Archive for 30 junio 2010

REINVENTAR LA MONEDA (1989)

30 junio, 2010

El Economista, 29/12/1989

REINVENTAR LA MONEDA
Por Germán R. Pirán

Los argentinos no tenemos moneda, y esto ya casi nadie discute. Así, somos incapaces de medir valores económicos con una vara seria común para todo el conjunto social, de forma tal que cada vez resulta más difícil medir contratos y obligaciones, ahorrar y otorgar créditos, capitales y confianza. Es un problema cultural básico, y no de economía.

Esto no sería grave si tuviéramos una clase política sensata, que comprendiera que quedarse sin moneda es tan sólo un drama, que únicamente puede convertirse en tragedia si quienes están al timón de la Nación resultan incapaces de resolver un problema cultural tan simple y elemental.

Ante la falta de moneda, sólo caben dos alternativas: seguir sin ella hacia la disolución social (porque no se podrán intercambiar civilizadamente bienes y servicios, de modo que habrá que hacerlo por la fuerza) o reinventar la moneda, lo cual resulta muy sencillo, pues sólo hace falta averiguar cuál es el valor económico al cual el conjunto social de mayor grado aceptaría como metro serio, y de esa forma, reconocerlo oficialmente como el nuevo “metro constante económico” de la Nación.

Economía y mundo material

Si fuéramos espíritus desvinculados del mundo material, tendría sentido la economía que nos proponen casi todos nuestros economistas, porque a nadie le importaría cuánto permite comprar realmente un austral a fin d mes. Pero como somos también parte del mundo material, y necesitamos cosas materiales para vivir, es imprescindible “medir” valores económicos a lo largo del tiempo con el mejor metro posible, y es por eso que el consenso argentino ha ido aceptando al dólar libre como la mejor expresión de Capital Constante, tal como resulta fácil comprobar en cualquier punto del país.

Si nuestros gobernantes insisten en desconoces que el metro real de Capital Constante es el dólar, no tendremos posibilidad de progresar. En cambio, si se acepta al dólar como el nuevo parámetro serio, resulta fácil reinventar un sistema financiero, ya que sólo bastaría con dejar que la tasa de interés se discuta libremente en función del capital dólar libre, y veríamos que la tasa Argentina sería algo mayor que la tasa del dólar en Nueva York (tal vez, cuatro o cinco puntos anuales más) y esto permitiría que el ahorro quede aquí y se convierta en créditos – también en dólares- para alentar la producción y el empleo, que es lo único que permite crecer a una Nación en el siglo actual.

La estafa a los pobres

El sistema argentino actual permite que algunos pocos estafen a muchos, a través de este perverso mecanismo de la inflación y la hiperinflación, que destruye el salario pero que además ahuyenta los capitales, de modo que no existen fuentes de trabajo suficientes en un país inmensamente dotado de recursos naturales.

Los “créditos blandos” forman parte de este horrible mecanismo que beneficia a cada vez menos, pero esto podría revertirse si se reimplantan los dos elementos básicos de la economía: la “moneda seria” y el sistema financiero tradicional, el de la tasa libre de interés en función del factor Capital Constante-dólar libre.

Estoy convencido de que cualquier sistema económico que no comience por reimplantar la moneda y el sistema financiero tradicional está destinado al fracaso, y no importa que esto suceda porque los gobernantes son incapaces de reinventarlo, o porque los grupos minoritarios tienen suficiente poder para impedirlo.

Desde la antigüedad, el salario se pagaba en sal o en mercaderías diversas, pero el trabajador tenía la cuasi certeza de poder compartir cantidades parejas de bienes, pero el trabajador argentino ha perdido la vinculación de su salario con el mundo material y sólo se le pagan mayores “números” de australes que carecen de vinculación al mundo real.

¿Nos sería en teoría el peronismo quien debería reimplantar un valor serio – tipo el dólar libre- para que nuevamente exista certeza, sobre todo por parte de los pobres que son quienes más sufren con la reducción de salarios, y sobre todo, con la inexistencia de fuentes de trabajo debido a que al no existir sistema financiero, no hay créditos para aumentar la producción y el empleo? Y, sin embargo, fue el peronismo a partir de 1946 el que contribuyó a enfermar a nuestra moneda, y fue también el peronismo el que en 1975 le dio la puñalada final. ¿Entiende el peronismo qué es moneda, acaso?

Desde el “Rodrigazo” hasta hoy no existió más moneda, y todos los gobernantes fueron “tragados” por este fenómeno, algunos sin saber por qué. Todas la teorías, “monetarias” o de las otras, destinadas a detener “inflaciones” jamás pueden funcionar cuando nuestro problema básico es que desde 1975 el dinero argentino perdió su rol de “moneda” –(en el sentido de que la comunidad ya no mide por él, al punto que desde 1976 la propia ley establece que las deudas del Estado y las deudas judiciales se indexan por INDEC, lo cual es el reconocimiento legal de que el dinero no mide, sino que es medido por un elemento diferente el INDEC)- y ahora estamos pagando las consecuencias de haber escuchado teorías económicas que no tenían vinculación con el mundo real, el de la materia.

¿Será capaz el Dr. Menem de volver al mundo de la economía real y terminar con esta monstruosa estafa a los pobres, que son la inmensa mayoría hoy?

El dólar libre actual

El problema de “liberar el dólar” sin reinventar primero a la “moneda” y al sistema financiero tradicional consiste en que todos aquellos que tienen sus créditos expresados en australes se perjudican terriblemente, y entre ellos están todos los asalariados del país.

Asimismo, quienes tienen australes ahorrados en los bancos se apresuran a retirarlos para comprar bienes (incluyendo entre éstos al dólar) y de esa forma, lo que sucede es que cada vez vale menos el austral en relación al dólar, porque ya todos – o casi todos- los que influyen en el mercado han dejado desde hace rato de calcular en dinero espurio nacional.

Así, un “liberalismo” que preconiza liberalizar todas las variables de la economía sin primero devolver a la comunidad un factor serio-(en el cual motu propio el conjunto social pueda creer, porque esté convencido que es la mejor forma de medir capitales)- para calcular contratos y obligaciones, u ahorros y préstamos, está destinado a sufrir muchos inconvenientes y encontrar rechazos y de esta forma, a fracasar casi con total seguridad.

Liberalismo, en el sentido tradicional, implica encontrar nuevamente la forma de trabajar y producir, a través de la moneda, el ahorro, el crédito a largo, mediano y corto plazo, y en definitiva, la reimplantación de ese olvidado servicio público, el sistema financiero tradicional, que permitía esa solidaridad social por conveniencia recíproca –(unos ahorraban y otros tomaban en préstamo)- que funcionó aquí en el pasado y que funciona hoy en los países occidentales de vanguardia a los cuales nos gustaría acercarnos en cuanto a nivel económico.

Y esto, en definitiva, era lo que antiguamente llamaban progreso, y luego, desarrollo, es decir, poner al trabajo y a la producción como la única forma sensata en la cual se puede llegar al bienestar material y espiritual.

Para muchos puede parecer que el dólar libre –por ser divisa de un país- no debe ser aceptado como unidad de medida, pero a ellos conviene recordarles que países que jamás produjeron oro o plata fueron capaces de utilizar monedas de esos metales sin sentirse afectados en ese falso “nacionalismo”, de modo tal que ya que el mundo occidental acepta el dólar como patrón importante –(aunque no único, desde luego)- bien podemos nosotros “homogeneizar” nuestro inexistente hoy, sistema financiero, para adaptarlo al sistema financiero internacional, que es el que hoy recibe el ahorro de los argentinos, y así competir y atraer nuevamente capitales para volver a crecer.

¿Es tan difícil para los gobernantes aceptar que nadie más cree ya en el dinero nacional?

Germán R. Pirán es abogado

Anuncios

LA VIEJA RECETA ECONÓMICA

29 junio, 2010

En momentos en que se habla de crisis en forma recurrente, pareciera que la globalización casi finalizada – a nivel de comercio exterior – continúa con las tradicionales costumbres.

 La principal fuente de riqueza es desde siempre el trabajo humano. En  China, en Nueva York  o cualquier otro lugar del planeta. Quien produce mejores bienes y servicios a menor costo tendrá éxito, y los demás deberán esforzarse por competir. Excepto que tengan todavía recursos naturales de fácil extracción (con poco trabajo y mucha demanda) como es el caso de Argentina con la soja, y otros ítems exportables. O el petróleo en otros países.

                                          CRISTINA

La Presidenta se dio el lujo de dictar cátedra a países de larga tradición y experiencia económica, en materia de ajustes económicos. Obviamente, la receta que aplican aquí los Kirchners no sirve para Grecia ni para España y casi para ningún otro país. Porque no es tan fácil estar en una situación tan particular como Argentina. Veamos.

I.- Tan desprestigiados internacionalmente por incumplidores de compromisos estamos, que nadie nos presta dinero, y seguimos en cesación de pagos en varios ámbitos, especialmente respecto de acreedores por bonos desde el exterior y muchos otros quizás por importes mayores a quienes el Estado no les paga sus deudas o ni siquiera se las reconoce, como aquellos que han sido objeto de apropiación inconstitucional de activos, tipo los jubilados o los productores de granos que sufren retenciones excesivas. Por lo tanto, la ilegalidad de nuestro sistema es lo que permite que el Estado haya estado pagando muchos millones de dólares de deudas, pero sin que la sociedad haya cambiado las reglas de juego. La cantidad de desocupados reales (incluimos a los que cobran sueldos por no trabajar, o trabajan sin producir, porque el Estado Nacional, Provincial o Municipal lo hace para lograr votos).

II.-Como producimos algo que el mundo necesita desesperadamente, alimentos, se nos abrió un panorama exitoso. Una pena que el excedente de precios haya sido apropiado por el Estado, en vez de quedar en manos de sus dueños para que ellos invirtieran mejor su propio dinero. Ya que el Estado no solo administra mal, sino que es consuetudinariamente ladrón, en Argentina, desde hace demasiadas décadas.

III.-La Presidenta no sabe cómo manejarse con la cantidad de desocupados o gente que no encuentra lugar en la sociedad. A parte pequeña les daba trabajo, pero a medida que las cifras del Estado parecen empeorar, cada vez van quedando menos recursos disponibles. Ergo, hay que achicar la ayuda estatal, y la consecuencia es que el oficialismo pierde adeptos, tanto entre los Gobernadores como entre los Intendentes de todo el país. Y las elecciones para nuevo Presidente se acercan rápidamente, y los Kirchner todavía no consiguen una receta productiva, y menos otra creíble por parte de la sociedad. Si logran abusar de las reservas que detenta el banco Central, terminarán generando emisión monetaria inflacionaria. Que aunque logren ocultar vendiendo parte de los dólares, provocará mayor desconfianza todavía entre la gente, y las posibilidades de reelección Presidencial de los Kirchner se irán achicando en los próximos meses. A menos que produzcan algún cambio excepcional, un viraje en el curso, y se dediquen a cambiar los 180° que hacen falta para convertirnos en un país donde la gente tenga pleno empleo y con su trabajo nos saque rápido el país adelante.

