Archive for 30 julio 2012

ECONOMISTAS VACILAN

30 julio, 2012

¿ESTABILIZABLE EL PESO?

30 julio, 2012

Los economistas discuten hoy igual que aquellas liebres discutían sobre si eran galgos o podencos las bestias hambrientas que se les aproximaban velozmente, y fueron comidas. Participan de esto tanto los cristinistas como los anti oficialistas, y en el medio de todo, el fascismo estatizante ladrón come el producido del trabajo, en beneficio de los amigos del desgobierno de turno, plero la gente común todavía esta confundida. No entienden el método de robar con emisión de papel moneda, que ya existe desde hace demasiado tiempo. O fingen no entenderlo, a juzgar por lo  que algunos difunden por los medios.

Supongo con la  vieja hiperinflación alemana todo fue distinto: había que emitir papel moneda a lo loco, para ajustar cada vez mas al pueblo alemán, vencido en la guerra, pues  Francia les cobraba reparaciones de guerra impagables. La codicia francesa, unida a la corrupción de sus dirigentes, provocó que el odio alemán designara a un nazi como Fuhrer. Mientras que los  agrandados  franceses socialistas  decidieron que había que bajar la jornada laboral a seis horas por día, yque  engañaban al pueblo diciéndoles que Francia era un país maravilloso. Como respuesta sensata,  ordenó Hitler, que los alemanestrabajarían dos horas MAS por día, y gratis, por la patria vencida, anhelando reinventar otro Sacro Imperio Romano Germánico.  Pasó en Europa continental lo mismo que años mas tarde en la Argentina peronista fascista: la gente trabajó menos, produjo menos, y se empobreció, mientras el Estado Alemán se enriquecía en armamento moderno, para destruir a los infames franceses y vengarse de los ultrajes y las reparaciones de guerra leoninas impagables.

Los tres países se auto destruyeron:  Francia, por trabajar menos, Alemania por fabricar demasiados armamentos, y Argentina porque la demagogia peronista hacía que la gente trabajara menos desde el sector privado. Los empleadores desconfiaban de un Presidente amigo de los fascistas autoritarios que habían perdido la segunda guerra, porque el nazismo y el fascismo son sistemas socialistas, destinados inexorablemente a perder, frente a los pueblos libres, como la Historia enseña. Los capitales huyeron porque el populismo siempre fue mentiroso ya que esta destinado a engañar a la gente en beneficio del embaucador político que quiere robar desde el cargo.

LA REGLA DE LAS CUATRO “C”

Cuando la inflación supera el 20% anual, la solución es complementarla. Se logra usando una moneda seria, en Argentina seria el dolar, para permitir que la gente ahorre y tome créditos en dicha moneda, de modo que los dolares queden en el país y permitan convertirse en créditos a largo, mediano y plazo. Porque la gente cree en el dolar y descree en el peso. Es la última oportunidad de cualquier país, para evitar la hiperinflacion, que inexorablemente vendrá cuando un gobierno BANDIDO sigue engañando y robando, en vez de administrar a la sociedad. Significaría, temo, la última oportunidad para Cristina de seguir en su cargo: la hiperinflación es el tsunami que destruye todo. En Argentina  lo padecimos con Alfonsín, Perón, De la Rua-Cavallo y Duhalde, que destrozaron nuesta economía, aunque culparon a la convertibilidad=estabilidad monetaria de los robos y desgobiernos posteriores al de Carlos Menem.

PRESIDENTA EQUIVOCADA

Pareciera hoy quieren engañarnos igual que lo hicieron los anteriores presidentes ladrones, y nos dicen que la suba del dolar es algo sin importancia, porque en el mercado paralelo se cambia una cantidad pequeña de dinero en negro.  Es falsa la posicion cristinista. Si estamos caminando en la selva, y oímos el rugido de un león, salimos corriendo, a pesar de que el ruido en si casi no mata a la gente. Con mas razón, la gente se aterra cuando la presidenta dice que vende tres millones de dolares suyos al cambio oficial. La mitad no le cree, la otra mitad puede imaginar  que lo hizo  porque es tan archimillonaria en dolares, que se puede dar el lujo de perder cierta cantidad, un treinta por ciento digamos, para intentar convencer a la gilada de que el peso no pierde valor.

Desde este blog sospechamos que las cifras del Estado son falsas, que las supuestas  reservas de 48 mil millones de dolares no son tales, y que el Estado bandido tiene pasivos ocultos que superan sus activos, o sea, que estamos en default, igual que Alemania luego de perder la primera guerra mundial.  Y desprestigiados ante el mundo,  fuimos derrotados por nuestros desgobernantes, los peores enemigos que cualquier pueblo puede tener. La misma Cristina en las Naciones Unidas dijo que la invasión a Malvinas fue efectuada por los militares bandidos que nos habían quitado la libertad. Pero el mundo no acepta esos argumentos, como tampoco se los aceptaron a los Alemanes después de la Primera guerra mundial.

CUENTA REGRESIVA

A medida que la maquina de imprimir moneda trabaja horas extra y que la actividad económica se va achicando porque la gente tiene que apretarse el cinturón, por los despidos, la baja de horas extra y la falta de suficiente confianza por parte de los alicaidos empresarios, que no quieren emplear gente, sino despedirla, si pueden. el clima político empeora. Al peronismo lo echaron los mismos militares que lo elevaron a Perón a la primera magistratura, poniéndole el dinero del Estado como propaganda, y el motivo fue que nos desgobernaba. Se robaba mucho y se producía poco allá por el año 1955. Y la historia se repitió también cuando Perón volvió y desaparecieron millones, porque en su desgobierno siguieron robando. Mas también robaban los militares y los radicales, que a partir del peronizado socialista hiperinflacionario Raul R. Alfonsín, dejaron de ser capaces de administrar al país. El último radical sensato creíble  fue el Presidente Alvear, 1922/28.

Si parece tarde ya para  la mencionada etapa tercera  de la Regla de las cuatro “C”, la siguiente  la cuarta etapa resultaría la última: consiste en REINVENTAR otra moneda,  pero creíble, como logró Menem en 1991, con su convertibilidad.: porque es el Gobierno quien  no resulta creíble. Por haber dilapidado riquezas enormes provenientes de confiscar riquezas privadas, tipo retenciones a los exportadores de bienes útiles, como la soja, que hoy tenemos que emitir papel moneda.

El modelo Cristinista es inconstitucional. Nuestra  Constitución es el único acuerdo nacional vigente, que Ella desconoce y pareciera aborrecer,  teme rendir cuentas de una gestión deplorable. Hasta ahora, se viene salvando, porque pudo dilapidar dinero publico para lograr ser votada por el 54%, pero el pueblo es veleta. Si se siente desgobernado, se da vuelta en la próxima elección.

No todos, sino bastanters. La duda es si lograra el Cristinismo conseguir mayoría para una reforma constitucional. Y también, suponiendo se aprobara,  si ella sera elegida cuando llegue el momento de votar al próximo Presidente. Porque la hiperinflacion hace caer gobiernos, y la alta inflación asusta a la gente, y difícilmente voten por quien ha desgobernado al punto de empobrecer una nación que exporta bienes suficientes para alimentar a doscientos o trescientos millones de personas, y esos recursos no llegan a los que producen, sino se desvanecen por arte de magia, pasando a bolsillos de los pocos, los eternos  amigos del Poder. Todo esto pasó y seguirá pasando. La idea de adelantar para marzo una reforma constitucional para eternizar a Cristina, es grotesca, el pueblo se vuelve en contra de los inflacionistas y derroca a los hiper inflacionarios por métodos curiosos, tal como hicieron con de la Rúa y Cavallo cuando cometieron la traición de inventar un corralito financiero que nos impedía por tres meses sacar nuestro dinero de los bancos, con la excusa de que al día 91 todo estaría ordenado. La insensatez prevaleció en dichos desgobernantes, que desaparecieron, el Presidente en helicóptero, porque se lo merecía por haber delinquido contra su pueblo. Pero curiosamente, no se lo procesó por ese delito desde su Cargo, sino que lo investigan por cosas distintas, suponiendo nosotros  que  será absuelto. Los desgobernantes argentinos  aman el Poder, y todavía hay políticos que hacen cualquier cosa para seguir mandando, ya que la Constitución no se respeta desde exactamente 1930 hasta hoy.

REGLA DE LAS CUATRO “C” es el ultimo capitulo de mi libro de 1998, legible desde este blog, justo antes de un proyecto para generar trabajo privado que presente a comienzos de dicho año, como ciudadano particular, a la Cámara de Diputados, y que no fue tratado, posiblemente porque a los diputados no les interesa que la gente del pueblo pueda trabajar mas, ya que el peronismo convirtió al trabajo noble privado en algo semi asqueroso, un invento para enriquecer a los malditos patrones, a los cuales cabe odiar, a menos que sean  trabajadores empleados por empresas de los propios gobernantes o de los sindicalistas  devenidos en empresarios que explotan  a sus trabajadores representados.

GENERALISTAS vs. economistas

29 julio, 2012

El señor Guyot escribe  http://www.lanacion.com.ar/1494379-generalistas-para-navegar-la-incertidumbre y esto viene justo para comprender que la casta de los economistas argentinos  finge creer en los modelos tramposos que los sucesivos gobernantes bandidos nos imponen desde 1930 hasta hoy. Justificarse el Amo ante los súbditos, con el apoyo de teorías falsas, es la forma de intentar que la gente advierta el deterioro real.

Cada país debiera tener el modelo sensato que necesita, conforme su situación real, que puede ser de mayor o menor nivel cultural, pero también cuentan los recursos naturales. Un país petrolero con poca población logra un país muy rico, aunque generalmente el Amo es poderoso, y los demás la pasan mal. Generalmente, eso pasa en los emiratos petroleros árabes, yero igualmente sucede en la provincia de Santa Cruz, hoy fundido pero con la Familia  y sus amigos en situación prospera, y esto se repite en otras provincias nuestras, y  en  mundo.

Los economistas argentinos se enriquecen desde el Poder, observemos la historia conocida que hoy es publica, porque la libertad de prensa muestra quienes medraron con el favor del Amo de turno. La Presidenta quizás todavía cree que puede hacer caso a los modelos populistas distributivos, confiando en que nuestra soja seguirá subiendo de precio en forma geométrica, y permitira que ella gane consenso popular. Si cree que Evita Perón fue económicamente exitosa con su proyecto de país, Cristina se equivoca. Pero el modelo populista le rindió frutos, la votaron y sigue en pie, en parte porque la soja siguió subiendo. Y en parte, porque Cristina es mas inteligente y algunas coas hizo bien, aunque en el mediano y largo plazo no sirvan, porque esta construyendo un castillo en el aire, sin bases solidas.

