SEGUIMOS DESGOBERNADOS (2003

by

CHARLA 832ª DEL CURSILLO DE ECONOMÍA CRIOLLA  de www.inculturaargentina.com.ar   27-10-03

SEGUIMOS DESGOBERNADOS

                Las largas décadas de desgobierno en Argentina TODAVÍA no parecen haber llegado a su fin, pese a lo que sostiene el Gobierno.

                 Esto parece confirmar nuestro diagnóstico: es la incultura generalizada nuestra, que incluye a sucesivos Gobernantes, lo que nos impide cambiar – hasta hoy –  porque CONFIAMOS en que Kirchner se “ponga las pilas” para que salgamos de este plano inclinado. 

                 Esta charla pretende tan solo poner de relieve algo que  hemos mencionado al comienzo de nuestro sitio: la INSENSATEZ de todos los gobiernos y economistas que suponen que es la EXPORTACIÓN la principal actividad  para alentar – o mejor dicho, dejar de impedir – en Argentina, y no el mercado interno, que está sumamente desabastecido de cosas de primerísima necesidad. Veamos.

                  Para un país de territorio pequeño y gran población sería posible, y de hecho creo que lo es, que el volumen del comercio exterior, es decir, importaciones y exportaciones, supere a la producción de bienes y servicios destinados al mercado interno. Estoy  imaginando lugares tipo Hong Kong o Luxemburgo, sin conocer cifras concretas, y quizás  Japón.

                   Nuestro caso es prácticamente el opuesto: mucho territorio con población pequeña “por kilómetro cuadrado”, que  tiene abundancia de recursos naturales y humanos, desaprovechados. Parece obvio que la solución de la desocupación vendrá por el lado de producir para el mercado interno bienes y servicios que la sociedad necesita y está en condiciones de pagar.

                   El MERCOSUR  de alguna forma representa el viejo mito mercantilista exportador, aunque no desconozco las ventajas  del comercio entre países vecinos. Pero de allí a que el crecimiento argentino dependa mas del Mercosur que de nuestro propio mercado interno, hay una enorme diferencia. Y supongo igual sucede respecto de Uruguay, Paraguay y Brasil.

                  ¿Porque sucede esto? ¿Porque nuestros Gobernantes son incapaces de dejar de desalentar la producción de bienes y servicios, cuando éstos darían trabajo productivo en la actividad privada a nuestros millones de desocupados? Lo dejo a vuestra imaginación, para la mía es la falta de sentido común de nuestros sucesivos Presidentes, que parecieran no haber actuado jamás como empresarios por cuenta y riesgo propio (pese a que varios de ellos resultaron ser millonarios antes de asumir la Presidencia).

                   Reinsistimos en aquello que ya planteamos desde ¿Dónde están los Estadistas?, incluido en nuestro sitio. Los humanos tenemos un ranking de prioridades a satisfacer ,  que  comienzan con aire para respirar, agua,  alimentos, vestimenta, techo, …etc., y así sigue una lista que al final termina en bienes “superfluos”  que también tienen demanda en el mercado y hay medios para pagarlos, tipo objetos de lujo, como sucede en prácticamente todos los países del mundo. Producir estas cosas es lo que genera empleo.

                   Prácticamente la mayoría de los argentinos sabemos que la industria de la construcción, particularmente de viviendas, activa rápidamente la economía, dando fuentes de trabajo y bienestar al conjunto, así como aportando impuestos a los Estados Nacional, Provincial y Municipal.

                   Ahora bien, para que la actividad privada pueda producir dos millones de viviendas, por ejemplo, es necesario que el Estado – Nacional, Provincial y Municipal – no solo dejen de impedirlo con legislaciones disparatadas o criminales, como el robo de los ahorros de la sociedad durante el desgobierno de Duhalde, sino también que recree instituciones destruidas, como el Derecho de Propiedad, el sistema financiero sensato, una moneda nueva que corresponde al Congreso Nacional Inventar en vez de esta “mentira residual” que es el actual peso desprovisto de aquel dólar que cada uno tenía en garantía cuando existía la convertibilidad y algunas otras cosas, como por ejemplo, que el Derecho Real de Hipoteca, instituido por nuestro Código Civil, sea nuevamente respetado como elemento de GARANTÍA para permitir que el ahorro quede en el país y pueda convertirse en créditos a mediano y largo plazo para financiar viviendas que hacen falta.

                En la medida que el sistema financiero carezca de una moneda seria para medir a mediano y largo plazo, seguiremos siendo una república bananera que  para peor no produce bananas sino que debe importarlas. Veamos que sucede hoy, después de la devaluación, en la relación entre el Estado Ladrón y las empresas extranjeras que se instalaron aquí para producir suministros tipo la electricidad, el gas y cosas parecidas, al amparo de contratos oportunamente firmados que eran sensatos cuando existía una moneda estable – peso convertible a dólar – que ya no existe mas.

                 Reconozco no haber leído el texto de aquellos contratos que tengo entendido tenían cláusulas de prórroga de jurisdicción, por las cuales serían los Jueces Extranjeros confiables los que dirimirían los conflictos entre las partes, es decir, el Estado Argentino y las empresas privadas extranjeras.