IV.- Eso no parece entrar en la cabeza de la Presidenta. Insiste – cual búfalo empantanado – en usar un sistema que se agota: dinero invertido por el Estado, del cual se sospecha parte importante se convierte en “retornos” al Poder imposibles de comprobar mientras la Justicia siga siendo oficialista en los puestos investigativos claves. Pero si los Kirchners pierden el Podio Presidencial, la Justicia se dará vuelta, la Corte Suprema dejará de ser oficialista, y en definitiva la Constitución funcionará un poco mejor que hoy. Con lo cual en períodos de veinte en veinte años, Argentina seguirá mejorando, como siempre sucedió. Los Kirchners han sido un progreso, respecto de  de la Rua-Cavallo y de Duhalde, porque al menos no destruyeron el sistema financiero y la moneda como éstos. Podemos echarles en cara que no reinventaron aquello que logró Menem – sistema financiero y moneda, precisamente – pero está visto que sus sucesores serán quienes lo hagan. Porque un país sin esos dos elementos no puede funcionar en el globalizado mundo actual. Y tiene que ajustarse, como sucede con los países europeos que hoy bajan sus sueldos expresados en euros, porque como ésta moneda se había revaluado demasiado, la mano de obra local quedó cara y sus productos no pudieron ser exportados por ser demasiado caros en comparación con sus sucedáneos de países con mano de obra más barata y quizás hasta tecnología superior.

                               EL FLUJO DE CAPITALES

El cuento del rey Midas recuerda que lo que realmente importa no es el oro, sino el agua y la comida para todos los países en todas las épocas. Y como producimos comida, o mejor dicho, con la comida ya producida (los millones de vacunos, ovinos, porcinos y aves de corral que tiene Argentina alcanzan para alimentarnos varios años, si además cultivamos algo de hortalizas para compensar la dieta) estamos proporcionalmente entre los privilegiados del planeta. Porque Brasil será económicamente más poderoso, pero su población nos supera, así que quizás, y a pesar de nuestros gobernantes, el promedio vive mejor aquí.

Las verdaderas reservas argentinas ociosas están en forma de trabajo humano desperdiciado. Ese derroche de energía, ese trabajo cuya concreción impiden las leyes equivocadas que ahuyentan empleadores porque provocan la incordia entre trabajadores y patrones, es nuestro talón de Aquiles.  Bastaría con hacer el intento, para comprobar si acertamos o no. Proponemos lo siguiente:

Elegir la Provincia Argentina más atrasada, digamos, la Provincia X, e imponer en ella por diez años, las reglas de juego laborales que existan en alguno de los Estados Norteamericanos exitosos. No sé exactamente cual, pero es posible que si usamos las leyes de Texas, se produzca en dicha provincia un aumento de empleo y de nuevas empresas. Con lo cual, sus vecinas deberán imitar a la provincia X, para poder competir sus políticos.

Y de esta forma, a través de la sana competencia (no solo de mercado, sino también electoral, porque los candidatos deberán prometer leyes laborales que incentiven la ocupación más que sus competidores políticos) iremos cambiando.

 Del actual sistema sindicalista fascista estatista iremos camino al sistema productivo yanqui, y lograremos mucho mejor empleo que en la Unión, si sabemos dictar leyes sensatas. Porque acá todavía hay más cosas por hacer, allá en el norte, ya hay muchas cosas hechas, de modo que nuestro campo de acción es mayor. No digo que los pasemos, sino que iremos acortando distancias, ojo. La gente comenzará construyendo viviendas, cada vez mejores, que es una de las prioridades, y eso movilizará al 90% de la economía nacional, ya que es mejor producir cosas localmente cuando tienen mucho volumen y bajo costo, para no pagar fletes de importación.

                                          ESO ES FEDERALISMO

La competencia entre Provincias es el verdadero federalismo. Que a diferencia de USA, el nuestro fue diferente, porque no eran nuestras actuales provincias Estados Independientes todas al momento de la Constitución. Por el contrario, eran todas partes de un mismo territorio, el virreinato, y además partes amputadas, porque la actual Argentina no posee ex territorios importantes virreinales, como Paraguay, Uruguay y Bolivia. Aunque haya obtenido la ocupación del Desierto y la Patagonia, luego de la Constitución.

Aquellas Constituciones Provinciales que obligó a dictar la Constitución Nacional pueden ser usadas hoy por las legislaturas para dictar leyes diferenciadas, o sea, PROVINCIALES. En algunos temas no hace falta cambiarlas, principalmente en lo que hace a los cuatro códigos de fondo: Civil, Comercial, Penal y de Minería, que la Constitución ordenó dictar al Congreso Nacional. Y que con modificaciones, algunas de cierta importancia, subsisten hoy.

Lo que la primera Constitución no ordenó fue dictar legislaciones laborales NACIONALES, es decir, Federales. Esto lo dejó al libre criterio de cada Provincia, y por eso la gente naturalmente se encaminó a las que ofrecían proporcionalmente mejores condiciones. Santa Fe hizo buena legislación para atraer colonos, y hoy se convirtió en un ejemplo. Mendoza hizo algo parecido, y las demás también, en mayor o  menor proporción. En el ex territorio de Misiones se subdividieron las tierras en chacras, y eso permitió la inmigración de muchos europeos, como en tantos otros lados.

                                     EL LUGAR IDEAL

Argentina sería el lugar ideal para vivir, si tuviésemos las legislaciones laborales que nos faltan. Porque bajaría la desocupación, de modo que con menos gente ociosa por las calles, se reduciría el número de delitos contra las personas y la propiedad, y desaparecería la inseguridad de los conurbanos como Buenos Aires y Rosario.

Mucho mejor estaríamos si los jueces actuasen como en Uruguay, donde se los respeta, porque no tienen presiones desde el Poder (o tienen menos). Pero también estaríamos mejor si nuestros Presidentes fuesen los ex Presidentes Uruguayos, austeros, patriotas y sensatos, que les vivimos envidiando. Y obviamente, mucho mejor si nuestros políticos fuesen patriotas como nuestros hermanos orientales, que son más austeros y aprovechan mejor sus recursos. Y cumplen mejor con sus obligaciones, al punto que se los considera el país más civilizado de los de habla española del continente. Ejemplo no de un país grande, sino de un gran país.

Lo triste es que con la Corporación Política que tenemos, no podemos avanzar, porque han caído mayoritariamente nuestros gobernantes en la apropiación indebida del Estado. En vez de servidores, se convierten en propietarios. Es como si el administrador del consorcio de P.H. se convirtiera de golpe (o por golpe de Estado)  en el Amo, y nos cobrara impuestos o alquileres por  utilizar  nuestras propias unidades.

                                  ¿FUIMOS CIUDADANOS REALMENTE?

Sospecho que en nuestro bicentenario país las costumbres hicieron que el Presidente de turno fuese el amo, y nosotros sus servidores, prolongándose así la imagen del Rey de España, hasta hoy. En intensidad decreciente, es cierto, pero basta observar a los Kirchner para comprender que ella se siente la Reina, por la forma en que trata a sus súbditos y a sus “pares” del exterior. Ojo, esto lo analicé desde “¿Dónde están los Estadistas? Educar es Fabricar Ciudadanos”, breve ensayo publicado en 1998,  que llegó a esa conclusión y la fundamentó espero acertadamente. En todo caso, está disponible en este blog, con solo cliquear el nombre del libro en el portal.

Pero incluso no siendo todavía ciudadanos (es imposible serlo si no existe un Poder Judicial que nos defienda del Amo Gobernante) nuestra situación mejora por etapas, de a veinte en veinte años se lo aprecia mejor. Basta con contar para atrás, y hoy lo tendríamos al país preso de la hiperinflación Alfonsinista en la transición hacia el Gobierno de Menem, que nos salvó de aquel incendio y nos reinventó la moneda, el sistema financiero y nos volvió políticamente a enderezar y pusimos proa a Occidente Civilizado, en vez de seguir como miembros del tercermundismo desaliñado que tanto amaba Alfonsín.

Poca duda nos cabe que en veinte años estaremos mejor, y quizás entonces sea más claro el concepto de la unión sudamericana, algo parecido a USA, que vislumbraban nuestros libertadores Miranda, Bolívar, Saavedra, Belgrano, San Martin, Artigas, O Higgins y tantos otros. Hasta casi somos iguales con los ex enemigos el Imperio de Brasil, y pareciera que ambos hablamos el mismo idioma ibérico son distintos acentos regionales, siendo el portuñol casi nuestro lenguaje nacional sudamericano.

¿NUEVO ENGAÑO DE “LA NACIÓN”?

27 junio, 2010

Es interesante la voltereta con que  La Nación intenta seguir desprestigiando a los Kirchner. Porque no ataca los verdaderos puntos flojos de este gobierno, haciendo propuestas superadoras, y está convirtiéndose cada vez más en prensa amarilla. Hoy, la tarea sucia le toca a Mariano Grondona, con la excusa de la corrupción, en su artículo ¿Acaso no sabíamos que el rey estaba desnudo?, que es interesante para leer, como lo que su autor generalmente escribe.

Luego de una suerte de disquisiciones sobre los diversos grados y límites de la moral y la corrupción, entra en nuestro terreno preferido: la hiperinflación, y allí mete la pata hasta la verija. Veamos.

Sostenemos desde siempre que suponemos La Nación obedece a la línea de Raúl Alfonsín y de Eduardo Duhalde, con lo cual todo lo que hizo Menem y hacen los Kirchner está mal, porque los primeros fueron los estadistas, y los segundos los villanos.

Pero por la boca muere el pez. Según Mariano “ Roberto  Alemann dijo alguna vez, al hablar de la inflación, que si se la combate de frente, aun así habrá algo de inflación, pero que si se la tolera, lo que habrá es hiperinflación”. 

 Estaría O.K. si no tuviésemos memoria.  ¿Quiénes fueron los causantes eternos de la hiperinflación, peores que los militares de extrema derecha, cuya economía era manejada por Martínez de Hoz y Alemann?  Cabe recordar que  la hiperinflación emergente del abandono de la tablita cambiara del primero la provocaron los militares.

La parte de Alemann no se supo, porque entendemos no se rindió cuentas de su administración posiblemente fraudulenta de los militares el perdedor gobierno de Galtieri en Malvinas, pero hubo otra  enorme hiperinflación. Suponemos el nuevo Presidente Alfonsín en 1983 se cuidó bien de que los militares le dejaran asumir, porque aunque perdidosos en Malvinas, tenían los armamentos suficientes en Argentina continental para seguir dominándonos.

Y por eso la hiperinflación de Alfonsín, que fue la máxima que tuvimos (quizás record histórico nacional) demuestra que si inflación = corrupción, por lógica,  hiperinflación = hipercorrupción.

Curiosamente, la cosa es exactamente al revés de lo que dice Grondona, porque ni Menem ni Kirchner fueron hiperinflacionistas. Ya que a él le falla la memoria (es unos cinco años mayor que yo, calculo) quien terminó con la hiperinflación alfonsinista fue Carlos Menem. Al implantar el peso convertible a dólar, declaró que se terminaba con la corrupción estructural, y se evitaba que el Estado Ladrón robara emitiendo papelitos argentinos sin valor propio.

Los Kirchner recibieron un país arruinado por Duhalde y Alfonsín, que expulsaron a de la Rúa y Rodríguez Saa, para que Duhalde fuera presidente y devaluar, o viceversa, para que para devaluar, era necesario cambiar de Presidente sin elecciones, porque el congreso argentino no votaría jamás una ley dejando sin efecto aquella convertibilidad que tenía el apoyo del 85% del pueblo argentino (90% creo haber leído en una encuesta de La Nación).

Es ¿gracioso? como los medios que ocultan el golpe de Estado encubierto doble que existió en diciembre de 2001 nos sigan tratando por idiotas a los lectores de La Nación. Posiblemente La Nación se benefició con la pesificación al igual que el gobierno inconstitucional no votado por la gente en comicios libres.

Es en estas situaciones paralelas, para los que consideramos que un país sin moneda ha sido salvajizado (en el caso Argentino) vemos como La Nación y sus principales escritores trabajan para que sean derrotados los Kirchner, y que vuelvan Duhalde, de Narváez, Alfonsín hijo o Lilita Carrió, en un rejunte desde el cual al pueblo argentino se le siga robando vía emisión monetaria.

