Archive for 12 mayo 2017

MEJOR: LEYES LABORALES PROVINCIALES

12 mayo, 2017

ARGENTINA SALVAJIZADA

Una ley laboral única común para todo el país es inconveniente. Cada Provincia debe dictar sus leyes laborales

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LEY DE EMERGENCIA para aumentar empleo privado

12 mayo, 2017

ARGENTINA SALVAJIZADA

Sigue Argentina sin poder utilizar mejor, al máximo, sus recursos. Los mejores, como en todos los países, son los humanos, porque la riqueza se produce desde siempre TRABAJANDO, y gente que quiere hacerlo y no consigue TRABAJO PRODUCTIVO PRIVADO puede potenciar su bienestar y el del país, SI APARECIERA EL ESTADISTA QUE MUCHAS DÉCADAS ATRÁS TUVIMOS Y PARECE NO EXISTIR.
Gente como Urquiza, Mitre, Sarmiento,…etc, desaparecieron. El autoritoritarismo y el afan de riqueza o la demagogia que surgió de la necesidad de elegir Presidentes a través del voto, tristemente parecen habernos provocado relativo retroceso frente a otras naciones, décadas después de haber Argentina convocado a gente del mundo a venir a trabajar, porque parecíamos otra Estados UNIDOS DE AMERICA en Sudamérica, pero fracasamos. Hoy, podríamos resurgir, pero el Presidente Macri no parece tener dotes de Estadista que necesitamos, ser mejor que los Kirchners NO ALCANZA.

Esto lo tratamos en parte…

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Dolarizar o no dolarizar, esa es la cuestión x Henry Weinschenk, noviembre de 2001

6 mayo, 2017

Charlottesville, 23 de Noviembre de 2001

Dolarizar o no dolarizar, esa es la cuestión.

(especial par Incultura Argentina)

Con la situación económica actual surge otra vez la pregunta si la Argentina debería recurrir a la idea de adoptar el dólar como moneda nacional. Visto desde la distancia, –lo cual hace el problema simplemente académico para mí– yo trato de ver si puedo contestar esa pregunta. No es fácil, aún cuando personalmente no tengo nada para ganar o perder.

Desde el punto de vista del orgullo nacional, perder la moneda propia parece algo no deseable. Claro que el país perdió muchas monedas antes, el Austral, el Peso Moneda Nacional, el Peso a secas, el Peso “fuerte” y no sé cuantos pesos más. Eso sí, siempre se imprimieron en la Argentina. Algunos mucho más de la cuenta , así causando inflación e hiperinflación. Pero siempre fueron reemplazados con otro producto nacional. Esta vez sería algo importado. Tal como ocurrió en Panamá y en Ecuador.

Aparte que la Reserva Federal de los EE.UU. no está muy segura sobre las posibles consecuencias para ambos países, considerando el tamaño de la economía argentina, personalmente tengo mis dudas, ya que pienso que la paridad rígida con el dólar –si bien beneficiosa inicialmente– ya no cumple mas su función inicial de matar la inflación, considerando que la economía argentina entró –ya hace unos años– en una etapa deflacionaria.

La función de un buen Banco Central es mantener la estabilidad de la moneda. En los países avanzados esto se consigue a través de las políticas de ajuste de los intereses, y en menor medida, con cierta participación en los mercados cambiarios. El objetivo es mantener la inflación en un rango del 1 al 3%. Se busca evitar inflación mayor a este nivel, pero al mismo tiempo se busca evitar la deflación, ya que la deflación es considerada –aún a niveles moderados– como algo muy dañino para una economía. Los economistas lo consideran como algo que puede convertir una recesión económica en una depresión. Me temo que esto es lo que esta ocurriendo en la Argentina en estos últimos tiempos.

Por lo tanto, mi preferencia personal sería mantener la convertibilidad, o sea un respaldo en moneda(s) fuerte(s) para el circulante, pero con una tasa de convertibilidad variable, fijada periódicamente por un Banco Central verdaderamente independiente del gobierno, para así evitar la deflación y la inflación. La tasa de convertibilidad puede subir o bajar dependiendo de la situación. A corto plazo, probablemente debería bajar, digamos 1% por mes, 12% en un año, asumiendo que no se vean consecuencias inflacionarias superiores al 3% anual. Además las reservas deberían estar basadas en una canasta de monedas que reflejen la composición del comercio exterior argentino. En pocas palabras, se trataría de una convertibilidad flotante y ajustable.