LAS  BASES

El trabajo humano sigue siendo el factor de riqueza mejor para cualquier país, y en Argentina estamos fracasando, porque las leyes laborales equivocadas motivan desocupación. Estamos como un equipo de fútbol cuyo D.T. solo sabe poner a 9 jugadores en la cancha, para disputar el campeonato mundial. El desempleo es resultado de legislaciones equivocadas, que para ganar el Amo votos, fueron sancionadas, y el que se beneficia es el bandido gobernante, a costa del bienestar de la sociedad. Un pais con todos los habitantes empleados públicos, menos su Presidenta, no produce tanto como otro donde todos son ciudadanos, no esclavos. Porque el ojo del amo engorda el ganado: en Argentina los bandidos desgobernantes medran, pero demasiados millones quedan sin trabajo y en la pobreza. La historia se repite, cual Sísifo: así  es el peronismo fascista argentino. Y si Cristina quisiera que la sociedad mejore realmente, debería entender que sin moneda y con leyes equivocadas, ningún país mejora al nivel que podría. Hasta 1930 Argentina fue un país para que los inmigrantes ansiosos de bienestar, vinieran. A partir de Peron, incluso por un tiempo vinieron los hambrientos expulsados por el hambre de Europa, pero luego fueron los argentinos los que debieron emigrar,porque en nuestro prospero suelo, la legislación perversa impedía trabajar, enfrentando patrones vs. su personal contratado. Hicimos lo opuesto a USA, donde el Patrón privado manda, y los empleados obedecen o son fácilmente despedidos.

Esto muestra la importancia de la cultura de los pueblos navegantes, tipo los ingleses. Porque en un buque, debe mandar el Capitán, y los marineros obedecer, o bajar del barco, por las buenas o las malas,  arrojados al mar por molestos, a veces.

SITUACIÓN INTERMEDIA

Argentina tenemos una cultura destrozada por el populismo. Derrochamos  posibilidades  por somos incapaces de desarrollarlas y concretarlas en mayor grado, con un sistema de trabajo eficiente en equipo. Esto es producto en parte de nuestra tradición hispánica e itálica, países no demasiado navegantes, en comparación con  anglosajones y  nórdicos.  Los italianos y españoles no son tan buenos trabajando en equipo, aunque trabajen individualmente muy fuerte. Eso se nota en la Eurozona incluso hoy: los países nordicos con Alemania a la cabeza, son frugales y austeros, y trabajan y producen mas que Grecia, España, Portugal e Italia. Sospecho influye el elemento religioso, ya que los países europeos que quedaron bajo el control de la Iglesia Catolica, no progresan igual que los que se resistieron al Papa y se independizaron. La Iglesia Romana muestra la forma en que pocos se enriquecen a costillas muchisimos creyentes, que aportan los fondos. Los paises cristinanos no catolicos, consiguen un rendimiento en equipo mejor, y tienen mayor libertad espiritual e intelectual. Por eso Holanda y el Reino Unido progresaron, mientras la Inquisicion expulsaba de los paises Catolicos a gente brillante, que buscaba refugio en paises no Catolicos, que eran por suerte bastantes, desde Suiza a Holanda y Gran Bretaña. Esto conllevó a la formacion de colonias de gente que viajo a América del Norte, para ser libres,y así surgieron las trece famosas colonias que inventaron la Constitución Norteamericana, y a partir de allí el mundo entro a cambiar, porque la campana de la Libertad se escuchaba en muchos otros lugares, en particular en el retrasado Imperio Español, que era demasiado grande y ademas, culturalmente atrasado para entonces.

PERONISTAS vs. ANGLOSAJONES

Nuestros peronistas generalmente dicen odiar a lo que provenga de USA o Gran Bretaña, pero en el fondo,corren a apoderarse de los dolares o libras esterlinas años atrás. Típica critica nazionalista fascista a UK es que no nos pagó con moneda sólida lo que nos debía por exportaciones de comida que les hicimos durante la segunda guerra mundial. Si lo analizamos desde el punto de vista de la libertad, los británicos quedaron extenuados, luego de luchar defendiéndose de los nazis casi en soledad, hasta que sus hermanos norteamericanos decidieron entrar en la guerra y destrozar al fascismo y al nazismo, para bien de la humanidad, aunque el Vaticano haya sufrido y todavía llora por la derrota del Eje del Mal. Pero es también esto un problema cultural: os países catolicos están  culturalmente menos evolucionados que los cristianos no católicos.

Ojo: en  países protestantes,  caudillos Peronistas son risible. En países católicos, existen Amos no votados, desde el Papa que dirige a al Iglesia, una multinacional económica poderosa, a otros dictadores bandidos, que  suelen ser la mayoría, Argentina incluida.

La carrera cultural evoluciona con la globalización. En muchos mas países la gente aspira a la libertad espiritual y económica, a pesar de tener bandidos gobernantes, tipo nosotros. A la larga, todos estaremos muertos, decía creo Keynes, y algunos aspiramos a que nuestro país haya menor miseria y pobreza. Pero para que se logre, el peronismo y el totalitarismo deben ser superados por un sistema confiable, con legislaciones sensatas,l y una Justicia eficiente. Para eso, hace falta Gobernantes honestos,  que todavía no tenemos. Necesitamos seguir votando cada dos años, para ir descartando a los peores, como sucede en las elecciones siempre. A  veces la población puede ser inducida a engaño por sus Amos, que intentan mantener su Poder., pero a la siguiente elección el Pueblo lo advierte y castiga al mentiroso Presidente de turno. Al menos, esa fue nuestra experiencia, cuando nos permitieron votar en forma ininterrumpida, y podemos afirmar que si Argentina decaímos tanto, es porque los militares salvaban al Peronismo, al demostrar que eran mucho peores, al momento de administrar el país. Tan ladrones, pero mucho mas sanguinarios.

Y ahora falta poco para las elecciones intermedias de 2013, donde el resultado le dará a la Presidenta la mejor imagen sobre su Gobierno. Pareciera que si insiste con su modelo equivocado, descenderemos económica y socialmente, pero los días del cristinismo están contados. No puede ser reelecta en 2015, no tiene hijos capaces de ser presentados como candidatos, ni otros familiares cercanos. Esto es lo bueno de un sistema democrático, si termina siendo serio. Presidentes se tienen que ir, y todo comienza de nuevo: sera reelecto el Presidente menos bandido o mas capaz, es decir, las elecciones generalmente arrojan un Gobierno electo mejor que el existente. O al menos, es lo que se pretende con las Constituciones donde los Presidentes solo pueden estar un solo periodo, o dos a lo sumo, para jamas retornar, y que las monarquías no resurjan.

Mi vaticinio es que la inflación es el peor enemigo de cualquier Presidente hoy, y que Cristina lo sabe, pero lo prefiere porquje su modelo inflacionario ladrón es lo que le permitió estar hoy en el puesto que ocupa: ya dilapidó recursos para ser reelecta, y ahora como bumerang, esos gastos innecesarios vuelven contra ella. Desaparece la confianza, los ahorros huyen, el peso baja de valor en forma acelerada frente a los demás bienes y servicios imprescindibles, y sobre todo, en relación al dolar real, que es el único que puede comprarse, el del mercado negro.

Como mujer coqueta, imagino la Presidenta seguirá jugando un rato mas a su modelo rebelde cheguevarista, pero al final, se asustará y no permitirá que la inflación aumente a una nueva hiper. Se si eso sucede, su gobierno caerá y  tendrá que huir al exterior. Para lograrlo, tan solo tiene que cambiar a su gabinete y reemplazarlo por gente honorable. Así de fácil, para  una gobernanta bienintencionada. Pero algo imposible, si realmente cree en el modelo kirchnerista.

Recordemos: el modelo redistribucionista kirchnerista NO ESTÁ en la Constitución Nacional vigente. Haría falta una reforma constitucional para implantar el socialismo bolivariano estilo cubano o venezolano. Y si hubiésemos tenido  Jueces serios y dignos, el modelo K hubiera sido frenado judicialmente ya en épocas de Néstor. REMEMBER.

EDUCACIÓN y CULTURA (1999)

29 julio, 2012
TERCERA CHARLA DEL CURSILLO DE ECONOMIA CRIOLLA

EDUCACION Y CULTURA

 ENSEÑAR LA VERDADERA HISTORIA ARGENTINA

 DESAGRAVIO A LA CULTURA BRITÁNICA

 EQUIPOS SERIOS DE TRABAJO

Don Zoilo estaría interesado en que los argentinos fuésemos educados conforme con la cultura occidental de vanguardia, (LA ÚNICA CULTURA DE LA LIBERTAD QUE EXISTE HOY EN EL MUNDO) porque sería un ADMIRADOR DE DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO.

Para ello, tomaría las siguientes medidas:

  1. Cerraría al actual Ministerio de Educación, y dejaría que cada gobierno local se ocupe de la enseñanza.
  2. En el orden nacional, crearía un MINISTERIO PARA LA INCULTURA y LA EDUCACION DE LA LIBERTAD.

El objetivo sería buscar soluciones prácticas para que los argentinos logremos conocimientos culturales que imperan en las civilizaciones de vanguardia, y en especial, INCULCAR EL SENTIDO DE LA LIBERTAD AL PUEBLO, para que realmente podamos algún día convertirnos en ciudadanos de verdad (es decir, los “dueños” del país, y que nuestros gobernantes dejen de ser nuestros “Amos” para convertirse en nuestros eficaces y honestos Administradores.

 ENSEÑAR LA VERDADERA HISTORIA ARGENTINA

Una función importante sería explicar al pueblo que tanto San Martín como los otros Grandes de la Patria quisieron para nosotros un futuro mejor, y para ello lucharon para liberarnos de una España decadente, de la cual eramos súbditos (es decir, eramos “propiedad” del Rey, algo así como las haciendas que poblaban un Vierreinato de su exclusiva propiedad personal) para convertirnos en gente civilizada y libre. Y dejaría bien en claro que la Cultura de Vanguardia en la época de San Martín era la que imperaba en Gran Bretaña y también la que se desarrollaba en los Estados Unidos.

Por esto, informaría como corresponde que San Martín fue un admirador de la cultura y la civilización de vanguardia, y que precisamente por eso adhería a un sistema que tenía su “epicentro” en Londres, pero al mismo tiempo, quería mantener los valores espirituales y culturales de nuestra propia nacionalidad.

Así, desenmascararía a todos aquellos que nos hacían creer que San Martín era “antibritánico” y aclararía el importante apoyo recibido de Gran Bretaña para nuestra emancipación del tiránico gobierno de Fernando Séptimo, un personaje tan degenerado que traicionó a su propio padre.