Nosotros calculamos que la pesificación equivalió a una hiperinflación curiosa y gigantesca, tipo tsunami, porque en 24 horas el dinero argentino se desmoronó mucho más que cuando Domingo Cavallo asesoró mal al enfermo de la Rúa que hiciera el corralito ridículo y criminal el 1 de diciembre de 2001. En vez de la dolarización, para que la gente dejara sus depósitos (convertidos en dólares) en los bancos, en vez de sacarlos del sistema financiero nacional. No sabremos nunca quizás si el corralito se hizo para destruir intencionalmente a un sistema financiero exitoso como medio para lograr luego la pesificación, que un Congreso jamás hubiera podido por ley aprobar.

Confiamos que algún día los Kirchner nos cuenten exactamente que pasó cuando fueron invitados a ser los nuevos Presidentes, para sacarlo a Eduardo Duhalde del desastre que él mismo provocó al destruir al peso convertible.

Sé que somos pocos los que todavía insistimos en esto, pero a nuestro favor está el informe de Steve H. Hanke, el inventor de nuestra convertibilidad y miembro del Cato Institute al Congreso Norteamericano y su artículo A LEGALIZED THEFT, que se publicó en la revista Forbes y aparecen en nuestro blog. Ellos expresan el motivo por el cual Argentina no recibe créditos norteamericanos mientras siga siendo un Estado Ladrón, pero la estafa la hicieron Duhalde y Alfonsín y el Congreso traidor, según nuestra versión. Otro que entendemos coincide es el mejor economista argentino vivo, Jorge Ávila…

La derecha clerical militarista ladrona intenta seguir manteniendo al pueblo argentino hundido con dinero nacional devaluado. Curiosamente, los Kirchner han logrado estabilizar el valor de la moneda argentina respecto al dólar en los siete años transcurridos desde que Néstor tomó el poder.

No serán los Estadistas Soñados, para nosotros, pero sin infinitamente mejores que la extrema derecha neoliberal que nos viene robando desde hace décadas, sea con militares o con personajes hiperinflacionistas, y son absolutamente impunes como civiles. Mandaron al frente a los militares perdidosos de la última dictadura militar, y los civiles zafaron hábilmente.

Los que realmente violaron los derechos humanos merecieron ser condenados. Los que arruinaron las finanzas argentinas y provocaron hiperinflaciones hubieran merecido el repudio y la cárcel, pero en cambio gozan de excelente reputación. Lo cual permite que La Nación los defienda editorialmente (sospechamos parte de su paquete accionario está en manos de un partido político tradicional) y que eso provoque molestias a los Kirchner cuando se los acusa de cosas que posiblemente no cometieron, como en el caso de Venezuela, donde todo indicaría que desde allá se cobran coimas para autorizar importaciones de maquinarias y otras cosas, de modo que sería un delito venezolano, juzgable en la patria de Bolívar, y no en Argentina.

Por último, que los Kirchner sean menos malos que la oposición que defiende La Nación o que defendió  (militarismo bandido) no implica que estemos felices con ellos. Deben reinventar legislaciones laborales, incluso provinciales, sugiriéndolas, además de rehacer el sistema financiero, de modo que aumente el número de gente productiva en la actividad privada y correlativamente bajen el empleo público improductivo y la desocupación.

Conclusión: vemos que los Kirchner siguen siendo menos malos que los opositores y encima está Cristina relacionándose bien a nivel mundial y Néstor se posicionó como gerente de UNASUR, quizás la concreción de aquel sueño de Bolívar y San Martín a partir del cual puedan existir esos Estados Unidos de América del Sur, en el curso del presente siglo… Porque el proceso de Globalización acelera los tiempos, la separación no sirve, la unidad de los países aislados será un proceso superador.

ECONOMISTAS: ¿CORRUPTOS y/o BESTIAS? 2001

26 junio, 2010
CHARLA 143ª DEL CURSILLO DE ECONOMÍA CRIOLLA – 30-12-01 de  la ex www inculturaargentina com ar


ECONOMISTAS ¿CORRUPTOS Y/O BESTIAS?                                                        LOS ECONOMISTAS SON MEROS CONTADORES PUBLICOSLA UNICA SOLUCION ES TRABAJAR

A esta altura  la historia se repite: el Presidente  entrante, Duhalde, comete el mismo error de  sus antecesores:  suponer que debe consultar con  economistas para ellos sacar a Argentina de nuestra situación, utilizando el dirigismo, diciendo a la sociedad lo que no debe o si debe producir.                

 Desde este sitio en general, y antes, desde ¿DONDE ESTAN LOS ESTADISTAS?,  libro breve  que puede leerse en este sitio, y antes aún en artículos publicados a partir de 1984, que se incluyen , vengo advirtiendo sobre el disparate de consultar  a economistas argentinos que creen Economía es una Ciencia Exacta, que la pueden aprender y aplicar  con fórmulas y recetas importadas, y no una de las ramificaciones de la Política , con P mayúscula, que viene a ser el ARTE de conducir a una sociedad hacia su destino de felicidad espiritual y material, lo cual requiere a un Estadista, figura ausente para los argentinos.


    LOS ECONOMISTAS SON MEROS CONTADORES PUBLICOS

                    

              El drama de dichos economistas  es su mentalidad chata, tipo   tenedores de libros, que cuando registran ganancias del empleador,  se creen  autores  del éxito, mientras que cuando anotan pérdidas,  la culpa la tienen los clientes.

              Ojo: siento respeto por los Contadores Públicos y los Auditores, dominan una Ciencia Exacta que para mi es chino, y he tenido la satisfacción de trabajar en equipo con varios de ellos,  notables, especialmente durante los diez años que he colaborado – como abogado – en vinculación muy estrecha con PRICE WATERHOUSE PEAT & Co. en Buenos Aires. Gracias a ellos aprendí que lo verdaderamente importante  para la exactitud de las cuentas es la seriedad moral de los auditores.

               No “acepto”  que gente que carece de formación en las Ciencias Sociales sean puestas a dirigir la economía del país, debido a una larga serie de Gobernantes corruptos y/o bestias que hemos tenido,  que creen que los economistas argentinos son los “sabios” que pueden indicarnos el camino correcto para que nuestra sociedad pueda progresar.

            Un gobernante sensato, cuando quiere solucionar un problema de salud de sus hijos, recurre a un médico.    Necesita  sean curados de la mejor forma posible,  están involucrados sus propios afectos. ¿Por qué son entonces tan BESTIAS que para solucionar la enfermedad – baja  producción – de la sociedad, recurren a  los economistas, que están  incapacitados para comprender el manejo de las Ciencias Sociales, debido a que aplican fórmulas matemáticas mágicas importadas en ver de usar el sentido común del hombre llano,  como hizo Sancho Panza cuando – nombrado Gobernador de la Insula de Barataria – demostró que un analfabeto puede ser  Estadista  tan solo siendo  honesto y utilizando su propia experiencia sobre la vida y las personas. Sugiero una leída rápida a su gestión leyendo a Don Quijote.

           Dicen los Británico :  Un  juez ( vale para todos, desde la Corte Suprema al referí de fútbol) debe ser ante todo un Señor, y si sabe algo de Derecho, eso ayuda. ´Parecido a  “lo que Natura non da, Salamanca non presta”,  porque   el concepto de “señor” se circunscribe a las personas dignas y honestas, de todos los estratos sociales y económicos,  es un concepto vinculado a la “integridad personal” de cada individuo.


    LA UNICA SOLUCION ES TRABAJAR

                    

              Una sociedad tan desorganizada como la nuestra,   sin confianza y con cuatro millones de desocupados y subocupados, y para peor,  enormes contingentes humanos  trabajan improductivamente,  por culpa de un Estado decadente e inútil que los obliga a perder el tiempo con estupideces,  noto  que para cambiar el rumbo equivocado, basta con  utilizar el sentido común del hombre corriente, el del hombre de campo, que está en estrecho contacto con las leyes del orden natural.y  ha aprendido que no se puede luchar frontalmente en contra de ellas.

A la inversa, caben la astucia y la inteligencia, para sobreponerse. Y también para canalizar los elementos y su energía  a su favor, al igual que un molino  de agua aprovecha  energía eólica  para subir el líquido a la superficie.

         Esta apertura mental del hombre de campo, es lo que  falta a nuestros gobernantes desde hace décadas. Viven tan aislados en un mundo de fantasía, como Alfonsín y de la Rúa, digamos (el Turco en cambio es un conocedor de la vida real, y por eso llegó a Estadista).

Resulta interesante Edward de Bono, cuando explica su Pensamiento Lateral, pero se nota que nuestros Gobernantes no se enteraron que existe dicho señor,  porque hubiesen advertido que hay formas y formas para alcanzar con éxito una meta. Y que utilizando medidas “a lo bestia”, autoritarias y antidemocráticas, difícilmente alcanzarán el objetivo de bienestar común. Triunfarán ellos, los gobernantes, a costillas de nosotros.

           La  forma de alcanzar metas serias  es vía el trabajo organizado en forma sensata dentro de la sociedad, y esto se da a nivel de país, de empresa o de grupo familiar.

           ¿Somos desde este sitio web, los únicos que proponemos concretamente como revertir el desempleo en las clases humildes y en los jóvenes  hasta veinticinco años, sin necesidad de gastar un solo peso del Estado? ¿Cómo es que falte  alguien sensato al frente del Gobierno para comprender que sólo integrando  a los marginados desocupados a la sociedad (permitiéndo que trabajen en libertad) será posible al país salir adelante? Y la conclusión parecería  que  somos aún mas bestias de lo que nos creen en el exterior.

              Porque lo único que necesitamos en Argentina es diseñar una organización social productiva humana pero inteligente, que aproveche  el mejor de nuestros recursos, el trabajo humano de los desocupados que desaprovechamos al divino botón. Lo cual es casi falso, porque las directivas sí las tenemos,  mas no las aplicamos: están desde hace muchísimo en la Constitución Nacional 1853/60,  es el plan maestro que nos sirvió antes, hasta 1930.

               Esa estructura  puede complementarse a través de legislaciones  sensatas al servicio de la sociedad, que permitan canalizar toda nuestra energía salvaje y primitiva hacia el cumplimiento de objetivos prácticos en beneficio de la sociedad y del mundo en el cual vivimos, adaptados al tercer milenio.

                 Ahora bien ¿por qué no lo logran los economistas? Desconocen que para dictar leyes  adecuadas no siempre sirve copiar otras importadas, ajenas a nuestra realidad. Sentido común y conocimientos prácticos sobre la naturaleza humana,  pero todo en un marco de respeto por las superiores leyes del Orden Natural.

                 Por ejemplo, cualquiera sabe que si hay desocupación, es porque algo está impidiendo que funcione la Ley de la Oferta y la Demanda, que  equilibrará naturalmente el número de los que buscan trabajo  con el de la demanda de fuerza laboral. ¿Y que se hace en el mundo real cuando los desniveles se producen  en aquellos  “fluidos pesados”, como sería el trabajo humano, (me remito a la charla 48ª  “El trabajo es un fluido pesado” este cursillo)?    Normalmente, se comienza por las  causas del desnivel, eliminando los obstáculos,  para que el fluido  se desparrame con “fluidez”.

                En tan solo ésto consistiría el arte  de dictar leyes sensatas para terminar con la maldita desocupación. Pareciera  que los economistas argentinos no tienen la menor idea de proponer  este tipo de leyes prácticas y sensatas, por varias razones. Pero la principal es que no entienden que la Economía no existe como ciencia abstracta aislada. Su  nombre constituye tan solo algo  elegido al azar para para designar y  comprender algo tan vital y dinámico como el resultado del  trabajo humano aplicado sensatamente en bien de todos.