Lamentablemente, no veo que nadie proponga esta idea en la Argentina. Mis amigos allá parecer caer en uno de dos bandos a saber: el primero que dice que la convertibilidad 1 a 1 es sagrada y el segundo que dice que hace falta una devaluación masiva, en el orden de 50%, el 2 a 1. Nadie parece proponer un plan modesto y gradual como el mío. Eso si todos parecen apostar a la dolarización e una manera u otra. Aún los que se oponen a ella prefieren mantener sus ahorros e inversiones en dólares. No he oído sobre actos de patriotismo espontáneo adonde la gente cambiara dólares por pesos, para así ayudar al país. ¿Me equivoco?

Saludos cordiales,

Henry

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SEGUIMOS DESGOBERNADOS (2003

5 mayo, 2017

ARGENTINA SALVAJIZADA

CHARLA 832ª DEL CURSILLO DE ECONOMÍA CRIOLLA  de www.inculturaargentina.com.ar   27-10-03

SEGUIMOS DESGOBERNADOS

                Las largas décadas de desgobierno en Argentina TODAVÍA no parecen haber llegado a su fin, pese a lo que sostiene el Gobierno.

                 Esto parece confirmar nuestro diagnóstico: es la incultura generalizada nuestra, que incluye a sucesivos Gobernantes, lo que nos impide cambiar – hasta hoy –  porque CONFIAMOS en que Kirchner se “ponga las pilas” para que salgamos de este plano inclinado. 

                 Esta charla pretende tan solo poner de relieve algo que  hemos mencionado al comienzo de nuestro sitio: la INSENSATEZ de todos los gobiernos y economistas que suponen que es la EXPORTACIÓN la principal actividad  para alentar – o mejor dicho, dejar de impedir – en Argentina, y no el mercado interno, que está sumamente desabastecido de cosas de primerísima necesidad. Veamos.

                  Para un país de territorio pequeño y gran población sería…

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MAYOR EMPLEO Y PRODUCCIÓN NACIONAL URGENTE NECESITAMOS

3 mayo, 2017

Hace años planteamos activar la economía interna generando empleo y produciendo lo que la gente necesita urgente, algo que tiene demanda siempre, especialmente si podemos financiar la venta de los bienes que la sociedad urgente necesita, COMENZANDO por las viviendas que ya debieron haberse construido porque se trata de algo sencillo que usa materia prima y mano de obra nacional, algo que sirve para reducir la maldita desocupaciòn. Esto lo dijimos desde CHARLA 836ª DEL CURSILLO DE ECONOMÍA CRIOLLA de http://www.inculturaargentina.com.ar del 29-10-03
pero ya antes se explicaba en los capítulos ARGENTINA EN MARCHA y GENERAR TRABAJO CONSTRUYENDO VIVIENDAS del libro ¿DONDE ESTAN LOS ESTADISTAS? Educar es fabricar ciudadanos, que puede leerse desde este sitio cliqueando en el margen derecho, es breve.

Uno de los problemas mas difíciles de resolver en Argentina en el último medio siglo ha sido medir capital constante a largo plazo (entre diez y treinta años) en una forma seria. Y esto es un motivo de nuestro atraso, porque hemos olvidado esa poderosísima herramienta de producción y empleo que requiere la formación de un “capitalismo nacional” al servicio del casi pleno empleo nacional (el empleo total es imposible).

Cuando era Presidente Alfonsín, este problema necesitaba ser resuelto pero a su Gobierno no le interesaba o no comprendía la importancia del tema. Supongo ya estaban acostumbrados a vivir sin moneda seria y creían que la emisión de billetes a través del Banco Central era el mecanismo adecuado para resolver los problemas argentinos.

La solución sensata parecía buscar una solución alternativa, para que el ahorro nacional pudiese quedar en el país y volviera a existir el crédito bancario, que estaba casi en extinción, excepto para los amigos del Poder.

