LA HORA DE LOS SINDICALISTAS (año 2001)


CHARLA 82 DEL CURSILLO DE ECONOMÍA CRIOLLA – 13-10-01


LA HORA DE LOS SINDICALISTAS

 

¿REVERTIR  EL DESPRESTIGIO SINDICAL?

¿UNA PROPUESTA  GATOPARDISTA?

¿QUÉ DIRÍA HOY PERÓN?

NUESTRA INCAPACIDAD ORGANIZATIVA

LA GUERRA A LA DESOCUPACIÓN

CAMBIAR EL CONCEPTO SOBRE EL TRABAJO

EL  APORTE JUBILATORIO

  ¿ILUSIÓN O REALIDAD?

                    La desocupación ha llegado a un punto tal que NECESARIAMENTE el movimiento sindical argentino debería formularse la siguiente pregunta:

¿CONSENTIMOS QUE SE CREE UNA CATEGORÍA JURÍDICA ESPECIAL EXTRALABORAL (regida por el Código Civil y no por las leyes del Trabajo),  por razones de emergencia social, para que los desocupados humildes que aspiran a ganar trescientos dólares mensuales o menos, y los menores hasta veinticinco años de edad puedan trabajar sin hacer aportes sindicales?


¿REVERTIR  EL DESPRESTIGIO SINDICAL?

                     El  movimiento sindicalista argentino ha sufrido la suerte del país, y en buena medida su conducción está desprestigiada y sospechada de ser motivo de la actual desocupación.

                     Pero, sin entrar a discutir este “polémico” tema, es obvio que los cuatro millones de desocupados y subocupados están prácticamente excluidos de la “protección sindical”, y que – salvo algunos casos de seguro de desempleo – se encuentran abandonados a su propia suerte, sin que el Estado pueda hacer mucho para solucionarles la situación, porque cada vez tiene menos dinero.

                      De esta forma, y así como el sindicalista Barrionuevo años ha dijo que si se dejara de robar por dos años se arreglaría el país, entiendo llegó el momento de considerar que si e Movimiento Sindical Argentino (léase los “gordos”) concediese una TREGUA POR TRES AÑOS para que los sectores marginados puedan conseguir trabajo modesto sin hacer aportes jubilatorios y sindicales,  conseguiríamos aumentar la ocupación y la producción nacional en forma vertiginosa.


¿UNA PROPUESTA  GATOPARDISTA?

                  Si los Sindicalistas se pusiesen AL FRENTE DE LA GUERRA NACIONAL AL DESEMPLEO, permitiendo esta legislación de emergencia, conseguirían lo siguiente:

a)      el apoyo de la sociedad, ante la cual ganarían prestigio

b)      la reactivación económica provocada por el trabajo que se generaría en esta nueva CATEGORÍA EXTRALABORAL haría que aumente al mismo tiempo la demanda de trabajo en TODAS LAS CATEGORÍAS Y GREMIOS AMPARADOS POR LAS LEYES LABORALES, de modo que TODOS SALDRÍAN BENEFICIADOS.

c)      Al permitir que se cree una categoría especial NO LABORAL para los desocupados, evitarían presiones para modificar drásticamente las leyes laborales vigentes.

d)      De esta forma, el sindicalismo podría subsistir – modificando algo sus actuales estructuras, obviamente – pero tendríamos un país con mucha mayor ocupación y producción.

                         Esta propuesta es casi gatopardista: consiste en AFLOJAR UN  POCO LA DEFENSA DE INTERESES SINDICALES QUE SUPONEN SON LEGÍTIMOS, PARA PERMITIR QUE OTROS AUN MAS NECESITADOS puedan conseguir trabajo.

                          Y digo CASI gatopardista,  porque no consiste en cambiar algo para que todo siga igual,  sino un NEGOCIO DIFERENTE: advertir que por este camino Argentina llegará a niveles de desocupación aún peores que los actuales, y que esto hará peligrar aún mas los intereses de los propios sindicalistas. Porque llegará un momento en que el trabajo “en negro” será cada vez mayor, si continúa aumentando la desocupación y la pobreza.

¿QUÉ DIRÍA HOY PERÓN?

               Si  “el General” viese la actual desocupación argentina, en su calidad de “EL PRIMER TRABAJADOR” se agarraría la cabeza. E imagino que fustigaría a los responsables de la desocupación con la misma energía con que expulsó de la Plaza de Mayo a ciertos sectores a quienes consideraba antipatrias.

               Por lo tanto, la propuesta de crear algo así como una SEGUNDA DIVISIÓN DE ASCENSO, no afiliada al Derecho Laboral,  que sirva como muralla de contención  social para permitir a los desocupados que puedan trabajar, entiendo estaría dentro del “ideario de Perón”, ahora que las cosas cambiaron y en Argentina se instaló el desempleo.


NUESTRA INCAPACIDAD ORGANIZATIVA

            Parece claro a esta altura que los argentinos no nos destacamos por nuestra organización social. Ni para tiempo de paz, ni para tiempo de guerra, como hemos aprendido en carne propia.