              Si un Gobernante  dice querer terminar con la desocupación, debe comenzar por suprimir los motivos reales que la ocasionan. Desde este sitio web proponemos legislaciones nacionales y también provinciales concretas,  que servirían para aumentar el empleo y la producción. Que no requieren gastar un solo peso del Estado. Y además pedimos nos envíen mejores propuestas que las nuestras,  hasta ahora casi sin  éxito …

             Bastaría con que el Estadista implantara leyes sensatas para que salgamos rápidamente de esta parálisis en un  país que quiere incorporarse al mundo occidental de vanguardia. ¿Se animan a colaborar y enviarnos por e-mail otras propuestas concretas para aumentar el empleo y la productividad con cero gasto estatal nacional o provincial?


FIN DE LA CHARLA 143ª
   

¿ESPERAR AL PRÓXIMO PRESIDENTE? 2003

26 junio, 2010
CHARLA 865ª DEL CURSILLO DE ECONOMÍA CRIOLLA  de www.inculturaargentina.com.ar  7-12- 03

¿ESPERAR AL PRÓXIMO PRESIDENTE?

             Veinte años han transcurrido desde que la derrota militar en la Guerra de las Malvinas permitió que el pueblo volviera a votar para elegir a sus autoridades, momento en el cual la enorme mayoría de los argentinos pusimos nuestras esperanzas en la democracia que se suponía habíamos recuperado.

              Hoy es posible hacer un balance de estas dos décadas, para ver si estamos mejor o peor que antes, y me atrevo a declarar que hemos MEJORADO sin lugar a dudas.

              Desde el punto de vista económico, es posible que hayamos descendido, y que la “demokracia” (porque democracia en serio todavía no hemos logrado, ya que subsiste casi intacta la estructura económica dirigista totalitaria que nos hizo declinar durante largas décadas, y hoy el Estado de Derecho BRILLA por su ausencia) nos haya decepcionado, porque en verdad esperábamos mas de todos y cada uno de los Gobiernos a partir del de Raúl Alfonsín, y ninguno fue capaz de reimplantar el sentido común para permitirnos ascender como nación en vez de seguir involucionando.

               Pese a ello, la posibilidad actual de que nuestro Presidente así como los Senadores y Diputados, y también las autoridades Provinciales y Municipales puedan ser elegidas mediante el voto y no por el Poder Militar compensa, entiendo, todas las desventajas que tuvimos. Con el sistema militarista, ascendía a Presidente invariablemente un MILITAR, y ahora el espectro político se abre: cuando hay elecciones presidenciales LIMPIAS termina ganando – excepto en la última elección – el candidato que se supone es el mejor.

               Lamentablemente, al haberse impedido la interna del Partido Justicialista para elegir a su propio candidato MODIFICÓ las reglas de juego de la democracia, y hoy el Presidente Kirchner tiene el problema de que todos sabemos que en una interna Justicialista él no habrá ganado y que posiblemente lo tendríamos a Carlos Saúl Menem como Presidente.

               El problema para Kirchner resulta mas complicado que el que inicialmente tuvieron los tres Presidentes elegidos “sin trampas”: Alfonsín, Menem y De la Rúa, porque NECESITA demostrarnos que era el mejor candidato posible. Y para lograrlo, sólo habrán contado los resultados de su gestión el día que deba entregar a OTRO la Presidencia. Como todavía tiene su mandato por  CUATRO LARGUÍSIMOS AÑOS, (un mandato entero, pese a haber asumido su cargo el 25 de mayo de este año), es obvio que al día de hoy sólo puede hacerse un “balance” muy limitado sobre su actuación.

               Si uno fuese a medir al Presidente Kirchner por sus logros efectivos durante estos últimos seis meses, puede sentirse inclinado a dos cosas: a)  tener esperanzas en que GOBIERNE MEJOR de lo que hasta hora hizo, o b) resignarse a esperar cuatro años, hasta que podamos elegir un nuevo Presidente, esta vez SIN TRAMPAS como el impedimento de las internas partidarias Justicialistas.

              La alternativa b) resulta deplorable: es demasiado pesimista porque siempre existe la posibilidad  b) de que Kirchner modifique favorablemente su política de Gobierno, a medida que vaya comprobando que hasta hoy subsiste un sistema económico equivocado que no sirve para alentar el empleo, el ahorro, la inversión  y garantizar el Estado de Derecho, la seguridad y la sensatez Estatal, tal como los argentinos mayoritariamente aspiramos.

                Convencidos estamos que con muy pocos CAMBIOS IMPORTANTES Argentina comenzaría a reflotar en menos de un mes, pero para eso hace falta un ESTADISTA con mayúscula que al día de hoy no ha aparecido. Tan simples de alcanzar serían dichos cambios, que el mismo Kirchner podría implementarlos, en vez de hacernos perder cuatro años  hasta que votemos al futuro Presidente. Ratificamos nuestro punto de vista de que si la política de Kirchner no cambia drásticamente, seguiremos declinando, y volveremos a sufrir otro desengaño. Y precisamente por eso insistimos en apoyar CONSTRUCTIVAMENTE al Gobierno, señalando sus ERRORES Y HORRORES, que no han sido pocos en estos seis meses, pero al mismo tiempo PROPONIENDO cursos viables de acción política sensata.

             Independientemente del factor “honestidad” de nuestros Gobernantes – que para nosotros es mucho menos relevante que su capacidad – entendemos está archi comprobado que los sistemas económicos dirigistas “totalitarios” – en este rubro debemos incluir al actual, por desgracia – producen pésimos resultados porque son MÁQUINAS DE IMPEDIR la libre iniciativa privada, que es la única que puede permitir aumentar el empleo, la producción y el bienestar. 

            Parece OBVIO que esta “demokracia” teórica que funciona desde 1983 no es esa verdadera democracia a la cual aspiramos porque precisamente al otorgar mayor libertad en todos los campos, es la que resulta triunfadora en la carrera competitiva entre las diferentes naciones en un mundo cada vez mas globalizado. Cuando la alternativa es REDISTRIBUIR la ¿riqueza? ¿pobreza? existente o alentar el aumento de la PRODUCCIÓN Y EL EMPLEO, pocas dudas quedan sobre cual sistema es mas ventajoso para un país DESTROZADO social y productivamente si realmente los Gobernante quieren hacernos REFLOTAR, tal como nos aseguran.

             Estamos hartos de comprobar como los gobernantes nos  prometen que estaremos mejor, y son ELLOS los que se enriquecen. Y también como los Senadores y Diputados – que generalmente terminan también enriqueciéndose – incumplen su rol constitucional, convirtiéndose mayoritariamente en INCONDICIONALES seguidores del Presidente de Turno. Y esto confirma que el POPULISMO es siempre malo para el Pueblo y beneficioso para un reducido grupo en torno al Poder Político, precisamente porque la verdadera democracia TODAVÍA no está al alcance de una gran parte de la sociedad argentina, como tememos pueda seguir sucediendo hoy.

             Precisamente por no comprender la verdadera naturaleza humana, donde no hay dos personas iguales, el populismo fracasa, como hoy lo notamos con millones de desocupados marginados que han sido OLVIDADOS por el partido Gobernante, y también por los anteriores. Un país donde el Gobierno NO COMPRENDE cuan fácil es dejar de impedir que los desocupados consigan trabajo (permitiendo que funcione la ley de la Oferta y la Demanda laboral  en vez de desalentarla) está prácticamente condenado a seguir perdiendo posiciones en el concierto de las naciones modernas. Y encima, corremos el riesgo de terminar siendo ¿satélites? de países vecinos mejor organizados y gobernados, donde la SENSATEZ se aplica.

               Si dejamos de lado las declaraciones de principios y otras generalidades propias de los gobiernos populistas, lo cierto es que TODAVÍA no ha dado el Gobierno señales claras de que SERÁ NEGOCIO invertir en Argentina y crear fuentes de trabajo para ganar dinero, que es el objetivo principal – y por favor, no me digan que estoy equivocado – de los empresarios en los países occidentales.

                Por lo tanto, anhelamos  que Kirchner imprima un cambio de casi ciento ochenta grados a la política económica actual para poder decir que tenemos un Gobierno Sensato (y no tan sólo HONESTO). Cuatro años enteros dispone Kirchner para lograrlo, y no vemos porqué habría de esperar hasta el final de su mandato, si es obvio que la reacción económica que nos quieren hacer creer que existe TODAVÍA muestra que Argentina está aún peor que durante las Presidencias de Menem e incluso de Fernando De la Rúa, pese a los errores y horrores cometidos por éste último. 

                 Hoy podemos aceptar que  estamos mejor que con Duhalde, pero cabe recordar que el gobierno de éste último fue posiblemente el peor de los que tuvimos: cuando eligió asesinar a la moneda, terminó provocando el caos económico (aunque se lo impute a Carlos Menem) y ese “salvajismo transitorio” que continúa vigente, y la creciente inseguridad lo confirma. Si no baja la desocupación descomunal que tenemos ¿porqué habría de aumentar la seguridad en un país tan desorganizado social y económicamente? ¿reprimiendo con éxito a los delincuentes?  ¿aumentaríamos enormemente las fuerzas policiales, acaso? ¿impondríamos el “toque de queda” como si estuviésemos en plena guerra?            

                                                                                                                                            FIN DE LA CHARLA 865ª

VOLVER A PAGINA INICIO
 

HACIA UNA MONEDA MUNDIAL POR ETAPAS

25 junio, 2010

La necesidad de movilizar pagos y ahorros a nivel mundial irá requiriendo por etapas el logro de una moneda única mundial. Tipo la hora común de Greenwich para prácticamente todos, o el calendario vigente que usamos los occidentales.
Las oscilaciones de ciertas monedas importantes, tipo de reserva, han mostrado inconvenientes a lo largo de los últimos noventa años, digamos, cuando la moneda metálica ya no alcanzó para movilizar el intercambio de crecientes cantidades de pagos y flujos de capitales entre la mayoría de los países, y fue necesario olvidarse de ella, por etapas también, siendo prácticamente la última con respaldo oro – el dólar norteamericano – que conservó esa característica de convertibilidad a oro a nivel internacional cuando las otras importantes la habían dejado.

¿CRISTINA VS. LA BANCA INTERNACIONAL?
De La Nación de hoy viernes sacamos que Cristina estaría molesta por abusos cometidos contra Argentina en el pasado. Y tampoco mira con buenos ojos que España y otros países europeos tengan que apretarse el cinturón como sucedió a los Argentinos (en 2001 dice) cuando los terribles cimbronazos en el valor de aquella gloriosa hoy olvidada moneda “peso convertible a dólar” con la cual Menem arrancó de cuajo la hiperinflación hipercorrupta hiperalfonsinista, algo jamás sucedido en nuestra historia, una maldad o estupidez de incapaz gobernante que creyó que emitir billetes sin respaldo era más aceptable para los votantes que cobrar impuestos sensatos y prudentes.
Y la sorpresiva, ladrona e injustificada medida del “corralito” de de la Rúa-Cavallo en tándem con la ulterior pesificación (entre ambas traiciones a los votantes, fue necesario echar a dos presidentes constitucionales, con sendos golpes de Estado encubiertos en diciembre de 2001) permitió la última pero ocultada de las hiperinflaciones, la que se hizo en un día tan solo, en 2002, con la pesificación.
A partir de ese momento, nada fue igual: las cuentas que se llevaban en dólares (pesos convertibles a dólares) por una triquiñuela contable pasaron a llevarse en pesos no ya convertibles a dólar, con lo cual los empresarios derechistas de la unión industrial, los amigos de los gobernantes y los más informados dentro del gobierno, suponemos, salieron ganando.
Y como de costumbre el grueso de la sociedad argentina quedó en la lona, boqueando, sin poder reaccionar. Hasta el principal causante de la maldad tuvo que renunciar como Presidente no votado por el pueblo, y se vio obligado a recurrir a Néstor, como sucesor después de que otros rechazaron la propuesta duhaldista de sucederlo en el cargo, pero constitucionalmente y con votos, porque el país sin moneda (destruida intencionalmente por el propio Gobierno) era ingobernable.
Sospechamos que Cristina no canta toda la historia concreta, aunque hayan Néstor y ella después tenido que luchar contra la barbarie de la pesificación y destrucción de la moneda. Recibió Néstor un país quebrado y trata de arreglarlo con medidas de fuerza, al estilo Kaudillo, como si fuera Juan Manuel de Rosas, apretando a ciertos sectores a quienes les quita sus capitales para tapar agujeros de un gobierno que ayuda demasiado a otros sectores amigos. Todo ello en contra de la Constitución Nacional, que dice que el Estado no puede violar el Derecho de Propiedad sin indemnizar previamente a los expropiados, pero pagándoles previamente el justo valor de lo que les quitó.
Esto no sucedió con las víctimas de la pesificación y tampoco con los dueños de los bonos impagos que siguen todavía intentando los Kirchner que desaparezcan del planeta, forzando a sus legítimos tenedores o sus cesionarios a cobrar parte ínfima de su valor, o perder los acreedores todo, ante una maniobra prepotente (take it or leave it) de un Estado Argentino que todavía finge no entender porqué seguimos siendo altamente inconfiables como país soberano que promete cumplir cuando recibe préstamos documentados en bonos e incumple cuando debe devolverlos.