Y obviamente don Zoilo buscaría la forma en que los argentinos nos integremos cada vez mas a nuestros vecinos latinoamericanos, pero respetando siempre a esa maravillosa civilización de vanguardia occidental que hoy tiene – igual que el célebre Coloso de Rodas – un pié apoyado en Gran Bretaña, y el otro en los Estados Unidos, con lo cual nos muestran un “camino” por el cual debemos navegar para conseguir que el Hombre sea libre frente a sus propios Gobernantes.

 DESAGRAVIO A LA CULTURA BRITÁNICA

Por tratarse de la cultura de la Libertad auténtica, la cultura “británica” (con un pié a cada lado del Atlántico hoy) sería objeto de un “desagravio historico” para aclarar los tantos frente al pueblo argentino. Fue esa cultura anglonorteamericana la que ha ido obligando incluso a las actuales naciones de vanguardia europeas a convertirse en democráticas, ayudandolos en momentos terribles, cuando eran víctimas de sistemas como el nazismo, por ejemplo. ¿Qué hubiera sido el destino actual de Europa sin el apoyo anglonorteamericano? ¿No hubiera muerto Hitler de viejo en la cama, y la mayoría de Europa hablaría en alemán, quizás?

Posiblemente don Zoilo resaltaría una maravillosa cualidad de la cultura británica: la de saber “armar equipos humanos eficaces”, que permiten hoy maravillosos logros que benefician a la Humanidad. ¿A que se debe esa cualidad tan típicamente británica, que incluso le permitió organizar “deportes por equipos”, como el futbol y el rugby?

Posiblemente el motivo habría que buscarlo por su carácter de pueblo insular: al tener que organizar equipos humanos para tripular sus barcos, deben haber desarrollado una técnica organizativa humana novedosa y evolucionada, que les permitió superar a sus rivales. Veamos:

Un buque es una “minisociedad humana”, pero tiene de entrada una característica diferente: no se embarcan los viejos, los niños, los enfermos y prácticamente tampoco las mujeres, de modo que se selecciona a la tripulación para que cada uno desempeñe un rol específico, y como “todos están en el mismo bote”, se fué creando un sistema de interdependencia y cooperación que a lo largo de los siglos se convirtió en una característica nacional.

A diferencia de los ejercito de tierra, donde el Mariscal vive en su castillo, los jefes en casas confortables, los oficiales y los suboficiales también, y los soldados son habitualmente labriegos que se los recluta en momentos de guera, en un barco todos, desde el Amo hasta el grumete, tienen que convivir meses y hasta años en estrecho contacto humano. Así, el “verticalismo” de los ejercitos de tierra no sirve en la minisociedad del mar, y por eso posiblemente fue que esta cultura de organización por equipos floreció precisamente en una sociedad apoyada en los valores de la navegación y en las leyes del mar.

La cartografía, si la miramos superficialmente, nos induce a los argentinos a un grave error: no advertimos que a la época de la Revolución de Mayo los británicos eran los “dueños exclusivos del mar”, y que por lo tanto, eran vecinos “colindantes” con el Puerto de Buenos Aires. Y que por eso los porteños pudieron emprender su campaña de “liberar” al Virreynato del Rio de la Plata con tranquilidad, porque sabían que sus espaldas (el mar) pertenecía a la cultura británica amiga, de la cual tanto deseaban aprender, porque era la cuspide de la civilización de la época. (Cosa parecida nos sucede cuando olvidamos que la Patagonia sólo en la cartografía pertenecía a España, porque aún no había sido “conquistada” y estaba controlada por indígenas, y que sólo gracias a otro argentino ilustre, el General Julio Argentino Roca, pudimos “anexarla” por las armas a nuestro territorio actual.

Este sistema “organizativo” de la cultura británica ha demostrado su eficacia a través de los hechos, en toda la historia. Mientras en Argentina imperaron “reglas de juego” de la cultura de vanguardia, progresamos rápidamente y nos convertimos en un país próspero. Pero no bien Gran Bretaña abandonó su “liderazgo mundial” luego de la Primera Guerra Mundial, nos fuimos quedando “huerfanos” de “managment”, como se dice hoy en día, es decir, perdidos como Turco en la Neblina, y nos fuimos “barbarizando”, siendo el primer y mas claro “hito” la revolución del 6 de septiembre de 1930 que se alzó contra las Instituciones de la Constitución Nacional. Y por eso desde esa época hasta hoy nos convertimos todos en “barbaros” (comenzando por el que aquí escribe) y somos HOY incapaces de organizarnos internamente para aprovechar el mejor de todos nuestros recursos: el TRABAJO DE LOS ARGENTINOS.

Cuando una cultura de vanguardia se retira de un sitio, quedan siempre dos cosas en el terreno: BARBAROS Y RUINAS. Hoy, los bárbaros somos todos los Argentinos, y las ruinas están por doquier, pero miremos tan solo tres sitios: el Congreso, el Palacio de Justicia y la Casa Rosada. ¿no pareciera que merecerían ser objeto de una “desratización” y “desinfección”?

Contrariamente, en las Islas Malvinas siguió imperando la cultura británica, y hoy vemos que estos “argentinos insulares” (como los llamamos contra su voluntad) tienen un marco organizativo social envidiable, que nosotros no hubieramos podido mantener, en caso de haber triunfado en nuestra reivindicación territorial de 1982. ¿Qué hubiera sucedido con esa gente y con esas islas y con esa cultura, si la sangrienta aventura del aún General de la Nación, Galtieri, hubiera conseguido triunfar?

 EQUIPOS SERIOS DE TRABAJO

El sistema de formar equipos serios de la cultura británica se da en todos los aspectos, pero uno en particular conviene destacar: la forma en que se asocian para juntar capitales y hacer “grandes empresas” con dinero de accionistas anónimos, a los cuales se los trata con respeto y honestidad.

A diferencia de nuestro país, donde las sociedades importntes que cotizan en bolsa suelen tener “afiliadas” en las que los accionistas anónimos no participan, y a la cual los directivos controlantes “desvían” buenos negocios y los perjudican, en la “cultura” de los anglosajone y norteamericanos se cuida muy bien a los accionistas minoritarios.

Para ello, han desarrollado técnicas contables maravillosas, como las “auditorias internacionales” y existen leyes serias, como la la Securities Exchange Commission de Estados Unidos, cuyo objeto era impedir que los empresarios defraudaran a los inversores, y así preservar la confianza en la Bolsa de Comercio y en el Sistema Capitalista. (En cambio, los argentinos “copiamos” el texto de dicha ley, pero aquí sólo sirvió para crear una costosa burocracia, porque los Directorios continuaron estafando impunemente a los accionistas anónimos. Por ese motivo, nuestra Bolsa de Comercio dejó de servir para su verdadero rol: un club para juntar capitales para una empresa común administrada en forma honesta y eficaz. Es este un ejemplo de tantos de cómo las instituciones de los pueblos cultos no pudieron ser mantenidas luego de convertirnos en bárbaros. Y existen ejemplos aún peores: a partir del gobierno del doctor Martinez de Hoz, quienes saquearon a los bancos y a los ahorristas anónimos no fueron ya los bandoleros enmascarados – que en los westerns asaltaban las diligencias de la Wells & Fargo – sino 

CULTURA CRIOLLA

28 julio, 2012
—– Mensaje reenviado —–
De: helena
Para:
Enviado: sábado, 28 de julio de 2012 2:08
Asunto: FW: Jefe Indio Ilustrado
Los indios de una remota reserva preguntaron a su joven y nuevo cacique:- El próximo invierno ¿será frío o apacible?.Dado que el jefe había sido educado en una sociedad moderna,
no conocía los viejos trucos indios.

Así que, cuando miró el cielo, se vio incapaz de adivinar qué mierda iba a suceder con el tiempo…

De cualquier manera, para no parecer dubitativo, respondió:

– El invierno será verdaderamente frío, y los miembros de la tribu
deben recoger leña para estar preparados.

No obstante, como también era un dirigente
práctico, a los pocos días tuvo la idea de telefonear al Servicio Nacional de Meteorología.
– ¿El próximo invierno será muy frío? – preguntó.

– Sí, parece que el próximo invierno será bastante frío
– respondió el meteorólogo de guardia.

De modo que el jefe volvió con su gente y les dijo:
– Deberéis juntar todavía más leña, para estar aún más preparados.

Una semana después, el jefe llamó otra vez al Servicio de Meteorología y preguntó:
– ¿Será un invierno muy frío?
– Sí – respondió el meteorólogo – va a ser un invierno muy frío.

Honestamente preocupado por su gente, el jefe volvió al campamento y ordenó a sus hermanos que recogiesen toda la leña posible,
el invierno iba a ser verdaderamente crudo.

Dos semanas más tarde, el jefe llamó nuevamente al Servicio Nacional de Meteorología:

– ¿Están ustedes absolutamente seguros de que el próximo invierno será muy frío?.
– Absolutamente, sin duda alguna – respondió el meteorólogo –
va a ser uno de los inviernos más fríos que se hayan conocido.
– ¿Y cómo pueden estar ustedes tan seguros?.
– Porque los indios están recogiendo leña como locos.

CORRUPCIÓN = DESEMPLEO

27 julio, 2012

Pareciera que a medida que aumenta la corrupción, el desempleo “legalizado” aumenta, y una causa es el temor a las leyes demagogias por parte del sector empleador privado. Por eso, la argentina peronista dictó leyes laborales teóricamente magnificas, y un porcentaje considerable de la masa trabajadora ha quedado afuera del sistema lega. Desprotegidos. Estiman su numero entre un 30 y un 40 por ciento de los que quisiera trabajar. Pero recordemos que muchos están resignados a no trabajar, y por eso no aparecen muchos retirados o jubilados como verdaderos desempleados: no demandan trabajo en blanco, el sistema jubilatorio lo impide.

JÓVENES DESOCUPADOS

La demagogia peronista convirtió al trabajo de los menores en algo parecido a un delito donde el patrón esclaviza al niño. Paises sensatos, no demagogicos ni ladrones, tienen sistemas mejores, tengo entendido. Veía por T.V. que en uno de los Estados de la Unión, a partir de los catorce años, los jóvenes pueden trabajar, sin permiso de sus padres. Y a partir de los trece, con autorización, pueden hacerlo en tareas rurales que no requieren previos estudios en las aulas. Aquí en Argentina, Domingo Faustino Sarmiento implantó los jardines de trabajo para los niños pequeños, convencido de que de chicos la vinculación con las tareas de la tierra, especialmente cultivando vegetales, es muy educativa, porque pone directamente a los pequeños en contacto con la vida vegetal y animal, y esa educación practica, que puede también considerarse trabajo, les sera muy útil para cuando sean grandes y tengan necesidad de mantenerse con el sudor de su frente. Un niño que aprende como crecen las hortalizas, no necesita estudiar en la Escuela sobre vida vegetal. El orden de Sarmiento coincide con el orden natural: muchos animales ayudan a sus proles a procurarse su propia comida, ya que al corto tiempo, los cachorros o pichones deberán defenderse pro si mismos.

En Alemania, tengo oído que a los estudiantes universitarios se los obligaba a estudiar paralelamente una carrera u oficio tecnico, en previsión a las guerras frecuentes, donde hace falta mano de obra capacitada. Algo parecido debe haber sucedido casi siempre en el mundo, porque la sensatez obligaba a que los niños aprendan viendo como sus padres trabajan. Las mujeres enseñaban a cocinar e hilar los tejidos para vestirse, en América y supongo algo equivalente hicieron los humanos, que evolucionamos hasta el actual tercer milenio. La esclavitud fue en su momento, algo superador: en vez de matar y comer la carne del vencido, lo dejaban vivir a cambio de que trabajara de por vida, a veces. Hoy parece algo feo, en su momento los esclavos preferian vivir porque no todos tenían posibilidades de subsistir en forma independiente para procurarse comida en las viejas naciones pobladas de Europa y Asia.

LEGISLACIÓN COLOMBIANA

El “contrato de aprendizaje” hace algo menos de una década, fue legislado en Colombia, y figura en Google. En los últimos años, ha permitido que disminuya la inseguridad enorme que antes tenían. Pueden ser tomados jóvenes, creo por dos años, y el contrato funciona en forma tal que el empleador les da tareas livianas, y les paga un salario mínimo, de modo que ambas partes se favorecen. El joven va creciendo, ocupado con su tarea, y así, naturalmente,  va aprendiendo a trabajar mejor, de modo que luego de los dos años, es  un operario calificado, que puede ganarse la vida por su propio esfuerzo, y se ha evitado perder tiempo en las calles y adquirir vicios y contactarse con la gente equivocada, del hampa y las drogas. Esto lo llaman “aprendizaje natural”, algo antiquísimo: hablar, comer y caminar. Mas aun,  Adam Smith en 1776, cuenta en su famoso libro, que  un joven, que para no trabajar tanto, inventó un dispositivo por el cual podía retirarse un tiempo de la maquina, y esta funcionaba sola. El ingenio de un niño que quería jugar, ayudo a la invención de mejores maquinas británicas…

Creo Daniel Arroyo es el nombre del ex funcionario bonaerense que por t.v. días atrás hablaba del drama de la juventud que se acerca a las drogas,y se aparta del estudio. Imagino, ya que es un educador famoso, que conoce la legislación colombiana arriba mencionada y muchas otras mas, porque es especialista. Y como intuyo es peronista, podría

convencerlos a los que nos desgobiernan desde hace décadas, que si en Colombia el sistema funciona, los argentinos no somos menos capaces que los bolivarianos.  Y nuestra juventud podría aprender a trabajar estudiando o estudiar trabajando, si las leyes demagogias peronistas que persiguieron en su momento mantener el poder peronista, se modificaran y se creara como posibilidad una alternativa laboral para gente joven y mayor de edad jubilada.

NUESTRA LEGISLACION LABORAL

No sirve la legislación peronistas para contener y educar a la juventud, y tampoco para aliviar a los ancianos que quisieran trabajar sin perder los beneficios de la jubilación. Desde que tengo memoria, mas de medio siglo, hay falta de trabajo en Argentina, país con poca gente y muchos recursos. En USA la tasa de desempleo aceptable era máximo entre el ocho y el nueve por ciento, y allá en el Norte usan maquinas, de modo que cada operario rinde mas que uno nuestro. Por eso viven mejor, el ingenio logra que un hombre manejando un tractor rinde y produce como cien o mil empleados primitivos.

Peronismo es primitivismo. Para mantener a los jerarcas sindicales comiendo mucho mas que los compañeros a lso que representan, se inventó la ley de asociaciones profesionales, que fortalece al sindicalismo como arma de choque o colomna vertebral del fascismo peronista. Pero hoy, algo cambia: el peronismo se disloca. Por un lado, la Presidenta quiere terminar colos sindicalistas, y a su vez, los gordos se volvieron empresarios, que explotan a sus propios compañeros, incluso utilizando el sistema de tercerización del personal, que habría causado la muerte del joven ferroviario que se dice causó el disgusto y la muerte de Néstor Kirchner.

Permitir que los jóvenes y ancianos puedan trabajar, solo molestaria a los ladrones antinacionales y antipopulares. Si los sindicalistas se oponen, o si el Gobierno no lo permite, ya sabemos quienes están a favor del crecimiento y del aumento de la seguridad, y quienes quieren mantener legislaciones equivocadas, que impiden el trabajo y fomentan el ocio, el consumo del paco y otras drogas, desde la juventud.  La Presidenta le dijo a Moyano que ella es trabajadora, desde los 18 años,  y propongo a algún peronista que la conozca y la crea  buena persona, que le haga saber de la existencia de la legislación colombiana, y eso permitirá que nuestro hermano país nos mande expertos para que desde Argentina Cristina aliente el trabajo para todos, en vez del fútbol para todos, que no genera riqueza sino gastos… Y si ella no escucha, que le planteen el plancito a Scioli, ya que dudo que los Jueces digan que aplicar una ley exitosa colombiana para educar a la juventud y bajar la inseguridad, debe ser impedida por el Estado Federal. Seria el harakiri final de una Presidenta que parece demasiado asustada por ver fracasar su modelo utopico redistribucionista que considera al trabajo juvenil como algo delictivo.

CÁTEDRA DE DERECHO

27 julio, 2012
CÁTEDRA DE DERECHO
Una mañana cuando nuestro nuevo profesor de “Introducción al Derecho” entró en la clase lo primero que hizo fue preguntarle el nombre a un alumno que estaba sentado en la primera fila:
– ¿Cómo te llamas?
-Me llamo Juan, señor.
-¡Vete de mi clase y no quiero que vuelvas nunca más! – gritó el desagradable profesor.
Juan estaba desconcertado. Cuando reaccionó se levantó torpemente, recogió sus cosas y salió de la clase. Todos estábamos asustados e indignados pero nadie dijo nada.
-¡Ahora sí!- y preguntó el profesor:
¿Para qué sirven las leyes?…
Seguíamos asustados pero poco a poco comenzamos a responder a su pregunta:
-“Para que haya un orden en nuestra sociedad”
-“¡No!” contestaba el profesor-
-“Para cumplirlas” “¡No!”
-“Para que la gente mala pague por sus actos” “¡¡No!!
-¡¿Pero es que nadie sabrá responder esta pregunta?!”.
-“Para que haya justicia”, dijo tímidamente una chica.
-“¡Por fin! Eso es… para que haya justicia. Y ahora ¿para qué sirve la justicia?”
Todos empezábamos a estar molestos por esa actitud tan grosera. Sin embargo, seguíamos respondiendo: “Para salvaguardar los derechos humanos” “Bien, ¿qué más?”, decía el profesor. “Para discriminar lo que está bien de lo que está mal”… Seguir… “Para premiar a quien hace el bien”.
-Ok, no está mal pero… respondan a esta pregunta ¿actué correctamente al expulsar de la clase a Juan?….
Todos nos quedamos callados, nadie respondía.
– Quiero una respuesta decidida y unánime.
-¡¡No!!- dijimos todos a la vez.
-¿Podría decirse que cometí una injusticia?
-¡Sí!
-¿Por qué nadie hizo nada al respecto? ¿Para qué queremos leyes y reglas si no disponemos de la valentía para llevarlas a la práctica?
-Cada uno de ustedes tiene la obligación de actuar cuando presencia una injusticia. Todos. ¡No vuelvan a quedarse callados nunca más!
-Vete a buscar a Juan- dijo mirándome fijamente.
Aquel día recibí la lección más práctica de mi clase de Derecho.
Cuando no defendemos nuestros derechos perdemos la dignidad y la dignidad no se negocia.

NEW WORLD DISORDER

27 julio, 2012
—– Mensaje reenviado —–
De: SUE LITTLETON <mujermaiz@yahoo.com>
Asunto: KEY BROAD PERSPECTIVE FROM FOREIGN POLICY MAG — “Welcome to the New World Disorder” – By Ian Bremmer =>> The G-8 is not about to save the world. It’s time the United States started planning for the G-Zero World… cheers tex
This article helps me understand how dumb I am — YOU guys read it if it interests you.   I am going to read La Nación…

Moi plus les ==s  

Welcome to the New World Disorder – By Ian Bremmer

The G-8 is not about to save the world. It’s time the United States started planning for the G-Zero.