             ¿Es tan difícil permitir que los recursos humanos se canalicen en libertad para conseguir ser aprovechados inteligentemente?

              Evidentemente, para los argentinos lo ha sido. En la Guerra de las Malvinas, no brillamos por organizados. Y si hoy tuviésemos otra guerra BÉLICA, estaríamos aún peor, porque el país está mucho mas pobre que en el año 1982.


LA GUERRA A LA DESOCUPACIÓN

            Por suerte, lo que se trata ahora es de organizar nuestros recursos humanos para una guerra INCRUENTA, TOTALMENTE OPUESTA A LA DE LAS MALVINAS, PORQUE DE LO QUE SE TRATA ES DE AUMENTAR LA PRODUCCIÓN

            Nuestro país necesita organizarse eficientemente, y no ya tan sólo para librar exitosamente la guerra contra la pobreza y la marginación, sino porque el mundo occidental ha quedado involucrado en un estado de conflicto BÉLICO  con ciertos fundamentalistas, y esto ya lo experimentamos también AQUÍ EN CARNE PROPIA cuando fueron destruidos la Embajada de Israel y la sede de la AMIA.


CAMBIAR EL CONCEPTO SOBRE EL TRABAJO

           Debemos volver al viejo concepto de que el trabajo es el origen del bienestar material y también espiritual, es decir, UNA BENDICIÓN DE DIOS y no un castigo bíblico.  Y por lo tanto, el trabajo debe ser alentado y liberado de cualquier tipo de impedimentos o restricciones.

           No me extrañaría que permitiendo que los sectores mas humildes y los menores hasta veinticinco años trabajen en blanco, sin hacer aportes sociales (con un seguro contra accidentes a cargo del empleador, obviamente) en tan sólo dos meses se hayan cambiado las expectativas.  Ese tiempo alcanza, porque comenzarían a aparecer avisos tomando personal, y entraría a funcionar la ley de la oferta y la demanda. Y una demanda sostenida de mano de obra haría incrementar los sueldos, con el beneficio de todos los sectores


EL  APORTE JUBILATORIO

           Una persona que comienza a trabajar a los dieciocho años y se jubila a los sesenta y cinco, tiene que haber aportado durante 47 años. Pero como con treinta de aportes le alcanzarían, podemos calcular que le “sobrarían” diecisiete años de aportes.

            De esta forma ¿qué le hace a un argentino promedio trabajar en una situación de emergencia por tres años sin aportes jubilatorios? Francamente, NADA.

            Pero veamos la otra alternativa: ¿qué le hace a un argentino promedio pasarse tres años SIN TENER UN SENCILLO EMPLEO? Y allí vemos que le puede pasar TODO.


  ¿ILUSIÓN O REALIDAD?

            Por lo tanto, y como hoy los desocupados TAMPOCO APORTAN A LAS CAJAS DE JUBILACIONES, el dejarlos trabajar sin hacer esos aportes NO TIENE INCONVENIENTE ALGUNO PARA LAS CAJAS DE JUBILACIONES, y sí beneficios urgentes e importantes para el trabajador  y para su empleador. Pero además la sociedad se beneficia, cuando hay menos desocupados, porque aumenta la producción nacional y posiblemente baje el índice de delitos. Y obviamente, disminuye el número de aquellos que por no tener ingresos deben ser sostenidos por el resto de la sociedad, en forma voluntaria (ayuda familiar, de amigos y Estatal, y la “contribución forzosa” de aquellos que han sido víctimas de robos, asaltos y otros delitos contra la propiedad e incluso contra las personas).

                                                Que los sindicalistas, comenzando por el lúcido Barrionuevo, se pongan al frente de una guerra nacional (o provincial, en su defecto) DE EMERGENCIA  POR TRES AÑOS contra la desocupación, en la forma parecida a la que proponemos desde este sitio, o de otra mejor, y que exijan al Gobierno que la implemente por Decreto de Necesidad y Urgencia, que sólo requiere UNA SEMANA PARA SU PUESTA EN VIGENCIA,  ¿es algo posible en Argentina actual, o es tan sólo un ILUSORIO espejismo?

FIN DE LA CHARLA 82ª

2 comentarios to “LA HORA DE LOS SINDICALISTAS (año 2001)”

  1. Germán Rafael Pirán Says:

    al 2 de mayo de 2011 el problema sigue pendiente, los sindicalistas no reaccionan, y mayor empleo privado no logra existir, porque las legislaciones laborales no lo permiten. Necesitamos leyes de emergencia, especialmente provinciales, para fomentar el Federalismo y terminar con un centralismo sindicalista equivocado, ineficaz y demasiado corrupto, segun los datos de los procesos judiciales en curso, que siguen demorados, pero algunos avanzan… Si el SINDICALISMO no ayuda a que exista trabajo para TODOS, no es sindicalismo, sino una mafia o corporacion que lucha por el poder para sus cupulas, que son infimas minorias, que de trabajadores cada vez tienen menos.

  2. Germán Rafael Pirán Says:

    Reblogueó esto en ARGENTINA SALVAJIZADA.

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