SE EQUIVOCA CRISTINA
Esto no sucedería si la moneda fuese única y mundial, porque ni Argentina podría intentar engañar a otros países, ni tampoco lograría estafar a sus habitantes, que todavía no alcanzamos el rol de ciudadanos, porque seguimos siendo súbditos del Presidente de turno y del Ministerio que maneja el epicentro de la corrupción, el de Economía, desde donde se distribuye la riqueza y la pobreza a discreción del gobierno, en un sistema económico dirigista que la mayoría de la sociedad viene sufriendo desde hace largas décadas, cuando al perder la moneda terminó el ahorro y el crédito nacional, y la consecuencia fue el aumento del desempleo, la miseria y el atraso. Lo vemos en todos lados del país, menos en ciertos nucleos cerrados y custodiados, que parecen países extranjeros, sean “countries” o barrios de lujo bien custodiados o zonas cada vez mas sunturarias, tipo Puerto Madero, obra del avanzado gobierno menemista que supo hacer el negocio gigantesco de convertir tierras abandonadas y sucias en zonas que hoy tienen precios altísimos, pero para pocos. Aumenta la diferencia entre ricos y pobres, a diferencia de lo que quería Perón.
Precisamente por no tener esa moneda única, no tenemos bancos serios, y la proporción de créditos sobre producto bruto es la cuarta parte en Argentina que en nuestro hermano país de Brasil. Donde se nota quien tiene gobierno sensato y quien todavía comprendió al viejo General Perón.
Porque cuando hablaba de redistribuir, implicaba que previamente había que ahorrar (me acuerdo todavía de las cartillas con estampitas de ahorro postal que había lanzado para enseñarnos de chicos que el ahorro es la base de la fortuna) pero tantos años pasaron y Cristina se encontró tan perdida en medio de crisis monetarias (el peso argentino perdió trece ceros, en realidad catorce) desde el primer peronismo hasta hoy) que se nota no tiene la menor idea sobre como alentar que el ahorro quede en Argentina para financiar trabajo y producción para redistribuir trabajo y por ende, bienestar a los sectores más humildes.
Una pena, una Presidenta simpática, inteligente y linda podría llegar a ser querida si se acordara que para trabajar es preciso que existan empleadores, y estos vienen cuando existen créditos, estabilidad jurídica y los empleadores no son perseguidos, y los sindicalistas no se mezclan indebidamente enriqueciéndose ellos a costillas de sus afiliados. Como nos sucede hoy.
LA SUERTE DE LOS KIRCHNER
No nos referimos a la fortuna personal del matrimonio, no somos prensa amarilla y nos encanta tener una Presidenta exitosa y millonaria. Al fin y al cabo, eso de los Presidentes pobres es para la “gilada” en un país donde los ministros de economía rara vez se supone salen empobrecidos de sus carteras, sino todo lo contrario. Pero eso es lo de menos, porque pasa siempre en la historia.
Lo que no sucede en Argentina hoy es lo que generalmente hacen los países sensatamente gobernados: alientan el ahorro nacional, aunque mas no sea en dólares, o euros, o en ambas monedas a elección, o forman una canasta de valores varios (si les interesa, les podemos brindar algunas que hemos publicado décadas atrás) para alentar el crédito a largo plazo para viviendas y fabricas importantes (30 años) o mediano o incluso a corto plazo, como sucede en los países donde la cordura no ha sido perdida por ocho décadas de dirigismo corrupto e ineficaz.
Seguimos esperando que se confirme que Cristina es decididamente pro Obama, y que eventualmente permitirá y alentará utilizar al dólar norteamericano como valor serio para pagar las deudas contraídas en dicha moneda, o devolver los robos efectuados a los expropiados inconstitucionalmente damnificados argentinos. Porque si el trabajo no cunde como moda divertida y posible, nuestro futuro no existe. Si Maradona nos mantiene entusiasmados con un equipo de futbol que no produce riqueza pero si felicidad, mucho más alegres estarían los argentinos que consigan empleo y créditos, porque la Presidenta ha sido entrenada por Hillary Clinton o por Obama para intentar unificar al menos la moneda entre Argentina y USA a los efectos de que nuestros argentinos consigan trabajo por tener más créditos disponibles para construir todo lo que hace falta. Y sobre todo, trabajar en la actividad privada.
PEDIMOS DISCULPAS
Si permanentemente machacamos sobre los mismos temas, y seguimso hablando bien de Cristina, no es por chupamedias, sino porque nos apena que siendo ya millonaria no encuentre la forma de gobernar sensatamente, volviendo a la ortodoxia: el ahorro y el crédito son elementales para el progreso. Equivalen a una palanca, ese maravilloso instrumento con el cual si existiese con la longitud y punto de apoyo adecuados, hasta el mundo sería movible. Pero no pretendemos semejante longitud imposible.
Nos conformamos con ahorro y crédito, pero en bancos HONESTOS, libre de los manotazos del Enemigo Publico N° 1, el Estado Nacional Ladrón, que nos estafa sin cesar desde hace ochenta años circa, cuando nos robó la Constitución. Y lo sentimos por Cristina, convencidos que si hiciera un plan de ahorro y préstamo en dólares de acá a las próximas elecciones, y no permitiera que roben todo y más aun si no deja que se robe siquiera algo, conseguiría no solo votos, sino que atraería capitales rápido.
Porque todavía hay capitales disponibles, sin saber donde aterrizar. Europa tiene que apretarse el cinturón porque se agrandó demasiado en proporción de lo poco que produce, o lo caro de muchos de sus insumos. Frente a un mundo que sufre por falta de comida, el nuestro es uno de los países más adecuados para que vengan los capitales, en la medida que cambie finalmente los 180° el rumbo de la economía y del gobierno, lo suficiente para dejar de ser un Estado bandido e incumplidor y convertirse en el mismo, pero confiable. Y la honestidad cuesta poco, sobre todo cuando las cabezas gobernantes no están ávidas por conseguir riqueza personal, porque ya la lograron y ya lo declararon públicamente. Cosa que pocos gobernantes se atreven a hacer, pues prefieren decir y hasta ufanarse por ser pobres.

FRACASOS ECONOMICISTAS (2001)

23 junio, 2010
CHARLA Nº 47 DEL CURSILLO DE ECONOMÍA CRIOLLA

¿FRACASARON LAS TEORÍAS ECONOMISTAS?

25-7-01

                     Desde que tengo uso de razón en Argentina se vienen sucediendo distintas teorías económicas que siempre han terminado fracasando. ¿A que se debe que la REALIDAD sea tan obstinada que no se deje jamás seducir por  nuestros brillantes economistas?

                    Luego de una serie de  investigaciones, creo haber encontrado finalmente la explicación. Por una extraña cuestión de “incumbencias doctrinarias”, los argentinos nos hemos ido especializando tanto en las distintas ramas del conocimiento, que hemos dejado de lado aquello que podríamos llamar la “visión del generalista”, es decir, de aquellas personas que tienen una visión global sobre el conjunto, y no son expertos en ramas detalladas del conocimiento.

                     Esto ha sido consecuencia de nuestra realidad cultural: a partir de 1930 se produjo un cambio muy importante: el Poder Organizativo de la sociedad quedó en manos de las Fuerzas Armadas, principalmente del ejército, que tenía y tiene una visión totalmente verticalista del mando y de la organización de los grupos humanos.

                      De esta forma, el lugar que antes ocupaban los Estadistas, pasó a ser ocupado por los militares, y esto duró varias décadas, hasta la derrota militar de las Malvinas.

                      Esta toma del poder por parte de los militares significó la pérdida de poder del principal núcleo del cual antes surgían los Estadistas: los hombres de leyes, los abogados, que mal que mal, entendían que la Política (organización de la sociedad) y la Economía (el resultado de la actividad productiva de la sociedad) eran LA MISMA COSA, o mejor dicho, que ambas Ciencias eran el anverso y el reverso de una misma medalla. Y como aquella generación de abogados estaba influenciada por el Derecho Natural y creían firmemente que las leyes humanas para tener éxito deben adecuarse al Superior Orden Natural, normalmente NO DICTABAN LEYES QUE CONTRADIJESEN  AL SENTIDO COMÚN Y A LA NATURALEZA HUMANA, porque sabían que en ese caso  fracasarían.

                     Al desaparecer esta “casta jurídica” del Núcleo del Poder, se produjo una suerte de “escisión del conocimiento político”: los militares controlaron el Poder, pero como no entendían un pomo sobre el funcionamiento de la actividad productiva, comenzaron a delegar en aquellos que supuestamente sí sabían, y estos elegidos resultaron ser, con el correr del tiempo, la actual casta dominante argentina, los economistas.

CIENCIAS SOCIALES VS. CIENCIAS EXACTAS

                 Dicho en otros términos, los abogados representaban a las “ciencias sociales”, y los economistas argentinos – debido su formación en una Facultad originariamente preparada y dirigida por Contadores Públicos – pertenecían al mundo de las Ciencias Exactas: cifras, números, balances y estadísticas.

                 Y de esta forma, como tampoco los militares tenían formación en Ciencias Sociales, el resultado fue que Argentina comenzó a elaborar teorías económicas que no correspondían al mundo real, el de los seres humanos de carne y hueso, sino al de los “modelos” económicos que se enseñaban en las Universidades mas célebres del exterior. Y como los Gobernantes Militares daban plenos poderes a los economistas, en la práctica Argentina se convirtió en un país con una organización social verticalista, en la cual era mas importante lo que ordenaba el Gobernante que lo que realmente quería la sociedad.

SIN  GENERALISTAS Y SIN ESTADISTAS

               El resultado de tantas décadas de dirigismo fascista (desde 1930 hasta hoy) provocó la ausencia de generalistas en problemas de organización básica de la sociedad. De allí el nombre de mi libro publicado en 1998: ¿Dónde están los Estadistas?.

                Esto se nota particularmente cada vez que se producen graves crisis, y estamos hoy en uno de esos momentos importantes. ¿Quiénes son aquellos individuos capaces de orientar a nuestra desconcertada sociedad? ¿A quienes se consulta frecuentemente para buscar las posibles soluciones a lo que sabemos es una grave desorganización social?