  • by IAN BREMMER
  • May 14, 2012
As leaders of the G-8 industrialized countries gather at Camp David later this week, there will be much talk of global leadership — and of its importance for our crisis-prone world. In a world where so many challenges transcend borders — threats to the stability of the global economy, climate change, cyberconflict, terrorism, and risks to reliable supplies of food and water, to name just a few — the need for international cooperation has never been greater. Yet, cooperation depends on leadership. Only global leaders have the leverage to coordinate multinational responses to transnational problems, as well as the wealth and power to persuade other governments to take actions they would not otherwise take. They provide services no one else will pay for and resources that others cannot afford. On issue after issue, leaders set the agenda.
Unfortunately, for the first time in seven decades, the world lacks leadership. In the United States, mounting federal debt, a feeble recovery from the Great Recession, and Washington’s political paralysis have stoked fears that America can no longer afford its postwar leadership role. Across the Atlantic, a debt crisis has shaken confidence in Europe, its institutions, and its future. In Japan, reconstruction following 2011’s triple disaster of the earthquake, tsunami, and nuclear fallout has proved much easier than recovery from two decades of political and economic malaise, a paralysis that has left Japan’s government less willing and able to contribute to international projects where others do the heavy lifting.
A generation ago, these were the world’s powerhouses. With Canada, they made up the G-7 — the group of free market democracies that powered the global economy forward. Today, they are struggling to find their footing.
Yet the world’s most promising emerging states are not ready to fill this vacuum. China’s leaders are focused as never before on foreign-policy plans with important implications for the next stage of their country’s domestic development. However, like their counterparts in Brazil, India, and Russia, they are far too preoccupied with complex challenges at home to accept the risks and burdens that come with assuming a much larger share of international leadership.
Nor are multinational institutions likely to step into the breach. The expanded group of leading powers known as the G-20 includes members with such a broad divergence of economic and political values that it can only produce coherent, substantive solutions for problems that have already become crises — and only then when each of its most powerful members is threatened at the same moment. The World Bank and International Monetary Fund do not have the political or financial leverage they once did, and rivalries within the U.N. Security Council have rarely allowed for purposeful cooperation. In short, international politics and the global economy have entered a period of transition, one that I call a “G-Zero” order. Today, there is no single power, or alliance of powers, capable of providing consistent international leadership.
Yet, nature abhors a vacuum, and this period of transition cannot last indefinitely. Governments will not accept new costs and risks until they believe they have to — and until they become convinced that others will not do it for them. Just as it took World War II to generate a new international financial order at the Bretton Woods conference, lifting the United States to superpower status, it will most likely take some form of calamity, or the credible fear that one is imminent, to give birth to a new uncertain global order.
But what comes next, and who will lead this new world?
The answers to two crucial questions will define the post-G-Zero balance of power. First, will the problems generated by the leadership vacuum force the United States and China to act as partners, or will those problems push them toward confrontation? No political and commercial relationship is more important for 21st-century peace and prosperity than relations between Washington and Beijing. If U.S. companies continue to earn large profits inside China, they will have a stake in China’s success and in stable relations with Beijing — pressing the White House and U.S. lawmakers to avoid unnecessary friction. On the other hand, if Chinese companies use their growing influence within China’s bureaucracy to craft new rules that sharply tip the competitive playing field in their direction, U.S. companies will push the two governments toward more aggressive political competition.
There are dozens such scenarios that could encourage collaboration or stoke hostility between the world’s two premier powers. A shock that sends oil prices sharply higher might give U.S. and Chinese officials a powerful common interest in reducing their dependence on hydrocarbon energy, for example, but a major cyberattack launched by one side against the other might provoke a politically reckless response.
The second crucial question: Will China and the United States dominate geopolitics, or will global power instead be broadly divided among several established and emerging states? If the European Union’s core and peripheral economies can harmonize policies and re-establish confidence in the eurozone, Europe will remain a force to be reckoned with. If Japan can reinvigorate growth and develop a political system that inspires greater public confidence, perhaps it would become a more active and assertive international actor. If India can further liberalize its economy and manage an accelerating flow of migrants from the countryside into its cities, it can counterbalance China’s influence in Asia. If Brazil’s government can keep inflation in check and wisely manage development of the country’s natural wealth, this Latin American power can greatly expand its influence. If Turkey can avoid a showdown that pits the ruling Justice and Development Party against determined secularists within the business, media, and military elite, its government too can become a formidable regional power broker. And so on.
By placing U.S.-Chinese relations along one axis of a graph and the relative strength of other countries along the other, we can map the four likeliest post-G-Zero scenarios:
This grid gives us four distinct quadrants. If the United States and China become by far the world’s most powerful states and the G-Zero phenomenon broadly aligns their interests, we would likely see the emergence of an order in which Washington and Beijing find benefit in burden-sharing. Let’s call this scenario the G-2. If a generally cooperative United States and China share leadership with other strong states, we might see a kind of concert of nations that would bring about real cooperation within a more robust G-20-like institution.
If the United States and China emerge far stronger than any conceivable coalition of other states and the G-Zero drives them toward conflict, superpower rivalry would force other governments to choose sides or struggle to remain outside either orbit. Let’s call this scenario Cold War 2.0. But if Washington and Beijing find themselves at odds in a world with other strong states, global power would fragment into a “world of regions” in which local heavyweights try to establish dominance within their respective neighborhoods.
These scenarios represent extremes, of course, and the future will provide some combination of at least two of these scenarios. The options break down like this:
Let’s look more closely at these four broad scenarios:
The G-2 
Economist C. Fred Bergsten was the first to popularize the term G-2 to symbolize a U.S.-Chinese strategic partnership. In his 2005 book, The United States and the World Economy, he argued that none of the world’s most pressing challenges could be effectively addressed without cooperation from Washington and Beijing. After all, the United States and China are, respectively, the leading established and emerging markets, the world’s two largest economies, the largest trading nations, and the largest polluters. China is the world’s largest creditor state, and the United States has become the world’s largest debtor state. It is impossible to rebalance the world economy, reinvigorate global trade talks, take on climate change, and manage other transnational problems unless Washington and Beijing share plans, costs, and risks.
A U.S.-Chinese partnership need not be institutionalized. On security issues ranging from Iran and North Korea to relations between Indians and Pakistanis and between Israelis and Palestinians, former U.S. National Security Advisor Zbigniew Brzezinski has proposed an “informal G-2” — a partnership based in the complex interdependence that binds the two countries’ futures.
But what would it take for Washington and Beijing to form such a partnership?
First, Beijing would have to decide that it can afford it. That is not simply a matter of continuing China’s impressive economic expansion. It requires a broad, prosperous, and self-confident middle class that owns a lasting stake in the success of its government. Legitimacy at home is essential for leadership abroad. China would also have to create sustainable balance in its economy, by shifting its reliance for growth from heavy dependence on exports toward greater consumption at home — but without “decoupling” from Western consumers to a degree that isolates China from the world’s other largest economies. The country’s next generation of leaders would have to see cooperation with Washington as a cost-effective way to invest in a global system that works to China’s advantage.
Paradoxically, a G-2 would require that Chinese policymakers avoid a costly military expansion that diverts resources away from the need to rebalance its economy and create a durable social safety net for an aging population. Thus, Beijing would have to rely on U.S. military power to provide most global public goods outside Asia, necessitating a degree of bilateral trust that does not yet exist. On the American side, the U.S. economy would have to recover enough of its vitality to persuade taxpayers that the United States can again afford to invest in a more ambitions foreign policy. U.S. lawmakers would also have to ensure that an economic rebalancing between the two countries that plainly favors China — sharply narrowing the wealth gap between the two countries — does not breed U.S. public hostility toward Beijing. But combine enough common threats (from North Korea to cyberattacks to oil prices), and partnership on security issues might become a habit.
A G-2 world, however, requires no other power or alliance of powers having the political and economic muscle to compete with the United States or China. In this scenario, the European Union is divided from within or stumbles toward to a less dynamic future, Japan’s government cannot fully reinvigorate its economy, and emerging powers like India, Brazil, Turkey, and others fail to emerge fully enough to play a strong independent role on the international stage. In this scenario, U.S.-Chinese leadership would be indispensable.
There are many reasons why a G-2 world remains unlikely. First, there is no historical precedent for a durable multidimensional partnership between the world’s two most powerful states, particularly when they have such different political and economic systems. Unless events lead China toward fundamental political reform and away from the state dominance of markets, it will be hard for any event to align the two countries’ interests for very long. Nor is there any guarantee that China’s leadership would ever feel confident enough in the country’s ability to accept such a role. Many people have called for a G-2 in recent years, but none of them are Chinese. The volatile G-Zero era is unlikely to change that. In addition, it’s highly unlikely that both the United States and China will emerge from the G-Zero period with a new self-confidence — especially given just how ambitious China’s reform plans are and an increasingly insecure American middle class.
Further, it is hard to imagine that China and America will be the only two countries to emerge from the G-Zero with their ambitions intact. Whatever happens to the eurozone, Europe’s skilled workforce and its tradition of innovation bolster the odds that it will show long-term resilience. Japan, too, has suffered many setbacks, but it is still the world’s third-largest economy. Nor is there any reason to believe that growth in leading emerging states will be stunted to an extent that robs them of their steadily increasing influence. Their growth may slow, but only a truly global disaster would return us to a bipolar world.
A Concert of Nations
If there are indeed multiple centers of power a decade from now, imagine a scenario in which the global power vacuum generates a crisis, or series of crises, so damaging that established and emerging powers are virtually forced to collaborate, compromise, and share the risks and burdens of leadership. This is a G-20 order that actually works, a kind of “concert of nations” — a structure similar to the so-called Concert of Europe that aligned Britain, the Russian Empire, Austria, Prussia, and later France in a bid to restore and maintain Europe’s peace following the French Revolution and Napoleonic wars. This institutionalized balance of power brought stability in Europe from the early 19th century until the outbreak of World War I.
But this scenario is especially unlikely to develop because there are so few conceivable circumstances that could create that degree of widespread fear and maintain it for very long. Imagine a meltdown in European financial markets that develops much further and lasts much longer than America’s “Lehman moment.” Spain and Italy — countries too large to bail out — lose investor confidence. German and French banks with exposure to bad loans in these countries go under. The eurozone collapses, and Europe fragments. The United States and China lose a crucial trade partner and the hundreds of thousands of jobs that it helps create.
Yet it is hard to imagine that lasting cooperation would emerge from such destruction. As with the 2008 financial crisis, the effects of even a much greater shock to the system would last longer in some places than others, and the temptation to find advantage in the weakness of others, rather than to partner to buttress international trade, might prove too great for some to resist.
Let’s imagine an even more global problem: Perhaps rising global demand for grain begins to far outstrip supply, and a series of weather-related disasters sends food prices soaring across South and Southeast Asia, North Africa, and much of Latin America and the former Soviet Union. Protests in Russia provoke a brutal state response that strips the government of any vestige of popularity. Uprisings in India swell across state borders. Venezuela, Thailand, and Egypt see surges of unrest. Violence grips China. But here again, food shocks will always hit emerging powers and the developing world much harder than the United States, Europe, and Japan, because people in the developed world spend a far smaller percentage of their income on staple foods. Once again, even this scenario doesn’t hit everyone at once, or equally — and history demonstrates that food fights are as likely to produce finger-pointing as cooperation.
In the end, it is hard to imagine a crisis large enough to force lasting cooperation from established and emerging powers, and the complexity of the threats facing the foreign ministers of 19th-century Europe pale beside those of the G-Zero era.
Cold War 2.0
If the G-Zero era pushes China and the United States toward more direct forms of conflict, and if Washington and Beijing are left with much more economic, political, and military power than any other country or bloc of countries, it could generate a new kind of Cold War. This war, however, is less likely to be waged with military hardware because, thanks to global economic interdependence, conflict with economic weapons or cyberespionage comes with much lower costs than traditional warfare for those who provoke it. Its weapons will be currency valuation strategies, restrictions on market access and foreign direct investment, or cyberattacks and counterstrikes designed to disrupt information flows or disable critical infrastructure. No one can know who would hold the advantage in such a contest — not even the U.S. and Chinese strategists who might stumble into it.
The origins of this potential conflict are not difficult to trace. Earlier stages of China’s development provided U.S. companies and consumers with access to Chinese markets, cheap labor, and inexpensive consumer products. Chinese manufacturers gained access to the American middle class and the advanced technology that only Western companies could provide. But the West’s economic woes have added urgency to Chinese plans to reduce dependence on exports to U.S. and European consumers in favor of greater domestic demand for Chinese products.
In addition, a growing number of increasingly self-confident Chinese companies now rely on state-sponsored protection from foreign competition. They can use political connections to rewrite commercial rules and regulations in their own favor and use local print, broadcast, and online media to manipulate Chinese public opinion of U.S. companies. In short, China is already becoming less dependent on American economic strength, and U.S. companies will discover that long-term bets on China might not pay off.
As the commercial ties that have encouraged policymakers on both sides to look beyond political and ideological differences fray, the two countries will compete much more aggressively for influence and commerce all over the world. Long-simmering tensions over the value of China’s currency, the Chinese government’s inability or unwillingness to protect foreign-owned intellectual property, and U.S. criticism of China’s human rights record are increasingly likely to boil over.
Cold War 2.0 would be much more dangerous than the first one. Yes, tomorrow’s Washington and Beijing are no more likely than yesterday’s Washington and Moscow to wage nuclear war. The destructive power of a nuclear-armed intercontinental ballistic missile and the ease of figuring out where it came from continue to make a nuclear exchange extremely unlikely. But cyberattacks in particular render that stability obsolete because they need not kill millions to inflict devastating damage and their origin can be hidden. This is a weapon that has already been used more than once.
Yet, there is another important difference that makes an especially destructive U.S.-Chinese conflict less likely. During the U.S.-Soviet conflict, the Iron Curtain was not simply the wall that kept invaders out and prisoners in. It was a buffer between the capitalist and communist worlds. The Soviet Union was an important energy supplier for Europe, but East-West trade ties were extremely limited. It was much easier for one side to inflict harm on the other without damaging its own interests.
Today’s U.S.-China relations, on the other hand, rest on some degree of interdependence — a “mutually assured economic destruction” — even if China succeeds in reducing its dependence on U.S. consumer purchasing power. The United States will need China to help finance U.S. debt for years to come, and China must be sure that America can and will pay its debts — and that the currency it uses will be worth more than the paper it is printed on. This scenario also assumes the relative weakness of the world’s other states, which is unlikely for the reasons cited above. This order is more likely to emerge than either the G-2 or Concert of Nations scenarios, but it is not the most likely post-G-Zero outcome.
World of Regions
The fourth scenario is one in which regional leaders provide some public goods within their respective spheres of influence, but political elites in these countries ignore calls for multilateral cooperation that demands sacrifice for the global good. The United States remains the world’s only military superpower, but the growing economic muscle and technological sophistication of rising powers limit the importance of this advantage. The growth of regional powers is, of course, a worldwide phenomenon, but one that develops differently in each part of the world. This is the most likely of the post-G-Zero scenarios because it requires no compromises among powerful states and no multinational leaps of faith on problem-solving, and because it follows along the path the world is already on.
Each region would have its unique power structure. In Europe, a loss of confidence in the creditworthiness of several European countries leaves reserve-rich Germany in an enhanced leadership role — whether German officials and taxpayers like it or not. Berlin will be crucial to any plan to reform the eurozone, the Schengen agreement on borders, or the European Union itself. And if Germany can persuade European leaders to forge agreements among eurozone member states that combine a new commitment to the single currency with much closer coordination on state spending and tax policies, the continent will emerge as the world’s most efficiently run region.
Then there is a less voluntary form of unity imposed by a local heavyweight. If Russia can better diversify its domestic economy, or if oil prices remain high enough to continue to fill Russian coffers with cash, Moscow can build greater political and economic influence across much of the former Soviet Union. A state like Kazakhstan, which enjoys substantial commercial relations with outside powers like China and Germany, can limit its dependence on Russia, but countries like Ukraine and Georgia are much more likely to fall under Russia’s shadow.
The two regions most likely to generate conflict in this scenario are the Middle East and Asia. In the former, which has long depended on outsiders to maintain an unstable security equilibrium, the influence of increasingly cost-conscious and risk-averse foreign governments has already begun to diminish. Political earthquakes rumbled through North Africa and the Middle East in 2011, but only in Libya did the United States and NATO actively intervene in a national crisis — and intervention occurred only from high altitude and following an appeal from other Arab governments. The retreat of outside powers will produce intense competition for leadership among Saudi Arabia, Iran, Turkey, and perhaps Egypt — governments that will have quite different visions of the region’s ideal balance of power and influence.
Asia might prove even more volatile. Increased competition for resources and local influence will bring Asia’s most powerful states — China, India, and Japan — into various forms of conflict. States like Indonesia, South Korea, and Thailand are large enough to resist being pulled entirely into another country’s orbit. Asia will probably enhance its role as the engine of global growth, but from North Korea to Pakistan, the region has too many potential security emergencies and will prove too large and too complex for a single country to dominate. Compounding the risks, many of China’s neighbors are simultaneously trying to deepen commercial ties with Beijing and security ties with Washington — an unsustainable balance should the United States and China find themselves in conflict.
This scenario would not be without interregional cooperation. Small groups of established and emerging powers would work together on particular issues of common interest. Brazil, Russia, India, China, and South Africa — the so-called BRICS states — would likely build on trade and investment ties in some areas and increase their weight within lending institutions like the International Monetary Fund and World Bank. Russia and China would continue to use organizations like the Shanghai Cooperation Organization to bolster their local influence and keep the United States from deepening ties with other members. Developing states in Latin America and Africa, led by Brazil and South Africa, would further develop “south-south” political and commercial relations. The United States, Europe, and China would continue to depend on the trade relationships that sustain their economies.
But despite the provision of public goods by would-be neighborhood hegemons, this more fragmented international order will ensure that some G-Zero-related transnational problems cannot be fully addressed.
G-Subzero
Given the various forms of turmoil that the G-Zero vacuum of leadership is likely to create, we must also consider a wild-card scenario, one that threatens a different kind of fragmentation of the global order. What if the G-Zero creates the kinds of problems that discredit governments, cripple their credibility, and move citizens of worst-affected countries to look for alternatives of governance?
Take China today, which is in need of ambitious long-term economic and social reforms; its government will be undertaking these changes just as the G-Zero supplies the system with unexpected shocks. If Beijing cannot manage the resulting social unrest, if it can’t cope with a rising tide of environmental disasters, if rising labor costs persuade enough companies to relocate operations to neighboring economies, if a more serious market meltdown inside Europe and the United States puts tens of millions of Chinese out of work, if public disgust with corruption floods the Internet, if state attempts to quell large-scale demonstrations meet resistance coordinated via modern tools of communication, we might see a fundamental change in how China is actually governed. It might not take state collapse or a revolution to bring about this change. If local officials come to believe that they can ignore Beijing’s orders, China’s central government could remain too preoccupied with domestic challenges to play an important international role.
There’s a nightmare scenario for Europe, too. If debt burdens deprive key European governments of an even greater outlay of resources, they may find themselves without the financial muscle to create and enforce policy. Local officials might begin to usurp much of their authority, leading to fragmentation of power within states like Italy and France. The breakdown could then be exacerbated by the re-emergence of separatist movements in Britain, Belgium, and Spain.
What if the trend then spreads to regions where borders have historically been drawn by outsiders? Local governments in the Caucasus and Central Asia cite Kosovo as a precedent for small, ethnically based states to declare independence. Former European colonies in Africa, including large, resource-rich states like Nigeria and the Democratic Republic of the Congo, face tremendous stresses from within as local governments insist on greater control over natural wealth drawn from within “their” territories.
Today, Russia has a strong central government, but one that depends largely on one man, Vladimir Putin, for its legitimacy. It is a country that encompasses one-seventh of the Earth’s land surface, 89 regions, 170 ethnic groups, and dozens of minority languages — in other words, it is always at risk of fragmentation. The history of the Russian Empire, and then the Soviet Union, is one of shifting borders. If its oil and natural gas become a lot less valuable before the Russian government and its business community can better diversify the country’s economy, the Russian government may one day find itself with too many internal threats to dominate its neighbors.
Thus, if the leaderless G-Zero-era in international politics generates global problems that metastasize into a thousand local emergencies, large parts of important countries could go ungoverned — or become ungovernable. And that result would ensure that, whatever the global balance of power, the world’s most powerful states would all find themselves fully occupied with management of internal crises.
Call this scenario the G-Subzero, where weakened leadership and a fragmentation of power inside individual countries create G-Zero conditions within some of the world’s largest economies. After all, as much as some folks love to hate government, this scenario is (by far) the ugliest of them all.


Thoughts to Ponder —  Life is sexually transmitted.

CRISTINA ¿EDUCA?

26 julio, 2012

La función de la Presidenta en Argentina está fijada en la Constitución. Desde su reforma de 1994, teóricamente la tarea de administrar a la Nación ha pasado al Jefe de Gabinete de Ministros, de modo que al Ejecutivo le quedan funciones algo menos dispersas. Básicamente, ejecutar y hacer ejecutar las leyes y obviamente, la Constitución y las sentencias judiciales cuando es al Ejecutivo a quien condenan los Tribunales. La función de ENSEÑAR no recuerdo aparezca mencionada, pero es obvio que quien ocupa el cargo publico mas concentrado e importante, influye con su ejemplo. Reyes buenos, suscitan admiración, y lo opuesto lo vemos en España, cuando la comunidad se entera que el Rey aparece denunciado de cosas sospechosas, comenzando por asesinar elefantes.

Si Argentina estuviese bien gobernada, la gente lo sabría, no tendríamos esa maldita inflación que reapareció, y no habría tanta pobreza por las calles, ni tanta gente sin trabajo. Y aunque existirían delitos y crímenes, la sensación de inseguridad seria menor, porque el imaginario suele sospechar que los gobernantes son los principales bandidos, al menos en Argentina. Al punto que nuestra historia nacional recuerda a un radical por algo excepcional: fue HONESTO el Presidente Arturo Illia, algo que merece recordarse, cual oveja negra que se destaca dentro del rebaño, solo que al revés: el puro se destacaba entre la negrura moral del resto. Es exagerado, nadie es totalmente bandido ni totalmente honesto, los presidentes son humanos, y para eso fue que tenemos una Constitución que limita a los gobernantes. Lastima que aquí no se aplica, porque también gobiernan el Congreso y la Corte Suprema de Justicia, y estos tres poderes se protegen entre si, de su peor enemigo: el pueblo, al cual ordeñan y esquilan en beneficio del Poder.

HERRAMIENTAS BANDIDAS

El crimen perfecto no es el delito desconocido, sino el que se hace a la vista de todos, pero existe impunidad, porque el Estado lo garantiza. La forma recurrente argentina es la inflación. Al Presidente  peronista que la terminó, Menem, lo satanizaron porque había impedido que existiera inflación, es decir, que se robara impunemente. No que Menem fuese perfecto, sino que sabia que robar vía  emisión monetaria dañaba a la sociedad, porque es un hombre sensato. De nada sirven los balances, cuentas y números del Estado y de los particulares, si los valores reales de las cifras pierden conexión con el mundo material. Cualquiera puede mentir con las Estadísticas del Estado argentino, y tiene razón, si usa las que le conviene, en materia de economía. Y hasta los economistas argentinos suelen equivocarse con sus propios números y estadísticas, porque no sirven para demasiadas cosas.

