEBACs no es un buen instrumento de política monetaria
Posted: 30 Apr 2016 09:59 AM PDT
El Banco Central tiene muy buenas intenciones en materia de inflación, pero no dispone aun de las herramientas adecuadas para lograr las metas que se propone. Paso a explicar las razones.
En primer lugar, porque una tasa de interés pagada por el Banco Central para conseguir fondos del mercado financiero a 30 días no influye sobre la tasa de inflación esperada por los agentes económicos como lo haría una tasa de interés determinada por el mercado de letras y bonos del Tesoro en la que pueden comprar y vender libremente todos los agentes económicos, no mayoritariamente los bancos.
El peligro de que el Banco Central absorba fondos de los bancos ofreciendo una tasa de interés elevada, es que el mercado puede tomarla como un indicador del ritmo de emisión futuro al que el Banco Central se verá obligado a emitir pesos si es que el mercado bancario se torna muy ilíquido y demanda una tasa insoportablemente alta para la economía o rechaza lisa y llanamente comprar LEBACs. En ese caso el Banco Central está obligado a emitir tantos pesos como LEBACs no pueda colocar.
Este peligro desaparece si el Banco Central, en lugar de absorber fondos con LEBACs, lo hiciera vendiendo, en el mercado secundario, letras o bonos del Tesoro que tenga en su activo. Por eso, para cuando el Banco Central comience a aplicar una política monetaria de metas de inflación (algo que Federico Sturzzenegger dijo que ocurrirá a partir de septiembre próximo), es importante que el Banco Central haya conseguido canjear un monto adicional de Letras intransferibles en dólares por una cantidad equivalente de letras y bonos a emitir por el Tesoro bajo ley argentina, en exactamente las mismas condiciones de plazo y moneda que los que hoy existen en el mercado. De esa forma el Banco Central podrá determinar la tasa de interés o al menos influir no sólo sobre la tasa de letras a 30 días, sino toda la estructura temporal de tasas de interés, tanto en pesos como en dólares.
La tasa de interés de las letras del tesoro a 30 días y toda la estructura resultante de la operatoria del mercado influido por las operaciones de compra y venta de letras y bonos por el Banco Central puede influir sobre la tasa esperada de inflación. Pero aún así, lo hará recién cuando la tasa mensual de inflación sea suficientemente baja. Por simplicidad me atrevo a decir, menor al 1 % mensual. Con una tasa de inflación inferior al 1 % mensual es posible que se expanda el mercado crediticio, tanto como consecuencia de demanda de las familias para bienes de consumo durable y viviendas como de las empresas para capital de trabajo e inversión. Si la tasa de inflación es más alta e incierta, el mercado crediticio se contrae mucho, tanto por decisión de los tomadores de crédito como de los bancos. Eso es lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo hasta ahora.
Hay una segunda razón por la que el Banco Central no tiene aún las herramientas para perseguir efectivamente metas de inflación bajas. La segunda razón es que la tasa de interés a 30 días, peor si es la de LEBACs pero incluso si fuera la de letras del Tesoro en el mercado secundario, cuando la tasa de inflación es superior sal 1% mensual, sólo influye sobre la tasa de inflación a través del tipo de cambio. Es decir, para que baje la inflación tiene que bajar antes y mucho más intensamente, el tipo de cambio nominal. Es decir, el mecanismo de trasmisión de la política monetaria hacia la inflación no es el crédito bancario sino el precio del dólar.
Los razonamientos que hizo Federico Sturzzenegger en su conferencia de prensa sólo son válidos en una economía donde el crédito bancario, tanto para familias como para empresas, es una proporción significativa del PBI y donde variaciones en el tipo de cambio nominal tienen poca influencia sobre los precios. En la economía argentina actual, ocurre todo lo contrario. El crédito bancario es una proporción casi irrelevante del PBI y puede transformarse rápidamente en créditos morosos o incobrables, y los precios son muy sensibles al tipo de cambio. Por otro lado, el tipo de cambio es muy sensible a la tasa de interés de LEBACs, mucho más que lo es la tasa de inflación. Esta última sólo reacciona como respuesta a un movimiento previo mucho mayor del tipo de cambio.
Federico Sturzzenegger explicó que prefiere un sistema de flotación en lugar de un tipo de cambio fijo, argumentando que el segundo siempre conduce a sobrevaluación de la moneda y ésto es peligroso. Pero con la economía argentina funcionando como lo hace ahora, se puede dar la paradoja que al estar tratando de frenar la inflación con altas tasas de LEBACs, la sobrevaluación de la moneda no se produzca por fijación del tipo de cambio sino por el efecto de la tasa de LEBACs sobre el precio de dólar.
La sobrevaluación inducida por la política monetaria puede resultar más peligrosa que la inducida por el tipo de cambio fijo. La razón es que el efecto devaluación repentina puede darse mucho antes y con mayor intensidad si el Banco Central se ve obligado a relajar su política monetaria por resistencia de los bancos a seguir comprando LEBACs. Además es ampliamente conocido que la fijación del tipo de cambio influye sobre la tasa esperada de inflación en forma mucho más directa que el manejo de cualquier tasa de interés.
Mi sugerencia no es reemplazar como objetivo una política de metas de inflación con tipo de cambio flotante por un sistema de tipo de cambio fijo. Mi sugerencia es que hasta tanto se creen las condiciones para el funcionamiento normal de un sistema de metas de inflación con manejo de la tasa de interés en operaciones de mercado abierto, esto es, que se haya expandido bastante el mercado crediticio y ya el Banco Central haya podido reemplazar la absorción por LEBACs por colocaciones de letras y bonos del Tesoro de su cartera, el Banco Central tome al tipo de cambio como indicador de la política monetaria y lo estabilice alrededor de 16 pesos por dólar en lugar de mantenerlo sumergido en 14.50 en base a altas tasas de LEBACs. Cuando la estabilización del tipo de cambio y las demás medidas acompañantes necesarias para bajar la tasa de inflación a menos del 1% mensual hayan dado resultado, la transición hacia el esquema de política monetaria enderezado a metas de inflación con flotación limpia del tipo de cambio que anunció Sturzzenegger no sólo será posible sino deseable y, creo yo, muy efectivo.
Esta forma de conducir la política monetaria está explicada en detalle en mi libro ¨Camino a la Estabilidad¨.