               Creo notar que – a falta de generalistas – de hecho se ha formado una suerte de Trilogía de ramas de conocimiento a cuyos expertos  se recurre habitualmente para buscar la solución:  los políticos profesionales, los Politicólogos y los Economistas.

               En primer lugar, se suele recurrir a la opinión  de  los Políticos Profesionales de siempre, cualquiera haya sido el origen de su formación “científica”, que suele ser la “universidad de la calle” en muchos casos. En segundo lugar, a los economistas graduados. Y en tercero, a s expertos en el funcionamiento teórico del Poder, que entiendo ahora se llaman Politicólogos, porque estudian esa ciencia en forma de carrera universitaria, pero que antes creo  provenían de otros campos, como los famosos expertos Floria,  Natalio Botana, Mariano  Grondona y varios otros.

EL ESLABÓN PERDIDO

               El problema que veo es que estos tres grupos interactúan entre sí, pero les falta el ESLABÓN PERDIDO, es decir, el generalista.

               Así, los politicólogos analizan casi a la perfección los motivos por los cuales determinado gobernante gana o pierde prestigio, e incluso llegan a vaticinar con notable acierto cuando un Presidente está obligado a dimitir su cargo. Por lo tanto, cumplen bastante bien la función de alertar a la población sobre los posibles eventos políticos futuros. Ahora ¿están en condiciones de sugerir a los gobernantes la forma mas acertada de actuar para tener éxito en el desempeñó de su mandato? No tengo información de que los célebres politicólogos arriesguen su opinión sugiriendo al Presidente o a sus Ministros un curso concreto para lograr resultados exitosos.

                Y con los economistas ¿no pasa algo parecido?. Veamos: el Presidente suele delegar en ellos todo lo vinculado al trabajo, la producción y el crédito, de modo que aquí se produce la escisión: el Presidente se ocupa de lo que entiende es el arte de Gobernar, y sus “economistas” son los delegados por él para instruir a la sociedad sobre cual es la forma en que ella debe producir bienes y servicios para tener éxito. Y cuando el “equipo económico” no consigue el éxito esperado, el Presidente CAMBIA el equipo económico, echándole las culpas del fracaso, y designa uno nuevo es su reemplazo. De esta forma, existe una DISOCIACIÓN ABSOLUTA  entre el Poder Político y la Economía.

¿CÓMO PODRÍA EVITARSE LA DISOCIACIÓN?

             En teoría, hay varias formas. La mas fácil sería que el Presidente fuese además un Estadista, en cuyo caso tendría la visión global de que Política y Economía son el anverso y reverso de una medalla. Pero como Estadistas no tenemos, tendríamos que buscar otra solución.

            Quizás la única que se me ocurre es que el Presidente, aún sin ser un Estadista, advierta que normalmente es mucho mayor el conocimiento que tiene la sociedad respecto de cómo producir bienes y servicios, que la de los economistas teóricos que salen de las Facultades sin haber jamás trabajado en la actividad privada por propia cuenta y riesgo, es decir, sin experiencia empresaria verdadera y real alguna.

            En  este caso, el Presidente podría tomar dos actitudes: a) designar como Ministro de Economía a una persona que coincida con él en que no hay que interferir en el libre funcionamiento de la economía, o b) llegar a la conclusión de que el Ministerio de Economía es un gasto inútil para el país, porque no tiene sentido tratar de enseñarle a la sociedad algo que ella sabe hacer (producir bienes y servicios) y por lo tanto, cerrar definitivamente ese Ministerio junto con algunos otros mas, para reducir los gastos inútiles y los  improductivos del Estado.

            Pero para tomar esta decisión, normalmente el Presidente debiera ser una persona que además de tener una cierta cultura general importante, haya tenido experiencia personal en el arte de producir bienes y servicios por cuenta propia. Y esto no suele darse en Argentina, porque casi todos nuestros Presidentes – militares o políticos profesionales – han sido normalmente empleados públicos. Y como tales, suelen ser TEMEROSOS, y prefieren delegar en otros – en los economistas – para zafar de su propia ignorancia. Y así es como vamos los argentinos “de fracaso en fracaso”.

                             ¿CUÁL ES EL “DEFECTO” DE LOS ECONOMISTAS?

                  Me temo que es su típica actitud de contadores públicos: buscan datos de la realidad e intentan “inmovilizarlos” en forma de un frío e inhumano Balance.  ¿Tiene acaso algo de “vida” un Balance, que no es otra cosa que la inmovilización al día 30 de junio del resultado de TODA UNA ACTIVIDAD PRODUCTIVA EN CONSTANTE MOVIMIENTO? Imagino que no  tiene mas vida que una fotografía de un caballo saltando una valla con su jinete encima.           

             De esta forma, y con esta actitud ¿cómo se puede esperar que nuestros economistas comprendan que la economía es algo en perpetuo movimiento y cambio? De allí entonces la DISOCIACIÓN entre sus fríos números y la realidad móvil y vital de la actividad productiva de la sociedad. Y a eso atribuyo el fracaso de nuestros economistas, que no tienen en cuenta que el fin de la Política es la felicidad y el bienestar de la sociedad, ya que no constituye un mero número o cifra, sino que es un ser humano.

           Aparentemente, ignorarían que la Economía   es tan sólo una Ciencia Social si forma parte de aquella  – de  grado superior –  llamada Economía Política, es decir, la que comprende  la Política Económica que lleva una nación. Y que,  por pertenecer a la Política,  puede estar  eventualmente dirigida tan sólo a beneficio  exclusivo de la Clase de los Gobernantes, (donde estos consiguen  mantener  explotados a sus súbditos  como si fueran su rebaño de ordeñe , como en el caso argentino) o  a la inversa,  busca el beneficio del conjunto de la sociedad,  en los casos donde  el  Pueblo es el verdadero Soberano y los gobernantes sus fieles y eficaces administradores.  Pero esto último  sucede tan sólo  en las naciones occidentales de vanguardia,  que aún constituyen  una minoría dentro del conjunto global.

¿EN QUE CONSISTE EL FRACASO, ENTONCES?

            Puesto en estos términos, es decir, analizando el objetivo de cada Política Económica, vemos que normalmente lo que llamamos el fracaso de nuestros economistas es en realidad el resultado de no ser nosotros aún verdaderos Ciudadanos. Y por lo tanto, quienes ocupan el Ministerio de Economía no están trabajando en beneficio de los intereses de nuestra sociedad, sino de otros diferentes, que son quienes los colocan en el cargo, para precisamente poder seguir controlándonos y enriqueciéndose con nuestro trabajo.

           Por lo tanto, el fracaso en realidad es el de la sociedad argentina, que está siendo burlada por su clase Dirigente Gobernante,  pues ha sido puesta bajo la  dictadura de sucesivos Ministros de Economía  para poder  esquilmarnos  mejor. Y esto se ve claramente  ¿por qué otro motivo nos impedirían utilizar plenamente los recursos humanos ociosos, como hoy sucede? ¿serían tan incapaces los Ministros de Economía para no saber que si utilizásemos el trabajo humano de los actuales desocupados la economía  estaría muchísimo mejor?

          Por lo tanto, el “fracaso” de nuestros economistas viene porque el Pueblo se está dando cuenta de que lo vienen robando desde hace siempre, y ahora siente la frustración y sabe que podría estar muchísimo mejor si no fuese robado por sus gobernantes. De esta forma, se está dando una Revolución Pacífica, en la cual a través del voto, el conjunto social va buscando a aquellos candidatos a gobernantes que mejor defiendan sus intereses, aunque aún no estén dispuestos a dejar de ser los Amos. Por aproximaciones sucesivas, vamos intentando lograr cuanto antes el grado de auténticos ciudadanos,   una “condición humana” que en otros países, los primeros en conseguir ese “status”, implicó fuertes derramamientos de sangre.

             Gracias a la globalización, nuestros Gobernantes no pueden engañarnos tan fácilmente como antes: en el acto, nos enteramos de cosas que antes se hubiesen podido mantener en secreto, tal como el caso de las coimas a los senadores. Y  por lo tanto, el camino hacia convertirnos en ciudadanos se hace cada vez mas corto, en la medida que los gobernantes van evidenciando que no protegen nuestros intereses, sino los de ellos.

                                   ¿Y LOS ACTUALES GOBERNANTES?

                Con los actuales gobernantes se repite la “eterna duda”: ¿es por inútiles o por corruptos o por ambas causas que nos gobiernan tan mal? Nos sucede algo lógico: cuesta pensar a primera vista que  un Presidente que votamos nos esté “traicionando” y que en el fondo no quiera llevarnos a buen puerto. De allí que suela decirse aquello de que el Presidente es una buena persona, pero  está “mal rodeado”. Por lo tanto, supongamos que al doctor De la Rúa le damos el beneficio de la duda, por suponer que no tiene la menor idea sobre cómo debe funcionar una economía al servicio de la sociedad, y delega en los economistas, como tradicionalmente se ha hecho en Argentina.

               Esto nos lleva directamente al Ministro de Economía de turno. ¿Alguien puede realmente suponer que el doctor Cavallo desconozca la importancia que tiene el trabajo  para el progreso económico de la sociedad? Y si lo conoce ¿porqué no se ocupa de dictar las medidas necesarias para que los cuatro millones de desocupados y subocupados puedan empezar ya mismo a trabajar? ¿Por qué en vez de utilizar estos enormes recursos argentinos ociosos se insistió durante años  en  pedir  capitales (trabajo humano acumulado)  prestados al exterior?

                     QUE  CADA CUAL SAQUE SUS PROPIAS CONCLUSIONES.

EL VIRAJE PRO OBAMA

21 junio, 2010

En La Nación del domingo 20 de junio el análisis del doctor Carlos Escudé, Director del instituto de investigaciones sobre la Globalización de la universidad CEMA, nos confirma que  Cristina estaría  virando la política nacional a favor de President Obama. También que en  mas países americanos  hay  parecido cambio histórico: los países anti yanquis son minoría despreciable en Sud América.  Las elecciones en Colombia demuestran con gran margen que allá apoyan los mismos valores de la libertad que desconocieron equivocadamente los cubanos y que finge desconocer el hoy en decadencia bolivariano Presidente Chávez.

Su política pro iraní, contraria a la mayoría de los pueblos americanos, es compartida por países poco relevantes. Brasil es mucho menos pro iraní y mas pro yanqui de lo que se supone, y recordemos que mandó a sus muchachos a luchar con los Aliados en la Segunda Guerra Mundial, siendo este país el “guardián de la teoría o ideología de la libertad del imperio” en la mitad sur de las Américas.

Esto obviamente nos tranquiliza. Según Escudé, el nuevo canciller Timerman no tiene las funestas fracasadas atrasadas resentidas teorías del honesto renunciado ex canciller Taiana, que era un clásico peronista resentido tradicional, de cuando ir en contra de USA se suponía generaba votos. Y Timerman, por no ser un peronista ni un kirchnerista tradicional, es mucho más independiente y es un gran contacto para abrir las puertas a Argentina con el gobierno norteamericano.

                           ¿RETORNO DEL MENEMISMO SIN MENEM?

La apertura de Argentina hacia el mundo occidental que realmente progresa, los norteamericanos, fue anulada por la reacción peronista conservadora atávica, que con su criminal pesificación destruyó nuestra economía, acusando falsamente al imperio cuando el gobierno duhaldista se incautó los ajenos dólares que respaldaban la convertibilidad, lo cual motivó que Steve H. Hanke denunciara la estafa legalizada, a comienzos del 2002, y luego informara al Congreso Norteamericano que Argentina era un estado ladrón y aconsejaba no darnos más créditos en el futuro, porque no los merecíamos si manteníamos nuestra inconducta. Todo esto está explicado a lo largo de diversas charlas de este blog, que incluye las declaraciones e informes del mencionado economista Hanke, del Cato Institute, que habría sido quien asesoró a Carlos Menem a su pedido para crear el sistema de convertibilidad que nos permitió volver a tener moneda seria en el país durante diez años y medio, circa, a partir del 1 de abril de 1991, pudiendo controlarse el desastre hiperinflacionario=hipercorrupcionario del desgobierno de Alfonsín.

Afortunadamente, la reacción kirchnerista al desastre provocado por de la Rua-Cavallo en tarea finiquitada por Eduardo Duhalde con su pesificación, logró que el sistema financiero y la moneda argentina se derrumbaran. Y pareció tan grave el horror cometido, que los desgobernantes presididos por Duhalde tuvieron que irse antes del tiempo de Presidente que el Congreso  le había inconstitucionalmente concedido, cuando nos impidió votar para elegir al sucesor de la Rúa en marzo de 2002, fecha para la que habíamos como pueblo sido convocados por la Asamblea Legislativa.

Afortunadamente, el sistema retrógrado fracasó muy rápido y expelió de la Presidencia a sus causantes, y para evitar que Carlos Menem pudiera ser nuevamente elegido, el oficialismo duhaldista prohibió las internas peronistas y apareció entonces ganando su candidato, el que tuvieron que asir desesperadamente para derrotar a Menem, y lo lograron, porque pusieron todos los recursos financieros y propagandísticos del Estado para ese fin.

                                  LA REALIDAD SE IMPUSO

Al recibir un país arrasado por la banda que descabezó la Presidencia Constitucional de de la Rúa, parecía que Argentina había colapsado y el mundo no podía entender como pasamos de ser un país exitoso que nos acercábamos al occidente civilizado, en solo 24 horas nos convirtieron en país incumplidor, ladrón y empobrecido. Por suerte, bastó con el cambio de Presidencia y un poco de suerte para el país de que nuestros recursos naturales (la soja, principalmente) subiesen mucho de valor, y en mucho menos tiempo del imaginado Argentina volvió a tener reservas importantes en el Banco Central (desaparecidas con Duhalde) y hoy con Cristina tendríamos casi 50 mil millones de dólares, menos que cuando estaba Menem, pero estos son dólares no de terceros sino del Estado Argentino, que arrancó a la sociedad Néstor con impuestos inconstitucionales, pero que permitieron que la gente pudiera volver a movilizarse y a trabajar de a poco, pero hoy no existe aquella sensación de tierra arrasada, aunque los Kirchner hayan seguido una teoría y una línea económica equivocada durante varios años. Hasta el semi  fracaso electoral de 2007, que mostró claramente que si no se alienaban con USA, los Kirchner estaban perdidos.

                       ¿YA VIRARON LOS 180° DE RUMBO LOS KIRCHNER?

El artículo de Escudé nos alienta a pensar que por lo menos han virado 130 grados y les falta tan solo unos 50 para hacer la política menemista. Que entendemos es lo que la mayoría del anónimo pueblo argentino desea, porque los antinorteamericanos son los fascistas emergentes de los partidos dirigistas surgidos del golpe militar de 1930 que arrasó la Constitución siguiendo el modelo de Mussolini y Hitler, que perdieron la segunda guerra mundial.

Opciones no van quedando a los países sudamericanos, frente a los fracasos de las economías comunistas y socialistas europeas y americanas. Cuba hoy da lástima, el simpático Chávez está pagando las consecuencias de hacer los errores de  Perón cuando en su primera presidencia dilapido los ahorros de Argentina y se jugó a favor del populismo corrupto. Y terminaron contagiados sucesivamente los militares, los peronistas y luego los radicales, que se mimetizaron con ellos cuando la derrota del fascismo militarista en Malvinas lo colocó al izquierdoso Raúl Alfonsín en la Presidencia. Por temor de la gente de que volviera el fascismo peronista fracasado del Perón viejo y enfermo que retornó tarde de su exilio y de su mujer que no tenía condiciones ni votos propios ni ganas de quedar como presidenta viuda.

                                               UNIDOS O DOMINADOS

De hecho, los países americanos estamos todos protegidos desde Alaska a Tierra del Fuego por USA, que no acepta que potencias extranjeras nos ataquen, como nos sucedió en Argentina con la embajada de Israel y la Amia, y a USA con el fatídico once de septiembre. Les guste o no a los que se dicen antiyanquis, lo cierto es que pueden fingir que se oponen a los Estados Unidos porque los norteamericanos no tienen interés en perjudicarlos, sino en darles una mano. Porque cuanto mejor esté América, mejor estarán ellos y el mundo. Los europeos están enfrentando una grave crisis económica, de la que USA ya viene saliendo, y queda  demostrado que la primera economía del mundo es la de los 50 Estados de la Unión, pero a continuación viene China, el país  populoso cuya economía va creciendo muy rápido porque cada vez mas habitantes se incorporan a la economía de mercado, y tienen  millones de personas  disponibles que quieren sumarse al bienestar.

 Cosa que no sucedía antes cuando tenían un sistema comunista que fracasó rotundamente. Ver en este blog la charla CHINA ¿COMUNISTA? BIS, de nuestro amigo mexicano Santos Mercado Reyes, que hizo un estudio in situ el año pasado y nos convenció que los chinos tienen un sistema productivo muy eficaz que obligará al mundo civilizado, especialmente al europeo, a dejar ciertas prácticas de socialismo de estado que causan demasiados gastos y baja producción. Como sucede en Grecia, España y posiblemente en Francia también.

Curiosamente, fue Perón quien nos dijo que el año 2000 nos encontraría a los latinoamericanos unidos o dominados. Pero pareciera que estamos unidos también con los del norte, mucho más estrechamente de lo que los políticos tradicionales (resentidos contra el imperio) quisieran. Para nosotros el “verso anti yanqui” quita votos de hoy en mas en el mercado electoral argentino, igual que en el de Colombia, Uruguay, Chile, Perú y otros países.

Si los Kirchner realmente lo han entendido, y han contratado a Bill Clinton (como les sugerimos al iniciarse este blog) podemos respirar tranquilos porque la tecnología que nos falta (armar equipos productivos humanos) la tienen los norteamericanos y están dispuestos a enseñárnosla rápidamente, tal como hicieron cuando vencieron a Japón y a Alemania. Para bien de todos, y de un mundo más pacífico, donde los países opositores son cada vez menso y más débiles, de modo que casi tan solo el peligro es el terrorismo internacional, en el cual Cristina ha sido alabada por Hillary Clinton como una Presidenta que hace bien su tarea en ese campo clave para la paz mundial.

EL MIEDO A LA GLOBALIZACIÓN

20 junio, 2010

Los miedos y los intereses de los gobernantes provocan el miedo ante el fenómeno de la globalización, que existe desde hace milenios, y sigue creciendo, y está casi instalado en forma triunfal, al menos en el aspecto bélico. Aunque subsista en muchos otros temas.

Los nacionalismos son resistencias que hoy perduran, y la mayoría política en Argentina se convirtió en provocadores del odio y el miedo al imperio Yanqui, y además al Soviético, con los resultados que conocemos.

Pero lo que conviene recordar es que la Unión de los Estados Unidos es una asociación de países libres, en la actualidad cincuenta, que firmaron un pacto conocido como la Constitución Norteamericana, muy ingenioso, porque respeta las individualidades y legislaciones propias de cada uno de los Estados que componen ese club de naciones, y al mismo tiempo tienen a nivel internacional, para defensa y otros temas comunes, un sistema donde todos actúan como un solo país.  De allí el error de considerar a USA como un país, y no como una super estructura de países que en sí mismos no son superpotencias, pero en conjunto manejaban hasta hace poco casi solos los destinos del mundo.

El Estado de California, el más rico actualmente de la unión o “club” de los Estados norteamericanos es el más poderoso, pero los más pequeños posiblemente tengan menor riqueza que Brasil e incluso que Argentina y otros  países aislados. Los yanquis prácticos demostraron que la unión – bien concebida – hace la fuerza. De trece colonias-estados independientes en 1789, hoy llegaron a cincuenta,  y no son más porque ponen requisitos muy exclusivos para ingresar al club más exitoso del planeta.

                                  NUESTRO “NORTEAMERICANISMO”

Lo que más nos gusta del sistema norteamericano no es precisamente el convertirnos en yanquis ni cambiar nuestra cultura, cosa por otra parte imposible. Es la Constitución Federal que supieron inventar lo que les admiramos y envidiamos, y nos gustaría que en Sudamérica tengamos una igual, aunque aparentemente no podemos aún  tenerla funcionando exitosamente siquiera en nuestras  propias internas  provincias (23, más la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) que componen la Argentina actual.

Quizás el principal motivo de que acá haya fracasado la Constitución Nacional  (militaristas fascistas aparte) es que hacia 1810 carecíamos de verdaderas Provincias en el sentido de tales, o de territorios independientes con legislaciones propias, como habían sido  los Estados norteamericanos. Y si las teníamos,  eran muy recientes, porque el virreinato del Rio de la Plata se fundó muy poco tiempo antes de Mayo de 1810, de modo que existía excesivo centralismo propio de las leyes dirigistas monárquicas hispanas.

Ojo: si hoy se produjese el movimiento de liberación de los bandidos Borbones, ya tendríamos las provincias con sus legislaturas y autoridades, de modo que podríamos hacer lo que lograron los yanquis doscientos y pico años antes. Y si se nos anticiparon,  fue porque ellos fueron los primeros  que  escaparon a América para ser gente libre y no depender de los dueños europeos de la tierra, totalmente en manos de la nobleza y la monarquía en las regiones desde donde llegaron los fundadores de las trece famosas colonias.

                                   LAS PRÓXIMAS ESTRUCTURAS SUPRANACIONALES

Si tomamos a U.S.A. como la primera estructura  supranacional vigente a la fecha (no sería tal la comunidad de las naciones británicas o Commonwealth, que son países independientes con una reina común) de aquellas realmente importantes en el planeta, lo interesante es saber cuál será la próxima. La Unión Soviética pudo haberlo sido y fracasó, porque no fue tan voluntaria la unión y varios países huyeron aterrados.

La Comunidad Europea podría ser el próximo conglomerado de supra naciones, pero pareciera que todavía les falta tiempo, mínimo entre cincuenta y cien años, porque tienen sentidos de nacionalidad demasiado internalizados como para entregar su soberanía a un solo Estado Nacional europeo.

Que España se convierta en República sería razonable,  de hecho la fue, y dejó de serlo debido a la invasión fascista triunfante del generalísimo por la ¿gracia? de Dios y la huestes africanas a su mando, los moros, que provocaron pavor y muertes en cantidades enormes, que los actuales españoles se niegan a “desenterrar”. El rey actual fue instaurado por Franco.

Pero que la Corona Británica abdique de una gloriosa historia en la lucha por la libertad, para convertirse U.K.  en una modesta república europea, ni muy grande ni muy chica, parece algo a contramano de la historia. Mas la vemos haciendo rancho aparte del continente, y siguiendo aliada con los países angloparlantes exitosos diseminados por América y Oceanía. O queremos verla, para que sirva de contrapeso para balancear el Poder.

Es el respeto a la tradición de su lucha por  la Libertad, que arrancó en 1215 la famosa Carta Magna al rey extranjero,  lo que causa nuestra admiración por un sistema de derecho que fue evolucionando y continúa haciéndolo luego de tantos siglos. Parecen de hecho los verdaderos continuadores del Imperio Romano, el que nos enseñó la noción del Derecho, que usamos los países occidentales. De distintas maneras,  prácticamente todos tienen en aquel Derecho Romano la fuente de los actuales derechos y obligaciones de la gente entre sí y con el Estado. Excepto  momentáneamente Cuba y otros, los países bananeros.

                                      SUEÑO DE BOLIVAR Y SAN MARTÍN

Los Estados Unidos de América del Sur queremos creer fue el sueño compartido de Miranda, Bolívar, Belgrano y San Martin, junto con otros igualmente importantes en la lucha, como Artigas y O Higgins y varios otros que no somos capaces de nombrar sin omitir a la mayoría.

Para que esto se haga realidad, pareciera que el hecho de que Brasil no tiene el idioma español ya no es obstáculo, porque somos países ibéricos casi todos, salvo en Guayanas. Pero así y todo pareciera que todavía debe tardar más tiempo, ya que hay demasiados gobernantes sudamericanos ávidos de riquezas personales que prefieren ser cabeza de ratón y no cola de león, como ha sido la constante en la historia universal.

                                     LA UNIDAD DE LAS AMERICAS

En principio entendemos  que desde Alaska a Tierra del Fuego a los efectos bélicos,  América hoy es una sola y es impensable que desde afuera seamos atacados cualquiera de los países americanos. Cuba incluida. Y esto nos convierte en un continente desmilitarizado, excepto por el terrorismo internacional, que primero  atacó a Argentina (Embajada de Israel y AMIA) y luego a USA  el fatídico 11 de septiembre.

Como todavía no podemos soñar con los Estados Unidos del Sur (apenas pudimos arreglar un ridículo desastre kirchnerista que alentó el corte de puentes sobre el río Uruguay), tenemos que ir buscando otra forma de interacción entre los países del NORTE y los del SUR.  Cosa que si bien hoy existe y funciona relativamente bien, es mejorable. Porque todavía no se nos enseñó en aquello que los yanquis hacen mejor que nadie en el mundo. Nos referimos a la relación entre trabajadores y patrones, que les permite producir mejores bienes y servicios con menor esfuerzo y eficacia que cualquier otro país de la historia. Y por eso ocupan el puesto Número 1 entre los países exitosos (y envidiados) del planeta.

Seguimos convencido que el sistema del YOU ARE FIRED con el que el dueño de la empresa es respetado por sus colaboradores, al estilo capitán de un buque por sus marineros, es lo que ha permitido a los pueblos “marineros”, tipo U.K, Holanda y USA llegar a lograr tanto éxito en el aspecto material y cultural, que se ha traslado a nivel de vida humano y libertad para sus habitantes. Que sirve de ejemplo a terceros países. Incluyendo a Argentina, porque nuestros Libertadores se fundaron en la libertad norteamericana, recordemos.

Para notar el progreso que significa adaptar sistemas tipo el norteamericano, recordemos que Costa Rica suprimió hace largas décadas a su ejército, que no necesitaba, y se convirtió en el país más educado y libre de la región, y en la actualidad se dice comparte con Uruguay el puesto de país más democrático y evolucionado de Latinoamérica. Lo logró Costa Rica porque sabía que está protegida por USA, casi como  Puerto Rico o Panamá, en la actualidad. Pero igual nos sucede a Argentina, en la medida que no nos metamos en conflictos con los británicos u otros asociados estrechos de USA, que en una de esas puede llegar a ayudarnos con Malvinas si las demandas de Cristina Kirchner resultan exitosas.

                                   LA UNIÓN SUDAMERICANA

Los argentinos decimos que envidiamos a Lula como Presidente, o a cualquiera de los uruguayos, que parecen mejores que los nuestros (cosa fácil, que nos siguen desgobernando los últimos ochenta años).

Pero si estuviésemos todos unidos en un gran país podríamos entonces votar por ellos: Lula o Mujica podrían ser nuestros Presidentes. E incluso, el Colorado de Narváez, que nació en Colombia. De hecho, ya lo tuvimos a Cornelio Saavedra, que nació en Bolivia, de Presidente de nuestra Primera Junta Patria, a quien la Presidenta Cristina curiosamente omitió cuando colocó los retratos que ella consideró más adecuados para conmemorar el bicentenario.

 Quisiéramos suponer que no lo hizo por discriminar ni por amnesia o ideología, sino por terror a las armas. Porque Saavedra fue el primero de los Jefes Militares que logró que las armas de Buenos Aires garantizaran la libertad  frente a los reyes hispánicos, de modo que fue el ¿argentino? boliviano que primero trabajó, con su Regimiento de Patricios y su claro prestigio en Buenos Aires, para garantizarnos ser libres… Y lo logró, como el Jefe, obviamente con ayuda de otros grandes de Mayo, y a pesar de que otros se opusieron, incluso con las armas.

PAÍSES DESENCANTADOS

19 junio, 2010

En Clarín hoy aparece un artículo sobre la realidad venezolana, que muestra como la historia se repite, cuando un entusiasta coronel se resiente contra el Imperio y dilapida la riqueza nacional, como nos sucedió con el primer Perón, que repartía a manos llenas la supuesta y exagerada riqueza argentina. Que contribuyó a deteriorar con leyes sindicalistas equivocadas, que corroen al mejor recurso natural de todas las naciones del mundo: el trabajo humano.

Los españoles están recibiendo loas de sus asociados europeos por la manera de apretarse el cinturón, luego de haber cometido excesos y despilfarros, y no haber comprendido (igual que de la Rúa, prisionero de un peso convertible que no le permitía reducir sueldos públicos y privados, debido a las teorías peronistas de intangibilidad (nominal, porque la inflación lo bajaba) del salario, esa conquista social justicialista que todavía nos frena el progreso.

Afortunadamente, los hispanos parecen advertir que el salario ES una variable de ajuste sensata, que es mejor reducir un porcentaje razonable a los salarios, especialmente a los más altos, para que la actividad privada pueda subsistir, en vez de cerrar empresas. Especialmente cuando el país ha perdido (afortunadamente para sus ciudadanos) la capacidad de emitir dinero nacional sin respaldo, que siempre generó inflación, y con el  afonsinismo,  demostró aquello de hiperinflación = hipercorrupción. Y   cuan honestos y capaces fueron los radicales cuando gobernaban (después del presidente Alvear, aclaramos).

Si el sistema antiyanqui fracasa en Venezuela y en la  Europa del euro, quizás la social democracia necesite reajustar sus teorías en materia de contratos laborales. Los chinos no tienen legislaciones pro sindicalistas y pro laboralistas, pero se las ingenian desde hace milenios para  seguir manteniendo a una población en crecimiento. Con lo que el mundo entra a sospechar que trabajar, trabajar y trabajar está siendo un esquema económico no perimido, sino plenamente vigente. Y sería bueno que en Argentina se aumenten los días de trabajo, especialmente para los empleados que quieren ganar más, porque la huelga perjudica al conjunto económico casi igual que los movimientos piqueteros, que no acatan los resultados de las urnas ni el orden que debe ser impuesto por el Estado.

                          ¿SE HUNDEN LOS KIRCHNER?

Los recientes cambios en Argentina, donde parecemos cada vez mas alineados o subordinados al imperio (seríamos el mejor aliado de USA frente al peligro iraní, que según los indicios fue mucho más que peligroso para nosotros con motivo del doble ataque contra Argentina (Embajada de  Israel y AMIA). Casi como que Cristina se distancia de Chávez (pro iraní) y de Lula, menos fanático pero igual simpatizante. Eso nos daría la innegable ventaja de ser el más firme aliado de USA en la mayor parte del cono sur, de modo que es difícil que potencias extranjeras se atrevan a volvernos a atacar. El Hermano Grande nos cuida.

Y supuestamente, a los Kirchner también, con lo cual sus posibilidades de reelección  en 2011 se agrandan, a pesar de que  las uentas públicas oficiales, según nos hacen saber  medios de comunicación independientes,  serían casi totalmente falsas y estaríamos arruinados nuevamente como país. Porque aunque USA ya no sea el único país responsable de mantener la paz en el mundo (lo ayudan China y Rusia, además de otros países importantes como India, los europeos en general, los de Oceanía y varios aliados asiáticos, sin olvidar a Japón) parece claro que si se deciden a apoyar a Cristina en el ámbito productivo y económico, nos pueden organizar un plancito Marshall a medida para que recuperemos en pocos años.

Volveríamos al lugar que tuvimos, aquel  que el fascismo militarista equivocado nos fue haciendo perder desde 1930 hasta Malvinas. Y desde entonces hasta hoy, nuestros  mentirosos políticos que se dicen  anti yanquis pero aman al dólar, viajan siempre  que pueden a Miami, se compran las novedades caras, y exhiben indecorosamente sus botines. Lo

Único quizás que  en el fondo no quieren de USA es su Constitución. Aunque se las copiamos, acá no le permiten funcionar los sucesivos gobernantes desde 1930 hasta el día de hoy.

Cuando nos aliamos con el Imperio (de la Reina Victoria) nos fue bien, pero cuando éste entró a declinar entre las dos guerras mundiales, justo nos hicimos fascistas pro nazis, el bando equivocado, no solo bélicamente, sino que no pudo competir por faltarle materia gris y organización productiva (en comparación con los Aliados, aclaremos).

Si los Kirchner tienen planeado declararse pro yanquis, dudo tengan que hacer un esfuerzo descomunal para convencer al electorado argentino. Sospecho  que el modelo norteamericano es admirado y respetado por ocho como mínimo de cada diez votantes, aunque todavía eso no haya sido objeto de un referéndum específico.

Supongamos que se convoca a que el pueblo vote tan solo por YANQUIS SI, o YANQUIS NO, y el resultado indicará si los políticos argentinos nos vienen engañando a propósito, o se engañan ellos y de buena fe se equivocan, porque todos – excepto Menem – han hablado muy mal de nuestros hermanos mayores del Norte, y los hechos objetivos demuestran que países derrotados por ellos, ex sanguinarios, hoy son sus felices y fieles aliados.

Cuando mencionamos al Presidente Alvear, cabe recordar que en su Presidencia Henry Ford instaló en la Boca un taller de armado de autos con un principio de pequeña integración de piezas argentinas, que funcionó muy bien, hasta que el fascismo de la traición militar consiguió su desarme. Si en aquella época hubiésemos estado aliados a USA,  tendríamos quizás hoy un país más integrado. Pero la contrarrevolución conservadora triunfó, y entramos en esta dura edad oscurantista, que ha va para ochenta años el 6 de septiembre próximo, fecha en la cual nada hay para conmemorar, y todo para olvidar.

El rompimiento de la Constitución fue un pecado mortal desde el punto de vista de la libertad y el progreso, y nosotros no solo lo cometimos, sino que cuatro o cinco generaciones útiles después lo seguimos haciendo. Todavía tenemos las esperanzas de que Cristina logre el viraje de 180° que le sugerimos y ponga a Argentina proa a la Libertad, en el convencimiento de que el país que marca el camino es ese Imperio que dos siglos y medio después de liberarse, continúa exitoso y admirado en un mundo donde los conflictos internacionales cada vez parecen ser menos, y de veinte en veinte años se confirma.

¿Somos ilusos? Por lo menos, que la Constitución vuelva a tener tres Poderes interdependientes, y que el Presidente y el Congreso puedan ser frenados en seco por la Corte Suprema cada vez que intentan traspasar sus límites, es una causa que justifica ilusionarse.  En el largo plazo, todos estaremos muertos, pero hasta entonces es mejor vivir como ciudadanos, y no como súbditos de los bandidos gobernantes argentinos, entre los cuales todavía no podemos descartar estén los actuales.

 Hace falta después de ochenta años de olvido, que la Corte Suprema los ubique a los Presidentes/as en el sitio que les corresponde: el puesto del Ejecutor de la Constitución y las Leyes, y no el mullido y corrupto sitial del Amo. Que se conviertan en sirvientes de Argentina, y no dejen suponer que son los  amos o  propietarios  económicos de Argentina (por sí o interpósitas personas).