MENTIRAS OBVIAS

Si Cristina dice que nuestro sistema bancario nacional, que incluye bancos oficiales y privados, es solido, tiene razón. Pero omite lo importante: no sirve. Es algo distorsionado, que no cumple la función que debiera: captar todo el ahorro posible, nacional y extranjero, y transformarlo en crédito a largo, mediano y corto plazo. Y sabemos que no existe largo y mediano plazo en la realidad, porque los bancos prefieren financiar compras de muy corto plazo, ya que así cobran intereses excesivos y los bancos se llenan de dinero, en proporción a sus escualidos depósitos. Las cosas importantes, las que requieren financiación larga, no se producen, porque el sistema financiero de hecho es inexistente, y entonces una vivienda a treinta años de plazo solo puede comprarse en países que no son el nuestro, aunque no en todos.

En Brasil la gente suele usar el sistema bancario, en vez de esconder el dinero en otros sitios, como pasa en Argentina luego de demasiadas décadas de ser robados por la inflación y por el propio sistema financiero, incluso por los bancos oficiales. Si existiera un juez decidido a investigar si en determinado lugar, se roba desde el Estado, creo alcanza citar a declarar al Gerente del Banco, para que diga cuales han sido los diez créditos mas tramposos vinculados con  bandidos Gobernantes. Ante un Juez serio y decidido (que siempre espero aparezca) cualquier Gerente bancario debería temblar, y de memoria decir los nombres de los beneficiarios de operaciones tramposas. El gerente general del Banco Nación, por ejemplo, suele ser una persona de larga trayectoria y antecedentes bancarios, que conoce todas las trampas, incluso las que se organizan con ayuda del directorio, que es el que cambia según  el vaivén de Presidentes argentinos. Igual debe suceder respecto del banco Provincia de Buenos Aires y otros bancos provinciales. Incluso, hay bancos Provinciales cuyo verdadero dueño es el gobernador, o su conyuge o parientes y socios.

Por eso el sistema financiero argentino, visto desde los paises serios, es altamente sospechoso. Pero es lo lógico, en un pais que ha entregado la fabricación de dinero nacional a una empresa ex Calcografica Ciccone, sin informar quienes son sus dueños.

Hacen los bancos oficiales lo opuesto a lo que enseñaba el Presidente del Banco de Galicia,   cuando yo trabajaba allí, en su gerencia de créditos, como aprendiz, en el año 1962. Pedía el viejo Ing. Eduardo Escassany  que le informaran los nombres y apellidos de los directores  de las empresas que solicitaban crédito, pues no le importaban tanto los balances, sabiendo que algún bandido  contador firmante puede dibujarlos. Esto incluso sucedió en la Unión, y otros países supuestamente serios,  provocando crisis financieras graves como las que hoy vemos en la Eurozona.

SERVICIO PUBLICO INEXISTENTE

Una pena que la Presidenta quiera convencernos de que todo esta bien aquí, y use el método de compararnos con países que hacen estafas, tipo Grecia y España. Mal de muchos, consuelo de tontos.

Es demasiado joven ella para acordarse que aquí tuvimos un sistema financiero de vanguardia, comenzando pro el Banco Nacion, el Provincia y el Hipotecario, que difundieron el conocimiento del ahorro bancario y el crédito para alentar la construcción de viviendas y otros bienes que requieren larga financiación, incluso hasta treinta años. Eramos un país moderno, por eso nos destacábamos de los menos evolucionados de nuestra América del Sur. Un país dirigido por gente capaz, honesta y patriota, que administra un país, hace que este crezca aprovechando sus posibilidades. Sarmiento fue un gran impulsor del progreso y la educación, pero hubo otros Gobernantes que le siguieron, y pudimos recibir para beneficio de todos, las mejores cosas que se producían o se conocían en el mundo. Argentina bien gobernada, puede darse el lujo de atraer talentos y capitales, y esto ya lo hicieron nuestros antepasados. Y lo destruyó el fascismo a partir de 1930 que dura hasta hoy.

Por eso, explicarle a Cristina que el crédito es una suerte de fluido nada misterioso, posibilitado por la confianza de la gente en su Presidente y su gobierno, parece tarea inútil. Porque ser honesto es algo que se muestra con el proceder, y la gente lo sabe automáticamente. No es necesario hablar por Cadena Nacional para decir que se abren nuevas empresas, porque la voz se corre, vía los demás medios de comunicación. Igual que se informa los desastres y estafas cometidas DESDE los Estados Nacional, Provinciales y Municipales. Jorge Lanata es un ejemplo.

El crédito bancario, como servicio publico, es algo desconocido para los bandidos que nos desgobiernan. Como imagino diria Borges hoy, los peronistas no son ni buenos ni malos, sino incorregibles. A mi me recuerdan a los animales carnívoros,que ven pasar frente a ellos una gacela, y la devoran porque necesitan incorporar proteína animal, ya que he oído no pueden sintetivar la proteína vegetal, y necesitan ingerirla en forma directa. Eso es lo que hace el kirchnerismo cuando olfatea que hay una Caja ajena de dinero, dando vueltas. Cual ágil pantera, se abalanza Cristina y la capta, para beneficio – dice – de todos y todas. Pero a los dueños de las cajas los perjudica, porque les viola su derecho constitucional de propiedad.

Los carnívoros humanos argentinos son capaces de masacrar familias con tal de quedarse con sus dineros u otros objetos, o incluso, ocupan propiedades inmuebles. Y hasta entiendo este desgobierno K ha permitido que aparezcan cooperativas que se apropian de fabricas quebradas, e impiden que esos bienes sean rematados para que los acreedores recuperen parte de sus acreencias. Viólanase así la Ley y la Constitución, porque los ocupas representan mas votos  que los accionistas de la fabrica quebrada, o que sus acreedores. Esto se presenta desde el Estado como un maravilloso plan solidario para que el país sea mas confiable y existan mas inversiones locales y extranjeras.

CASTA PERONIZADA

Nuestros políticos se peronizaron, se volvieron redistribucionistas y bandidos, y nuestro país ni siquiera con la sojizacion, ha retomado el camino de la sensatez, porque tenemos un liderazgo NEGATIVO. Esto se llama involución, retroceso al salvajismo, donde los salvajes son manejados por gente que actúa salvajemente, beneficiándose primero a los que mandan, en forma desproporcionada. Aparte de ellos, nadie  se beneficia. Los otros son su rebaño de ordeñe y esquila,  COSAS, no personas.

Estamos, proporcionalmente, peor que los ancestros salvajes de cualquier país. Porque el Jefe podría tener una choza u cappa u habitación mas grande, pero el resto no vivía a la inclemencia del tiempo, en zonas muy frías. Entre todos, fabricaban lo basico que la sociedad necesitaba.

Hoy, la inseguridad pareciera resultar de que hay demasiada gente con sueños insatisfechos,  producto de décadas  de des-educación y des-ejemplo, desde ARRIBA por  desgobernantes que desprecian al pueblo. Eso existe en casi todos los paises sudamericanos, pero en el caso nuestro algo intuyo difiere. Porque pasar del primer lugar en el ranking sudamericano al que ocupamos hoy, en cuando a carecer de sistema financiero y de moneda, especialmente justo cuando la soja triplica su valor y sigue con perspectivas, parece señal de que algo debe cambiar y pronto.

Parece vivimos  un año de convulsión, previo a las elecciones intermedias de 2013. Deseo estemos yendo camino hacia el final del fascismo autoritario, que tantas veces parecía derrotado pero rebrota de las entrañas profundas del suelo. A mi edad, uno desea cosas para un futuro que ya sabe no verá. Por ejemplo, quisiera una Presidencia honesta, y una Corte Suprema de Justicia nacional con Jueces dignos, que apliquen la Constitución y las Leyes y fuercen a los presidentes y congresistas a que cumplan su juramento constitucional de portarse bien. Se que no lo veré, y creo que nos desgobiernan mitad por bandidos los que debieran comportarse seria y honestamente, y mitad por ignorantes,ya que somos un país al cual la libertad nos viene de oídas, porque otros países libres pusieron de moda el sistema, y nuestros ancestros argentinos lo lograron, sacándonos de encima el yugo español. Posiblemente para implantar un yugo criollo, que en el transcurso de estos dos siglos, se va suavizando, a medida que el mundo se globaliza y los países de vanguardia van arreando a los restantes hacia un mundo menos belicoso y mucho mas ordenado.

Pero así y todo, me sorprende la increíble incapacidad de la dirigencia, tanto oficialismo como oposición, y entro a sospechar que de hecho hemos dejado de ser una nación independiente, como nos hacían creer en mi niñez. Aunque formalmente seguimos siendo una República, de hecho somos nosotros y nuestros vecinos tan solo municipios de una aldea global. Los muy fuertes,  que tienen armas atómicas, ya no pueden usarlas, porque sus poblaciones y su opinión publica no lo desea. Pero  los restantes quieren mantenerse separados, sabiendo que entre las grandes Potencias no entraran en guerras atómicas, sino tan solo comerciales. Porque de a poco, los países necesitaran ser liderados por la gente mejor, y esta saldrá de elecciones limpias.

Espero que cuando de esas elecciones, surjan presidentes bandidos, la Justicia los encarcele, y les impida disfrutar de sus dineros o propiedades adquiridas suciamente, desde el cargo que deshonraron, para servir de ejemplo a las generaciones futuras de que Presidir un país equivale a presidir un municipio o una asamblea de club, donde la confianza y la honestidad son el valor fundamental. Y cuando se pierde la confianza, o incluso cuando no llega a conseguirse, debe ser colocado alguien confiable para que el resto de la gente sienta que esta siendo tenida en cuenta por la autoridad, y no ordeñada o robada.

Cuando el mundo haya aumentado su grado de globalización, estos tiranuelos bandidos locales sudamericanos ya no existirán, porque serán barridos en las urnas en elecciones limpias. El mundo no puede darse el lujo de tener países tan desgobernados como nosotros, demasiado territorio, muy poca gente, e incapacidad de contribuir al Planeta por incapacidad dirigente.

CAVALLO NOS SUBESTIMA

25 julio, 2012

El contador  Domingo F. Cavallo aparece hoy  http://www.lanacion.com.ar/1493213-cavallo-el-gobierno-subestima-a-la-gente-cuando-habla-de-economia y confirma las sospechas de creerse presidenciable en 2015.

Mas si alguien destrozó la economía argentina fue el, el 1 de diciembre de 2001 cuando creyó una medida inteligente, implantar por noventa días el corralito cambiario, que nos impedía retirar nuestros depósitos en el sistema financiero, aclarando que al dia 91 podríamos retirarlos totalmente.

A menos que la idea haya surgido del entonces enfermo Presidente de la Rua, cabe suponer que ese hara kiri económico nacional tenia un proposito firme y equivocado. Si queria solucionar nuestros prblemas financieros transitorios, los agrandó, pero si quería provocar el fracaso de la convertibilidad y la renuncia del Presidente, para que el peronismo salvaje encabezado por Duhalde con apoyo de Alfonsin y otros interesados en que volviese la maldita inflación, lo logró.