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Más tension interna en Gabinete Nacional

30 abril, 2016

http://www.perfil.com/politica/El-gabinete-suma-cada-vez-mas-tensiones-internas-20160429-0124.html

Creatividad x Alberto Benegas Lynch

30 abril, 2016

http://opinion.infobae.com/alberto-benegas-lynch/2016/04/30/acerca-de-la-creatividad/

“Sensibles” x Fernando Iglesias – blog de Cavallo

28 abril, 2016

Domingo Cavallo
Domingo Cavallo
Para grafpi1@yahoo.com.ar Hoy a las 10:05
Domingo Cavallo
“Sensibles”, un artículo imperdible de Fernando Iglesias
Posted: 27 Apr 2016 07:29 AM PDT
Los lectores de mi blog van a encontrar que este artículo hace afirmaciones que han leido a menudo en mis posts. Pero lo importante es que no lo digo yo, sino Fernando Iglesias, un periodista que no tiene pelos en la lengua. Lo transcribo por si el link no funciona:
El 6 de enero de 2002, el compañero Duhalde logró que el Congreso sancionara la ley 25.561, cuyo artículo 16 duplicaba las indemnizaciones por despido. Hacía apenas cuatro días que había asumido la Presidencia de la Nación afirmando que “el déficit fiscal alcanza a 9.000 millones de pesos… la desocupación superó todos los registros históricos y el índice de pobreza llegó al 40% de la población… Quince millones de hermanos viven debajo de la línea de pobreza”.
Con proverbial magnanimidad, Duhalde agregó: “No es momento de echar culpas. Es momento de decir la verdad. La Argentina está quebrada. La Argentina está fundida. Este modelo, en su agonía, arrasó con todo”. A continuación, prometió un “programa de salvación nacional”.
El panorama dejado por la Alianza parecía difícil de empeorar, pero el compañero Duhalde lo logró. A pesar de la doble indemnización “para proteger el empleo”, la desocupación, que en octubre de 2001 era del 18.3%, subió a 21,5% para mayo de 2002. Y si bien el índice bajó en octubre a 17,8%, la mejora no puede explicarse por los efectos de la ley, diseñada para sostener el empleo existente en el corto plazo y que había fallado vistosamente en su cometido.
La recuperación del empleo duhaldista se debió a la puesta en marcha de la economía “gracias” a la brutal redistribución regresiva de la riqueza, que llevó la pobreza del 38,3% de octubre de 2001 al 57,5% de octubre de 2002; un aumento del 50% en un solo año, que es récord nacional, si no mundial.
El factor decisivo de la recuperación de la producción y el empleo duhaldistas no fue pues la Mesa de Diálogo Social que reunió a la Iglesia, las organizaciones no gubernamentales y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, como creen las almas bellas.
El factor decisivo fue la más rancia de las recetas ortodoxas: un ajuste brutal para reactivar la economía; inmediatamente impulsada por el recorte de ingresos a los trabajadores y clases medias mediante el 40% de inflación con salarios congelados, el corralito provisorio convertido en definitivo corralón y la pesificación asimétrica, que le dio los dólares de los que habían depositado dólares a los bancos y a los pequeños ahorristas les devolvió en pesos una cuarta parte de su valor.
No parece de más recordarlo cuando buena parte del peronismo que apoyó e impulsó el más regresivo de los golpes económicos después del Rodrigazo de Isabelita vuelve a la carga hoy con sus recetas de “sensibilidad social”. Tampoco sobra hacer un paralelo entre aquella Argentina “quebrada y fundida” que heredó Duhalde y la que dejaron veinticuatro años de peronismo sobre los últimos veintiséis.
El déficit fiscal de 2001 mencionado por Duhalde ($ 9.000 millones de pesos/dólares) fue en 2015 de casi 20.000 millones de dólares -a cambio paralelo- o casi 30.000 millones, a cambio oficial. Por su parte, los quince millones de “hermanos que viven debajo de la línea de pobreza” eran todavía once millones y medio en diciembre de 2015, después de doce años de bonanza internacional y de gobierno de los simpáticos abogados a los que Duhalde les regaló el poder.
Lo digo con bronca, y se nota, porque nada de estos doce años de corrupción, autoritarismo e iniquidad que sufrimos hubiera sido posible sin una lectura determinada por el sesgo peronista que propiciaron quienes posan de socialmente sensibles hoy. Todavía hoy se habla del recorte del 13% de la Alianza (aplicado a sueldos en blanco mayores a los $ 15.000 de hoy) y se olvida el 40% que Duhalde y Remes Lenicov le aplicaron a todos vía inflación para que Kirchner y Lavagna se llevaran las palmas de la “milagrosa recuperación”.
Así como se recuerda el provisorio corralito y se olvida el definitivo corralón, en que se perdieron los ahorros de los peces chicos, se rememora “el estallido social de la Alianza”, a pesar de que el récord histórico de pobreza (57,5%) fue en octubre de 2002, y se rinde tributo a los “35 muertos de De la Rúa”, 28 de los cuales murieron en provincias controladas por el peronismo y sus policías provinciales.
Pero es bueno repetir hoy con Duhalde: “Es momento de decir la verdad. La Argentina está quebrada. La Argentina está fundida. Este modelo en su agonía arrasó con todo”. Se trata de saber, en 2016, si saldremos con un estallido que aumente 50% la pobreza, como entonces, o con medidas graduales que eviten el impacto de esa cirugía sin anestesia que aplicó el Salvador de la Patria en 2002.
Increíblemente, los miembros del mismo partido que aplicó el mayor ajuste de la historia y después nos hizo perder la mejor oportunidad de la historia, dejando una sociedad en que 16 millones de argentinos en edad laboral no trabajan, proponen como remedio de todos los males las mismas recetas que aplicaron hasta hoy, comenzando por la fe en las virtudes mágicas de una ley para cubrir el hueco que en doce años no pudo llenar la generación de empleo digno a través de desarrollo productivo genuino.
¿Cómo asombrarse de que la economía K se haya detenido apenas terminados los efectos del ajuste duhaldista y no haya crecido en los últimos cuatro años? ¿Cómo no relacionar semejante concepción dirigista con el uso del Estado y los planes sociales para esconder la galopante desocupación? ¿Hasta cuándo creen los sensibles compañeros que es sostenible que cada empleo en el sector privado sostenga tres personas, entre empleados estatales y beneficiarios de planes? ¿De veras creen que es neoliberalismo cualquier propuesta que supere el stalinismo mal encubierto que proliferó hasta hoy?
Si así fuera, no estaría mal hacerles notar que las políticas del gobierno que casi todos ellos apoyaron o del que formaron parte alguna vez; ese gobierno de afiliados al Partido Justicialista que no habrá sido peronista pero cuyos bloques parlamentarios estaban integrados por mayoría del PJ, y no del FPV; causaron la pérdida de 395.000 puestos de trabajo en 2014, unos 33.000 por mes, sin que ninguno de los hoy escandalizados diera muestras de sensibilidad. Aun peor, fue para nada; un puro sufrimiento social que no solucionó uno solo de los problemas estructurales del Modelo K de Acumulación con Matriz Diversificada e Inclusión Social.
Pretender obtener resultados diferentes aplicando los mismos procedimientos es la receta perfecta para el fracaso. No lo dijo Einstein, ni es tan difícil de entender. Es muy bonito hacerse el trosko-peronista y proponer “que la crisis la paguen los ricos”. Más difícil es sostener que un país en el cual hace cinco años que no invierten ni sus habitantes pueda relanzar su economía aumentando la carga sobre empresas que soportan la duplicación de sus cargas fiscales y pagan impuestos como si estuvieran en Suecia para obtener servicios similares a los de Angola.
Es sencillo decir, como Moyano junior, “la doble indemnización no vale para el nuevo personal asumido”, pero eso no impide el clarísimo mensaje intervencionista que se enviaría en el mismo momento en que se necesita un shock de inversiones. Y es ridículo sostener que se pretenda beneficiar a las pequeñas y medianas empresas, que son las primeras en sufrir el impacto de leyes como la que se propone, así como la industria del juicio laboral que han promovido quienes la proponen.
Prohibir despidos es tan eficaz como prohibir la desocupación. Ni a nadie en el planeta se le ocurren ya estas cosas ni se entiende por qué, de paso, no proponen prohibir también la pobreza, y sanseacabó. Por otra parte, lejos de beneficiar a los más débiles, una ley que sólo proteja el empleo de los trabajadores en blanco tendría el muy probable resultado de hacer recaer los despidos en el tercio de trabajadores en negro y de perjudicar a los desempleados, que verían retardarse su ingreso al ciclo laboral.
Para bien o para mal, la idea de la “defensa de los puestos de trabajo” comienza a hacerse reaccionaria y zombie en el mundo de hoy; un mundo en el que Europa posee una amplia legislación de protección del empleo pero padece un índice de paro que duplica el de los Estados Unidos, que no la tienen; un mundo que genera más puestos de trabajo por la aparición de Uber que los que se pierden en el sector taxista; un mundo en el que la idea de que la industria es la principal generadora de empleo no resiste el más mínimo análisis estadístico.
Un mundo en cambio tecnológico acelerado, en suma, en el cual la disminución del desempleo no puede basarse en la defensa de los puestos de trabajo existentes sino en la generación de nuevos puestos, adecuados a la nueva etapa tecnoeconómica. Al menos si se quiere una política de empleo sustentable y no una mera proclamación políticamente-correcta de la propia sensibilidad social.

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Juez ZAFFARONI ¿PELIGROSO?

28 abril, 2016

ARGENTINA SALVAJIZADA

En infobae leemos declaraciones del Juez de la Corte, http://www.infobae.com/notas/579665-Zaffaroni-Hay-que-sacar-la-seguridad-del-debate-ideologico.html, que nos aterran. Sostiene que la Justicia no puede resolver los problemas sociales, con lo cual ya no entendemos nada, porque entendiamos que Derecho es una de las ciencias sociales, y la Justicia significaba en teoria el dar a cada uno lo suyo, cosa que hoy no sucede, especialmente con jueces que estan cambiando el sentido tradicional de nuestra Justicia., que es velar por el cumplimiento de la Constitucion y las Leyes, y principalmente evitar que los Gobernantes atropellen los derechos de la gente en Argentina.

Si alguien asesina a alguien, existe un problema de indole social, y lo mismo en muchos otros conflictos que no constituyen crimenes, pero que deben ser solucionados por la Justicia, en todas sus distintas variantes a lo largo y ancho de nuestra nacion. Pero si Zaffaroni quiere zafar y devolver la pelota al…

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¿Ministro de Cultura culto nos sirve, si falta moneda confiable?

27 abril, 2016

Anoche por T.V. me impactó favorablemente nuestro Ministro de Cultura y hubiera querido hacerle un par de preguntas respecto al gobierno Macrista y sus economistas extraños. Pero una hubiese bastado: ¿porqué Macri cree posible que Argentina funcione como un país si no tenemos moneda confiable, y la gente se queja de que la inflación continúa y el Kirchnerismo insiste en que PRO ha fracasado?

El ABC de la cultura indicaría a partir de la aparición de la moneda de papel (antes de oro, plata o bronce) los países serios tienen moneda seria, y que ningún Gobernante es mejor que la moneda de su propio país. Y los gobernantes ladrones roban a sus pueblos a través de la inflación o hiperinflación, para robarnos mejor: Perón, Videla-Martinez de Hoz, Alfonsín, Duhalde y los Kirchners. El ministro de cultura lo sabe, y puede explicarlo en términos claros al Presidente, que es ingeniero y pretende que la gente le crea cuando promete estabilizar un papel moneda argentino en el cual nadie confía, máxime cuando nuestro Banco Central de la República Argentina dispuso vender dolares a futuro sin necesidad, y eso costó a los argentinos alrededor de 140 mil millones de pesos. ¿Es posible semejante estafa sin que los grandes bandidos estén presos en forma preventiva? ¿Porqué nos perjudican en forma impune, ya que en vez de frenarse el pago fraudulento, la administración Macri eligió pagar?

El ministro de cultura no explicó como absoluta prioridad argentina el poder medir valores económicos internamente con una vara confiable. La moneda es como el lenguaje, requiere común entendimiento para que la sociedad pueda entenderse. El Babel se perdió el común lenguaje y la Torre se derrumbó y la sociedad se salvajizó. Igual sucedió con Argentina pujante hasta digamos 1920 cuando apareció el autoritarismo fascista, desapareció la moneda metálica oro o plata, y se produjo la crisis mundial que llegó a Argentina hacia 1930: los contratos en oro arruinaban a los deudores, fueran países o particulares. La crisis norteamericana fue gigantesca, pero apareció contratado un inglés que reorganizó la economía yanqui, haciendo que el dolar atado al oro fuese respetado frente al resto del mundo, pero dentro de la Unión los tenedores de dolares no podían canjearlos por oro. Con ese esquema simple, se aprovechó que el pueblo norteamericano estaba acostumbrado a que su dolar fuese moneda confiable. Y también logró que el resto del mundo confiara en el dolar porque podían los extranjeros canjear desde el exterior sus dolares a cambio de oro. Confiabilidad en que dolar=oro permitió que los países extranjeros y sus poblaciones prefirieran cambiar su oro y recibir dolares, una moneda práctica para intercambiar bienes y servicios en casi todo el planeta. Así, el oro fue fluyendo a la Unión Norteamericana, al ser cambiada por dolares que emitía la Reserva Federal. Los demás países importantes – Francia, U.K., Japón y Alemania no pudieron mantener estables sus monedas. En Particular, al terminar la segunda guerra, el Reino Unido tuvo que entrar en default y declarar la inconvertibilidad de la libra esterlina, ex moneda importante del Imperio Británico. A Argentina nos debían mucho y no nos pudieron pagar con moneda seria, pero Perón tuvo que aceptar recibir lo que pudo, en particular pertrechos militares sobrantes de la guerra, que Argentina no necesitaba y los países vencedores tampoco. Ojo, por razones políticas, hay distintas versiones del fenómeno del cese de convertibilidad en todos los países menos USA. Pero gracias a Keynes, dicen, USA se convirtió en la potencia económica que lideraba al mundo. Otros podríamos decir que USA mejoro porque es un país que cumple con sus compromisos internacionales. Otros dicen que es porque son democráticos, o por imperialistas. Pero lo cierto es que en el planeta el dólar sigue siendo la moneda mas prestigiosa. Todos lo saben, el oro ha sido reemplazado por los dolares y hoy la Justicia Argentina investiga o simula investigar el paradero de millones de dolares provenientes del desgobierno de los Kirchners, que es mucho mayor que el botín robado de gobiernos anteriores, incluso el de Perón, que se supone era muy grande.

¿Porqué el ministro de cultura no aconseja al Presidente Macri a implantar ya mismo una vara de medición confiable para los bienes y servicios dentro de Argentina? Si la moneda fuese el dolar norteamericano, la economía argentina sería mucho mas confiable que con el peso kirchnerista al cual Macri promete estabilizar. Parece mejor permitir que los contratos se celebren en dolares, para no perder tiempo en paritarias para reajustar salarios. Y sobre todo, conviene que la gente ahorre y tome créditos en dolares a tasas razonables, no superiores al seis por ciento anual, para alentar a los propietarios de dolares en el exterior a depositarlos en el Banco de la Nación Argentina, y éste pueda financiar proyectos constructivos privados a largo plazo, tipo viviendas y otros bienes de primera necesidad, que hoy necesitamos y no podemos producir porque el ahorro de los argentinos está malyoritariamente en dolares en el exterior, o invertida en bienes inmuebles o bonos o en Paraísos Fiscales.

Intercambiar civilizadamente bienes y servicios es la base de la cultura de pueblos y naciones. Para contratos a largo plazo, la moneda estable dolar es mejor que el peso, no hay que tener la cultura del ministro de cultura para entenderlo. Cualquier chico lo sabe. Macri y Cristina F. de Kirchner también. Ergo, Argentina podremos tener cultismos funcionarios incluyendo al Ministro de Cultura Pablo Avelluto que me impactó muy favorablemente. Pero SIN MONEDA CONFIABLE no saldremos rápido adelante los argentinos, tendremos que esperar a que los economistas del gobierno macrista logren arreglar la economía, algo que nos prometen todos los gobiernos argentinos al comienzo, desde que tengo uso de razón. Y nunca lo lograron, la convertibilidad menemista parecía destinada al exito pero la ambición de los peronistas que querian volver a manejar el Gobierno y tener dinero argentino inflacionario, nos derrotaron. Por eso Alfonsin y Duhalde se aliaron para que de la Rua fuese derrocado y fuese designado Duhalde como presidente sin haber sido votado por el pueblo. ¿Porque nos impiden los gobernantes usar una moneda confiable para todos los contratos y obligaciones, tipo el dólar? PARA ROBARNOS MEJOR, parece la respuesta. Medir con una vara inservible es propio de bandidos y muchos estamos cansados de presidentes ladrones.

SABIDURIA ORIENTAL

27 abril, 2016

ARGENTINA SALVAJIZADA

En La Nacion, carta de lectores, para mi siempre lo mas interesante de ese ex gran periodico, aparece una del doctor Felix Borgonovo, cuya lectura recomiendo. Muestra las buenas intenciones de alguien que quiere tanto que el pais progrese, que propone atraer inmigrantes de distintos sitios, al estilo Gobernar es Poblar…

Me hizo recordar, que alrededor de cuarenta o mas años atras, en el National Geografhic Magazine, habia un reportaje  a la creo entonces Primer Ministro, Indira Gandi.  El entrevistador era un azorado nortamericano, posiblemente, que no entendia porque para la construccion de una enorme represa, usaban millares de personas que movian la tierra en cestos o canastas arriba de sus cabezas. La pregunta obvia, de parte de l reportero yanqui, fue: ¿Porque no usan MAQUINAS ADECUADAS, tipo topadoras y excavadoras gigantes, en vez de hacer trabajar a tanta gente en forma tan dura?

La respuesta, obvia, desde el punto…

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Nuevo pacto federal necesitamos urgente

27 abril, 2016

ARGENTINA SALVAJIZADA

Lo que Argentina necesita es un nuevo Pacto Federal, entre los “caudillos provinciales”, porque hoy el Estado totalitario esta totalmente quebrado y muerto, y debemos desmantelarlo urgente, porque ya se comió a la mitad del país (eso es lo que nos costó la devaluación criminal e innecesaria de Duhalde

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medir capital constante es posible y URGENTE

25 abril, 2016

Años atrás,  cuando era Presidente  Alfonsín, este problema necesitaba ser resuelto pero supongo que a su Gobierno no le interesaba o él no comprendía la importancia del tema. Supongo ya estaban acostumbrados a vivir sin moneda seria y creían que la emisión de billetes a través del Banco Central era el mecanismo adecuado para resolver los problemas argentinos. Por eso Alfonsín tuvo que dejar la Presidencia seis meses antes, no supo frenar la hiperinflación en forma sensata. Hoy Macri pareciera no querer frenar rapido la inflación, algo posible si usara un sistema sensato para medir bancariamente los ahorros y creditos bancarios en forma actualizada en forma sensata, para alentar que el ahorro quede en el pais y sirva para que Argentina recupere la economía privada. Y la gente no necesite pedir ayuda al Estado, que nunca llega en cantidad necesaria. Pero sí llega cuando hay Estadistas, cosa que en Argentina desaparecieron, ver ¿Donde están los Estadistas? Educar es Fabricar Ciudadanos desde este blog, publicado en 1998. Cliquear margen derecho del blog.

            La solución sensata requiere que el ahorro nacional pueda quedar en el país y retorne el crédito bancario a largo plazo, que estaba casi en extinción, excepto para los amigos del Poder. A los banqueros ésto parece no interesarles, ganan demasiado prestando dinero a corto plazo y tasas enormes de interés. Por carecer de Estadistas, Argentina se convirtió en nación populista con Presidentes bandidos o incapaces, y declinamos. Ya no somos el gran país que fuimos pero podemos recuperarnos, con sentido común y trabajo productivo. Recordemos años atrás.

             Era posible en teoría crear una “canasta” de valores constantes, y con ese objetivo fue publicado en Tiempo Argentino el artículo “La capacidad de ahorrar y su cara opuesta, especular” en julio de 1984. La propuesta de canasta consistía en tres elementos: 20 kilogramos de trigo (mercado de Chicago), 1 gramo de oro (mercado de Londres y 20 dólares al tipo de cambio libre. Esto hubiera permitido contabilizar el ahorro y los créditos en términos de U.V.C. (unidades de valor constante) para que la gente tuviese la posibilidad de depositar sus capitales en nuestro sistema financiero, sin necesidad de enviarlos al exterior o guardarlos debajo del colchón, normalmente en dóares billete como había sucedido desde que el peso argentino perdió su credibilidad (y de paso, trece ceros al día de hoy).

               Lamentablemente, Alfonsín, por razones electorales, lanzó una disparatada reforma  “monetaria” que estuvo condenado al fracaso desde el comienzo, y que fue conocido como el Plan Austral. Tan malo era el plan, que desde   Un equipo económico desobediente el 5 de agosto de 1985, desde La Nueva Provincia, fue preanunciado su fracaso.  Y como sucede con las cosas tramposas y malintencionadas, terminó con una pavorosa hiperinflación que todos recordamos y costó a Alfonsín – por haberle hecho caso a sus economistas dirigistas – la renuncia anticipada a la Presidencia.

                 Pese a que la convertibilidad – el uso del patrón dólar – nos dio una década de estabilidad, los Gobernantes no supieron achicar los gastos del Estado, y el Gobierno de De la Rúa colapsó precisamente porque el ministro Cavallo no quiso adaptar la economía a un país con moneda seria y continuó el despilfarro de fondos, mediante emisión de bonos y el manoteo del ahorro nacional, hasta que el sistema colapsó en diciembre del 2001 con la renuncia del Presidente.

                 Con tanto éxito ha sido satanizada la década de los noventa, por los posteriores gobiernos, que hoy hablar de redolarizar la economía es una mala palabra a los ojos del gobierno y de la mayoría de la sociedad.

                  Sin embargo, hemos vuelto marcha atrás, a la época de la barbarie alfonsinista, cuando el país al carecer de moneda, no tenía prácticamente sistema financiero. Y precisamente hoy, un gobierno bienintencionado como dice ser el actual, tendría que REINVENTAR algún mecanismo de medir capital constante seriamente, aunque por razones políticas la dolarización le resulte inaceptable.

                   Convencido estoy que hay un dilema de hierro: o seguimos sin medir capital constante seriamente y no crecemos al nivel que necesitamos, o algo se vuelve a inventar, aunque sea diferente a la convertibilidad menemista.

                   Me pregunto si no ha llegado el momento en que una canasta de moneda tipo aquella arriba mencionada sea implantada para nuestro sistema financiero, y permitiendo al mismo tiempo que los actuales pesos deshonrados sigan circulando.

                     Posiblemente, a aquella canasta que propusimos  podría ser modificada ligeramente, hoy que existe la nueva moneda Euro. Su composición podría quedar tentativamente así: 20 kilogramos de trigo, 1 gramo de oro, diez dólares y diez euros. Podrían ser incluidos el yen, la soja y/o el petróleo, pero calculo que sería demasiado complicado.

                     Mas que la composición  de la canasta, lo importante es contar con U.V.C., es decir, con mecanismos de medir capital constante en forma seria para que localmente la sociedad pueda ponerse de acuerdo en contratar, trabajar, producir, ahorrar y tomar créditos. Y esto se lograría con el sistema sin necesidad de abandonar nuestro actual peso deshonrado, al cual tanto parece amar el Gobierno actual y tanta desconfianza a mediano plazo genera en la sociedad.

                    Mientras el Estado no sepa o pueda achicar sus gastos, puede iniciar una guerra nacional o provincial al desempleo, legislando una canasta de monedas para alentar ahorro y credito. Y estar bien diseñada para convertimos en un país serio y sensato. Y para esto parecemos depender del Presidente, pues en países con cultura “presidencialista” esto parece inevitable. Esperanzas tenemos, pero IMPACIENCIA también, porque la sociedad sigue transitoriamente salvajizada, y uno de los principales motivos es el carecer de una moneda confiable. De allí que el U.V.C., como moneda de cuenta y para celebrar contratos y obligaciones, es una alternativa a considerar, que es mucho mejor que seguir como estamos hoy.  
 
HOY CON MACRI PRESIDENTE

Macri intenta convencernos que es honesto y su equipo económico excesivo también, pero promete frenar la inflación igual que los Presidentes bandidos, A FUTURO. (para que subsista y se pueda seguir robando desde el Estado ladrón, ya que en Argentina inflación=corrupción presidencial. 
¿Porqué MACRI no elige alentar desde hoy el ahorro y el crédito a largo plazo en términos de Unidades de Valor Constante, si lo necesitamos? ¿Prefiere el Gobierno endeudarse Argentina cada vez mas pagando intereses en dólares y supuestas comisiones a los intermediarios, en vez de alentar que el ahorro gigantesco de los argentinos afuera del sistema financiero se deposite en pesos actualizados por U.V.C. sin endeudarse Argentina aún mas? Un Estadista preferiría que el Estado sea financiado por los argentinos, no desde el exterior, cuando se dice hay cuatrocientos mil millones de dólares que no reingresan por miedo al sistema financiero ladrón argentino. Endeudarse Argentina en forma innecesaria muestra que Estadista no tenemos en la Presidencia, pero esto puede cambiar. Apenas necesitamos medir capital constante en forma sensata, es muy sencillo, siempre que el Presidente sea tan honesto como dice ser. Así volverían el crédito bancario a largo plazo, para construir todo lo que Argentina necesita, mediante financiación a 30 años o incluso mas. Podríamos construir millones de viviendas privadas que generarían trabajo a millones de hoy demasiados desocupados, sin necesidad de gastar divisas, porque la totalidad de los insumos y mano de obra está desde siempre, pero los Presidentes bandidos o insensatos se niegan a reinventar el sistema financiero sensato. Creemos la actualización del hoy inseguro peso argentino puede lograrse en 24 horas implantando Unidades de Valor Constante, y la economía se pondría en marcha acelerada casi sin necesitar divisas. Ahorrar en pesos actualizales por U.V.C. lo permitiría . Entonces endeudarse a largo plazo sería viable, viviendas y otras construcciones podrían fabricarse, sin gastar divisas.  Los dolares ahorrados repagarían la alta deuda externa actual, y millones de actuales desocupados se incorporarían al trabajo productivo, habrían mas casas, hospitales, escuelas y esa mayor actividad generaría mas producción y riqueza privada, junto con mas ingresos para los estados Provinciales, Municipales y Nacional.                                       

LA LIBERTAD: ¿FRAGATA PERONISTA?

23 abril, 2016

ARGENTINA SALVAJIZADA

El escandalo de la Fragata Libertad, embargada en Ghana, mencionada en nuestro https://argentinasalvajizada.wordpress.com/wp-admin/post.php?post=10272&action=edit continúa, y llega la hora de replantearse si un pais sin marina de guerra en serio, como somos, necesita una carisima y ostentosa Fragata Libertad, que – sospecho de lo que leo en internet – fue un invento peronista, para quizas calmar a los marinos, allá por 1953, cuando los sueños de grandeza del General Perón todavía existian, y el supuesto estadista luego fracasado, elegía la tercera posición  para estar bien con Dios y con el Diablo, en politica internacional. Cosa que a los que nos gusta la libertad, nos disgusta. O se está del lado de los buenos, los pueblos amantes de la libertad al estilo occidental, o se esta en contra, y a favor de los malos, los que atentan contra nuestro sistema o modelo de vida, el que protege la letra de nuestra Constitucion. No, en cambio, lo que apoyan los peronistas…

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