Era posible en teoría crear una “canasta” de valores constantes, y con ese objetivo fue publicado en Tiempo Argentino el artículo “La capacidad de ahorrar y su cara opuesta, especular” en julio de 1984. La propuesta de canasta consistía en tres elementos: 20 kilogramos de trigo (mercado de Chicago), 1 gramo de oro (mercado de Londres y 20 dólares al tipo de cambio libre. Esto hubiera permitido contabilizar el ahorro y los créditos en términos de U.V.C. (unidades de valor constante) para que la gente tuviese la posibilidad de depositar sus capitales en nuestro sistema financiero, sin necesidad de enviarlos al exterior o guardarlos debajo del colchón, normalmente en dóares billete como había sucedido desde que el peso argentino perdió su credibilidad (y de paso, trece ceros al día de hoy).

Lamentablemente, Alfonsín, por razones electorales, lanzó una disparatada reforma “monetaria” que estuvo condenado al fracaso desde el comienzo, y que fue conocido como el Plan Austral. Tan malo era el plan, que desde Un equipo económico desobediente el 5 de agosto de 1985, desde La Nueva Provincia, fue preanunciado su fracaso. Y como sucede con las cosas tramposas y malintencionadas, terminó con una pavorosa hiperinflación que todos recordamos y costó a Alfonsín – por haberle hecho caso a sus economistas dirigistas – la renuncia anticipada a la Presidencia.

Pese a que la convertibilidad – el uso del patrón dólar – nos dio una década de estabilidad, los Gobernantes no supieron achicar los gastos del Estado, y el Gobierno de De la Rúa colapsó precisamente porque el ministro Cavallo no quiso adaptar la economía a un país con moneda seria y continuó el despilfarro de fondos, mediante emisión de bonos y el manoteo del ahorro nacional, hasta que el sistema colapsó en diciembre del 2001 con la renuncia del Presidente.

Con tanto éxito ha sido satanizada la década de los noventa, por los posteriores gobiernos, que hoy hablar de redolarizar la economía es una mala palabra a los ojos del gobierno y de la mayoría de la sociedad.

Sin embargo, hemos vuelto marcha atrás, a la época de la barbarie alfonsinista, cuando el país al carecer de moneda, no tenía prácticamente sistema financiero. Y precisamente hoy, un gobierno bienintencionado como dice ser el actual, tendría que REINVENTAR algún mecanismo de medir capital constante seriamente, aunque por razones políticas la dolarización le resulte inaceptable.

Convencido estoy que hay un dilema de hierro: o seguimos sin medir capital constante seriamente y no crecemos al nivel que necesitamos, o algo se vuelve a inventar, aunque sea diferente a la convertibilidad menemista.

Me pregunto si no ha llegado el momento en que una canasta de moneda tipo aquella arriba mencionada sea implantada para nuestro sistema financiero, y permitiendo al mismo tiempo que los actuales pesos deshonrados sigan circulando.

Posiblemente, a aquella canasta que propusimos podría ser modificada ligeramente, hoy que existe la nueva moneda Euro. Su composición podría quedar tentativamente así: 20 kilogramos de trigo, 1 gramo de oro, diez dólares y diez euros. Podrían ser incluidos el yen, la soja y/o el petróleo, pero calculo que sería demasiado complicado.

Mas que la composición de la canasta, lo importante es contar con U.V.C., es decir, con mecanismos de medir capital constante en forma seria para que localmente la sociedad pueda ponerse de acuerdo en contratar, trabajar, producir, ahorrar y tomar créditos. Y esto se lograría con el sistema sin necesidad de abandonar nuestro actual peso deshonrado, al cual tanto parece amar el Gobierno actual y tanta desconfianza a mediano plazo genera en la sociedad.

Obviamente, en la medida que el Estado no sepa como achicar sus gastos, para lo cual indefectiblemente debe iniciar algo así como nuestra proyectada guerra nacional o provincial al desempleo, una canasta de monedas por bien diseñada que esté es irremediable su fracaso si no nos convertimos en un país serio y sensato. Y para esto parecemos depender del Presidente Kirchner, en países con cultura “presidencialista” esto parece casi inevitable. Esperanzas tenemos, pero IMPACIENCIA también, porque la sociedad sigue transitoriamente salvajizada, y uno de los principales motivos es el carecer de una moneda confiable. De allí que el U.V.C., como moneda de cuenta y para celebrar contratos y obligaciones, es una alternativa a considerar, que es mucho mejor que seguir como estamos hoy.

FIN DE LA CHARLA 836ª