Cuando se implantó la convertibilidad, nos vendieron la idea de que Cavallo había sido el genio que la inventó para el gobierno de Menem, y gracias a eso logramos en cinco meses sofrenar la hasta entonces imparable hiperinflacion-hipercorrupcion alfonsinista. Usando algo muy parecido a la vieja receta de atar nuestro papel moneda, tal como se hizo con papel moneda depreciadisimo alemán, luego de la primer guerra mundial, que se vinculo al dolar norteamericano, entonces convertible a dolar, a su vez. Pero Cavallo se ufanaba de inventar la convertibilidad, sin decirnos que Menem había sido asesorado  cuando presidente electo, por Steve H. Hanke y Kurt Schuller, del Cato Institute.

ATERRAR A LOS AHORRISTAS

Si alguien alguna vez quiso voluntariamente aterrar a los ahorristas bancarios de cualquier nación, sin necesidad, ese fue Cavallo y/o de la Rua. A cualquier persona sensata cuyo dinero está encarcelado en un corralito por tres meses, empieza a contar los dias que faltan para llegar al dia 91, y hace larga fila en los bancos hasta retirar su ultimo centavo, con la firme convicción de jamas volver a depositar dinero en un banco argentino mientras ese gobierno ladrón continúe. Nada mejor para perder la confianza que lo que hicieron, y eso fue exactamente lo que el peronismo duro necesitaba para armar un escándalo que jamas se investigo, en el cual hubieron demasiados muertos, y esa fue la excusa que oficialmente nos dieron para ocultar el golpe de estado oculto,  que derrocó a de la Rua, con la excusa oficial de que renunció.

Lo hicieron desaparecer ilegalmente, los traidores a la patria lo metieron  en un helicóptero, dejándonos acéfalos, porque su vicepresidente  Chacho Alvarez antes había renunciado. Años después, de la Rua lo contó. Pero si fue una maniobra concertada entre Duhalde,  Alfonsin y Cavallo, para crear un motivo de desconfianza necesario para echar al Presidente, o si e debió a incapacidad monetaria de Duhalde ulterior la destrucción de la convertibilidad, es un misterio. Quizás, Duhalde que de moneda poco entendía, supuso que bastaba devaluar un treinta o cuarenta por ciento al peso convertible, y por eso dijo la famosa  frase de que al que deposito dolares le devolverían dolares, y quien pesos, recibiría pesos.

Personalmente, creo sucedio todo por ignorancia de Cavallo y de Duhalde. Recuerdo durante el menemismo, que me llamo la atencion que Cavallo alardeaba diciendo que Argentina teniamos alrededor de treinta y pico mil millones de dolares de reservas, como si dichos fondos fuesen del Estado Argentino, y no un deposito de dinero en caucion que el Banco Central custodiaba como fideicomisario por cuenta y orden de los que confiaban en el peso convertible y depositaban con dicho Banco un dolar por cada peso convertible que recibían.

A raíz de eso, me publicaron desde La Nueva Provincia un articulo titulado Los economistas y la convertibilidad, siendo Menem presidente. Me asombraba creyesen que el peso convertible era devaluable frente al dolar, siendo que tan solo era algo asi como la ficha que nos entrega el casino, previa entrega nuestra de dinero, para no usar papel moneda en los tapetes, sino fichas con valores representativos de los dineros en juego. Así como devaluar la ficha es imposible, frente a un casino, igual sucedía respecto al peso convertible A  dolar. Si se lo cambiaba y se le suprimía la convertibilidad, pasaba a ser convertible a nada, o mejor dicho, a lo que el mercado pagase por un dinero argentino desprestigiado, que había perdido la vinculación contractual, porque el Estado ladrón una vez mas había robado a los depositantes confiados. Copia de aquel articulo esta incluido en este blog, aclaro.

CAVALLO vs. CRISTINA

Hemos sido claros que los peores gobiernos argentinos han sido los de Domingo Cavallo asesorando a un enfermo  Presidente de la Rúa, y el de Duhalde.

Los primeros, destrozaron la confiabilidad del pueblo en los bancos, al comprender que eran gobernantes mafiosos. Por eso el tumulto y las propuestas, que fue aprovechado por otros mafiosos para expulsar al Presidente temporariamente  incapacitad, a quien se lo debió haber enjuiciado políticamente por enfermo, pero por razones de tiempo, y de violencia anti democrática que sobre existe en lineas duras del peronismo, se prefirió acortar los tiempos.

La renuncia suele ser excusa, igual sucedio con la de Adolfo Rodriguez Saa, el sensato interino puntano que nos habia convocado a votar por la formula presidencial nueva, en marzo de 2002, pero no bien dijo que mantendria el valor de la moneda peso convertible, algo misterioso le sucedió, porque lo amenazaron, lo dejaron sin vigilancia presidencial en Chapadmalal, y debió en automóvil, huir hasta su feudo provincial de San Luis, donde su policía le era fiel, y por teléfono renuncio para que el país no quedara horas acéfalo. Muchos años después, un puntano me contaba que le habían secuestrado un hijo, pero eso puede ser invento de la gente, que no entendió porque se fue un interino Presidente que tan entusiasmado había producido cambios positivos muy buenos, en apenas una semana.

Pretender Cavallo ser mejor que Cristina, pese a sus errores que comete, pero podría teóricamente revertir, parece un dislate. Pareceria que Cavallo sacaría muchos menos votos que el propio Duhalde. No olvidemos que Menem lo echó como Ministro de Economía, y cabe suponer tenia razón el Presidente. Y Cavallo, al ver el horror provocado por su infame corralito bancario, renuncio, dejando solo al consternado, mareado y desubidado Fernando de la Rua, que al dia siguiente tambien renunció, quizas victima de una depresión o de una presion mafiosa, para que dejara paso a los que querian seguir robandonos con la inflacion, la pesificación y la destruccion de la confianza de la gente en la moneda. Es decir, los que nos SALVAJIZARON asumieron el comando, pero su incapacidad hizo que el peso bajara abruptamente su valor: en casi ocho meses, perdio tres cuartas partes de su valor: en enero 1 de 2002 un peso valia un dolar, mas en agosto, llegó a comprar tan solo  0,25 cents, una moneda de un quarter de dolar.

Con esa clase de desgobernantes, Argentina se fue a la lona. Pero recordemos que sin Cavallo y de la Rua, no hubiera existido el increible corralito, digno del nazismo. Y sin corralito, los congresistas no se hubiesen animado a sancionar el fin de la convertibilidad, la moneda que el 90 por ciento de los argentinos queriamos y respetabamos, porque nos habia dado estabilidad monetaria durante algo mas de diez años. La propaganda Duhaldista mentirosa insinuó que fue la convertibilidad lo que nos hundió, y ocultaron que existieron  el infame corralito bancario y el golpe encubierto de Estado.  La prueba son los países ladrones que usan el Euro como moneda: si desde el Estado engañaron Grecia, Portugal y España, para favorecer a los banqueros y a la Corona, la culpa no es del Euro, que los alemanes – que jamas olvidaran su gran hiperinflacion que termino llevando a Hitler, un cabo austriaco, al Poder -se esfuerzan para que los países europeos se comporten honesta y civilizadamente, y pierden con los países bandidos arriba mencionados.

Con gobiernos bandidos, los habitantes están fregados, como dicen en España. No hay democracia, los Amos ordeñan a los súbditos, igual que en Argentina, incluso con Cristina hoy. Pero Cavallo es mas peligroso que Cristina, y ella no tan perversa como Cavallo, imaginamos. Cristina pareciera una mujer enamorada de una ilusoria justicia social, y se encontró por casualidad, con la Presidencia y desde alli, y sobre todo al enviudar, creyó que sus fantasías podían convertirse en realidad, y elevar elnivel económico de todos y todas. Primero logro el de su propia familia, en vida de Néstor, desde luego. Pero cuando intento que su Modelo idealista inservible se pusiera en marcha, no ha dejado de equivocarse. El doctor Nelson Castro, distinguido medico y periodista, por T.V. hizo una descripción de nuestra Presidenta que demuestra que ella esta teniendo dificultades para distinguir entre la ilusión y la realidad. Es decir, que si fuese comandatA  de un Boeing cargado de pasajeros, habría que sacarle el timon. Pero como apenas es Presidenta de cuarenta millones y tenemos Constitución, es posible que la cosa cambie, y las instituciones le indiquen como apartarse del mundo de fantasía, y que el timon nacional sea controlado por gente sensata, máxime cuando no somos los argentinos mayoritariamente socialistas, comunistas o kamikazes. Pero por fantasías que tenga, no la veo tan PERVERSA como para repetir otro corralito bancario  que impida que los pesos y los dolares puedan ser retirados por sus titulares.

Cavallo, con su  implantado corralito, demostró insensatez económica y política. Postularse a Presidente, en un país que ya sufrió por su culpa, es un gasto de dinero. Entre Cavallo y Cristina, intuyo la gente pediría a gritos se reforme la Constitución para una tercera Presidencia consecutiva. Mas hay mejores posibilidades aun: la Presidenta esta a tiempo para ver la realidad y actuar en consecuencia. El pueblo decidirá si ella merece  un mandato presidencial adicional, o si en 2015 la Constitución forzara a que alguien diferente a Cristina pueda ser electo o electa Presidenta. Y como reformar la Constitución no es tan fácil, apoyamos que ella se retire justo el día en que expire su actual mandato, y otra persona la reemplace en un cargo que pudo cumplir en forma regular: quizo hacer demasiado, logró mucho menos de lo que hubiésemos podido de haber sido honesta y eficaz su gestion, pero nos enseño indirectamente que una Presidenta no debe ser autoritaria, sino limitarse a su rol constitucional de hacer ejecutar las decisiones del Congreso y de los Jueces.

Porque la primer mandataria es quien mas debe acatar la Constitución y las Leyes, es la persona que debe dar el ejemplo de austeridad, honradez y libertad a las Instituciones. Se EDUCA con el ejemplo, por eso el Presidente debe ser ejemplar.Precisamente, ese es el aspecto débil que todavía no hemos podido superar, en los doscientos años que llevamos sin los malditos Borbones.

Ojo: estamos mucho mejor que nuestros hermanos españoles, tan robados desde sus gobiernos como nosotros, pero sin la riqueza natural que nos permite subsistir con la soja en este siglo, mientras que a España ya no le quedan colonias para exprimir, y deben ahora sus habitantes trabajar personalmente, para achicar ese veinticinco por ciento de desempleo ridículo que tienen, como consecuencia del socialismo franquista ladrón que subsiste,  a pesar de que el Generalísimo murió en 1975.