                  Si fuésemos  un país serio, es posible que empresas extranjeras se decidan a invertir aquí, o a aumentar sus inversiones, si eso les resulta rentable. Ahora bien, cuando el Estado Argentino cambia criminalmente las reglas del juego, haciendo que el peso convertible desaparezca y produciendo una tremenda devaluación, parece obvio que aquellos extranjeros que hace una década confiaron en que nos volvimos serios, hoy INSISTAN en que los contratos que firmaron sean cumplidos. Es decir, que las tarifas AUMENTEN, porque los cálculos de inversiones suelen hacerse en base a moneda estable cuando se trata de proyectos que tienen largo plazo de amortización y requieren de una rentabilidad suficiente para compensar a sus accionistas y encima reinvertir para el mantenimiento de los servicios públicos. Y eventualmente, para lograr su expansión.

                  ¿Que parece estar haciendo nuestro Gobierno hoy  frente a las empresas de electricidad, gas y afines? Tengo la sensación de que les exige que mantengan vigentes las viejas tarifas, como si un peso hoy siguiera valiendo el dólar que valía cuando se firmaron los contratos, y ENCIMA les exige que INVIERTAN MAS DÓLARES para evitar el deterioro de los servicios. Y les advierte que si no obedecen, serán penalizadas.

                    Tratemos de ponernos en el lugar de los accionistas extranjeros de dichas empresas de servicios públicos. Un país desgobernado destruye su moneda, roba a sus propios ahorristas locales, comunica a sus acreedores extranjeros que les pagará mucho menos de lo que se comprometió cuando emitió bonos pagaderos en dólares, y ahora el nuevo Presidente Kirchner les EXIGE que continúen enviando dólares a Argentina para que el precio de los servicios públicos no aumente y el pueblo argentino sufra menos. En otras palabras, es como si el actual Gobierno no se conformara con los perjuicios que durante décadas hemos causado a los inversores, sino que todavía sigue pretendiendo NUEVAS INVERSIONES PRODUCTIVAS.

                      Si  fuese accionista de una empresa extranjera que firmó un contrato con Argentina y durante varios años funcionó bien y encima ganó muchos dólares,  no me dejaría convencer por el Gobierno Argentino. Porque los dólares GANADOS antes de la devaluación, bien ganados estuvieron (si hubo coimas entre anteriores gobiernos y empresas extranjeras para lograr concesiones, que el tema sea investigado por la Justicia, y a eso no me opongo) pero de hoy en mas, si una de las partes, el Estado, cambió unilateralmente las reglas de juego con su innecesaria devaluación, no veo que exista una razón o un motivo convincente para que una empresa comercial extranjera tenga que en el futuro SUBVENCIONAR los servicios públicos en Argentina.

                        Aclaro que no me sorprendería que esta posición forme parte del “show electoral” del Gobierno, que continuará hasta fines de año, porque si la situación no termina arreglándose en forma razonable y las empresas extranjeras dejan de operar, nuestro país sufrirá otro retroceso adicional, y quedaríamos mucho mas hundidos respecto a lo que hoy estamos.

                       Pero me he desviado del tema principal: es al mercado interno, es decir, al de la producción de bienes y servicios que los argentinos localmente necesitamos, al que corresponde actuar como el MOTOR del empleo, la producción y ¿porqué no? del aporte de impuestos a los Estados Nacional, Provincial y Municipales.

                       Aparentemente, con el Congreso Nacional que tenemos, no cabe esperar de allí soluciones concretas para reflotar al país. Los legisladores nuestros son demasiado inútiles y obsecuentes, necesitan que el Presidente de turno les ordene lo que deben firmar, y obedecen automáticamente. E igual supongo sucede en la mayoría de las Provincias, donde el Gobernador controla a la Legislatura local.

                        Por lo tanto, no es el Mercosur, ni siquiera el ALCA, lo que nos puede reactivar en forma sustancial, sino la producción de bienes y servicios destinados al mercado local, que por obvias razones, será siempre muy superior en términos de valor. Me da pereza investigar cifras, y además, no vale la pena, para este tema, porque supongo nadie dudará que el mercado interno en valores económicos debe estar como mínimo en el ochenta por ciento del Producto Bruto Nacional, aunque estas cifras puedan diferir debido a que la devaluación gigantesca del peso y consiguientemente de los salarios, bienes y servicios en el mercado interno queden rezagados proporcionalmente frente a los productos de exportación, tipo los cereales, que se cotizan en dólares reales.

                         Pero para que el mercado interno se reactive gracias a la re-institucionalización, es decir, de la reimplantación de aquellas cosas destruidas mencionadas en esta charla, es preciso que el Gobierno se decida a provocar un cambio copernicano y que ello se convierta en una política de Estado.

                         Lamentablemente, el Gobierno da la sensación de no encarar  los problemas de fondo, pese a su hiperactividad. Cabe desear  un cambio,  y cuanto antes, mejor para todos, porque hemos quedado tan desprestigiados internacionalmente en los  dos últimos años, que un estilo diferente al que nuestro Gobierno está utilizando parecería mas indicado para un país que quiere reconquistar la perdida confianza para atraer nuevas inversiones.

                          ¿Es tan difícil comprender que es el mercado interno lo que debe ser reactivado con legislaciones sensatas, por ser mucho mas importante que el mercado exterior? ¿Será que el Gobierno no tiene ideas prácticas creativas para resolver los problemas? ¿Dónde están los Estadistas? ¿No los tenemos en Argentina?  ENTONCES SALGAMOS A CONTRATARLOS DEL EXTERIOR, PORQUE LOS NECESITAMOS YA Y EL HAMBRE Y EL DESEMPLEO NO ESPERAN, y el crédito internacional parece haberse agotado.                                                

FIN DE LA CHARLA 832ª

Anuncios

Una respuesta to “SEGUIMOS DESGOBERNADOS (2003”

  1. Germán Rafael Pirán Says:

    Reblogueó esto en ARGENTINA SALVAJIZADA.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: